La médium

Una cinta tailandesa que toma lo mejor de La bruja de Blair, El conjuro y El Exorcista, para generar las más horribles pesadillas

Banjong Pisanthanakun  

/ Narilya Gulmongkolpech, Sawanee Utoomma, Sirani Yankittikan

Por  ANDRÉ DIDYME-DÔME

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Cortesía de CINE COLOMBIA

Del mismo modo como el director tailandés Apichatpong Weerasethakul ha sido parte crucial en la evolución del cine experimental (Tropical Malady, Tío Boonmee, Memoria), el también tailandés Banjong Pisanthanakun ha hecho lo suyo dentro del cine de terror (Shutter, Alone). 

La piedra angular del Thai-Horror, ahora nos trae una escalofriante pieza de Found footage (documental falso de terror), que parece ser el producto de un meticuloso estudio de cuatro de las obras maestras del género: Holocausto caníbal, La bruja de Blair, Actividad paranormal y [Rec]. Su nombre es La médium.

Como si se tratara de un documental sobre el chamanismo y su saber ancestral, y cómo este se fusiona con la sociedad moderna en la región de Isan de este país asiático, los “documentalistas” nos presentan a Nim (Sawanee Utoomma), una mujer encargada de asumir la tradición chamánica de servir como vehículo para la diosa Ba Yan, algo que su hermana mayor, Noi (Sirani Yankittikan) rechazó, para poder vivir una vida normal junto a su esposo y su bella hija adolescente Mink (Narilya Gulmongkolpech). 

Luego, las cámaras temblorosas de los supuestos realizadores del documental, acompañan a Nim al funeral del esposo de Noi, quien muere repentinamente, dejando a la viuda en compañía de su hija y de su hermano Manit (Yasaka Chaisorn), quien vive cerca de ella con su esposa Pang (Arunee Wattana) y el pequeño Pong. 

Poco a poco, las cámaras se enfocan en el comportamiento errático y perturbador de Mink, quien trabaja en una agencia de empleos. Nim está convencida que Mink ha sido poseída por un espíritu maligno.  Pisanthanakun no solo estudió los clásicos del Found footage, sino que también estudió a El exorcista, la mejor película de terror de todos los tiempos. Ni hablar de El conjuro. Su influencia se hace evidente de principio a fin. 

Si el ritmo y el estilo de esta cinta les parece familiar a los fanáticos del cine asiático, es porque el guion fue coescrito por el coreano Na-Hong-Jin, director responsable de los inquietantes y brutales policíacos Chaser, The Yellow Sea y El extraño (una de las mejores cintas sobre posesiones y exorcismos).

Los amantes del terror efectista procedente de los Estados Unidos y de las ridículas cintas del género procedentes de Rusia (inexplicablemente tienen un gran número de seguidores), se desesperarán con el ritmo pausado y la extensa duración de La médium (dos horas y diez minutos). Pero gradualmente, todo va derivando en una descomunal orgía de imágenes perturbadoras que incluyen elementos escatológicos (menstruación, micción y una olla maldita), así como unos elementos casi intolerables de ultra violencia que incluyen decapitaciones, mutilaciones, puñaladas, autoagresiones y mordiscos (los amantes de los perritos y de los bebés quedan advertidos). Todo esto en un contexto decadente y rural expertamente fotografiado por Naruphol Chokanapitak.

La médium cae víctima de los puntos débiles del Found footage (unos camarógrafos que nunca dejan de grabar, situaciones inverosímiles que generan más risa que espanto), pero eso no le resta su gran poder para generar pesadillas. En algunas salas de cine de Tailandia, la función se llevó a cabo con las luces encendidas. Así de aterradora es.