Una buena noticia de las que el mundo no recibe todos los días: hay una canción totalmente nueva de John Lennon grabada en 1965 sobre la que nadie tenía conocimiento… hasta ahora. Se trata de un demo casero titulado “Little Girl”, un tema inédito que formará parte de la próxima edición especial de Rubber Soul, programada para lanzarse el 2 de octubre. Nadie tenía la menor idea de que este tema existía; jamás figuró en lanzamientos piratas ni protagonizó rumor alguno.
“Little Girl” es un verdadero enigma. ¿Cómo logró permanecer oculta hasta el día de hoy? “Sí, fue algo muy sorprendente”, comenta el productor Giles Martin a Rolling Stone. “Fue una de esas cosas que llegaron por parte del Estate de Lennon; creo que fue Sean. De esas situaciones en las que te dicen: ‘Ah, y también está esto’”.
Es una pieza frágil, hermosa y agridulce; solo John con su guitarra acústica, suspirando al más puro estilo de Buddy Holly. En ella canta: “Little girl, I’ve come to say/That this has been a lovely day/I love you” [“Niña, he venido a decirte/Que este ha sido un día encantador/Te amo”]. La canción fue hallada en un carrete de cinta de Lennon; para la versión de 2:17 que aparecerá en Rubber Soul, Martin editó dos secciones juntas. Posee una cualidad que evoca a “I’m Only Sleeping”, especialmente en la forma en que entona el gancho “I love youuu”. Resulta alucinante comprobar que esta canción realmente existe.
Es curioso que “Little Girl” no saliera a la luz antes, considerando lo hondo que se ha escarbado con anterioridad en los archivos de los Beatles. Sin embargo, esto suele ocurrir cada vez que la banda emprende un proyecto de archivo de esta envergadura. En la caja de Revolver de 2022 figuraba un asombroso demo acústico de “Yellow Submarine”, con John interpretando versos melancólicos sobre su infancia que derribaron todo lo que creíamos saber sobre el tema. En la edición de 2018 del Álbum Blanco apareció la versión a cuatro voces de “Good Night”, con los cuatro Beatles cantando al unísono: una interpretación devastadoramente hermosa que permaneció oculta en los archivos durante medio siglo.
El propio Giles Martin no estaba seguro de cuán desconocida era “Little Girl”. “Como ocurre con todo este material, no estaba seguro de si la gente ya la conocía o si rondaba por YouTube”, señala. “Con frecuencia me pasa que encuentro algo y digo: ‘¡Esto es increíble!’, para que luego alguien responda: ‘Sí, está en YouTube, todo el mundo la conoce’. Siempre soy el último en enterarme”.
Pero de esta pieza nadie tenía la menor pista. (“Si tú no sabías que existía, entonces nadie lo sabía”, bromea Martin). Es una sorpresa mayor. Como reflexiona el productor: “La escucho y pienso: ‘Vaya, esto es sumamente interesante’, más allá de ser ‘otra canción que pudo haber integrado el disco’. Existe un deseo insaciable por obtener algo más, pero considero valioso apreciar todos los bocetos a lápiz antes de contempla la pintura terminada”.
Nadie parece precisar la fecha exacta de su composición. Lo claro es que no puede ser anterior al verano de 1965, dado que John adapta un gancho de “I’ve Just Seen a Face” de Paul, grabada en junio y editada en agosto dentro del álbum Help! (transforma la línea “had it been another day” en “if you’d asked me yesterday”).
El hallazgo resulta aún más impactante si se considera que los Beatles buscaban material desesperadamente para Rubber Soul. Ese es el gran drama de trasfondo de aquellas sesiones: el grupo ingresó a Abbey Road en octubre de 1965 con el compromiso estricto de ultimar un disco en cuatro semanas, a tiempo para el mercado navideño. El inconveniente era que apenas contaban con temas terminados, por lo que la urgencia por conseguir material era absoluta. Llegaron a componer siete canciones en la semana final.
Paradójicamente, de ahí proviene la naturaleza libre y experimental de Rubber Soul: estaban dispuestos a probar cualquier idea descabellada en el estudio. “No es como si se hubieran guardado nada en cuanto a demos o cosas por el estilo”, apunta Giles Martin. Incluso probaron grabar una jam instrumental de blues titulada “12-Bar Original”, la cual descartaron acertadamente (una edición de tres minutos se incluyó en Anthology 2 en 1996, más que suficiente para cualquiera).
“Habrá quien pregunte por qué no incluimos ‘12-Bar Original’”, comenta Martin sobre la nueva edición. “Bueno, para empezar no es muy buena y ya está en el Anthology. Además, no guarda relación real con el álbum que preparaban en ese momento. En cambio, ‘Little Girl’ nunca se ha escuchado, así que tiene todo el sentido”.
Los Beatles andaban a la caza de cualquier fragmento, hasta el último minuto. “Michelle” era un descarte que Paul había escrito en su adolescencia para impresionar a las chicas de la escuela de arte de Liverpool simulando ser francés, pero la rescató para Rubber Soul. La presión de las fechas límite volvió el ambiente tan frenético que su ingeniero de sonido, Norman Smith, llegó a proponerles una canción. De hecho, los muchachos llegaron al extremo de involucrar a Ringo en la composición: “What Goes On” se convirtió en su primer crédito formal. Al ser consultado en 1966 sobre su aportación, Ringo declaró: “Aproximadamente cinco palabras”.
Por todo ello, el misterio se profundiza: ¿cómo se traspapeló “Little Girl”? Es posible que haya llegado demasiado tarde para ingresar a la lista de Rubber Soul, aunque eso implicaría una fecha bastante tardía considerando que John y Paul estuvieron componiendo hasta las últimas horas. La noche previa a la entrega del máster necesitaban dos temas más; John se presentó con “Girl” y Paul con “You Won’t See Me”, dos de sus mejores creaciones (siempre compitiendo entre sí). También desempolvaron “Wait”, un remanente de Help!, completando así las catorce canciones requeridas.
¿Cómo dejó ir John una pieza como “Little Girl”? En las notas del libreto de Rubber Soul, el historiador Kevin Howlett advierte que apenas existía un indicio mínimo de la canción. John anotó una variante de esos versos en una tarjeta postal que figura en el libro Las cartas de John Lennon, editado por Hunter Davies. Se trata de una postal dirigida a George Harrison por una seguidora japonesa, fechada en 1965 o 1966; en el reverso, John escribió: “Little girl I’ve come to stay/And this time I just have to say/I love you”.
Dichas líneas forman parte de una estrofa más extensa al estilo de “Ticket To Ride” o “I’m a Loser”, sobre una mujer que lo abandona. La métrica resulta tan tosca que no sorprende que decidiera no utilizarla (“When a girl begins to become a problem/Pretty soon the girl must go/When they’re gone you find at last you love them/Pretty soon you want to know”). Sin embargo, parece haber rescatado un fragmento de aquel borrador.
“Little Girl” sigue siendo un trabajo en proceso con letra inconclusa: John se limita mayormente a cantar “I love you” y “la la la” para fijar la melodía. John y Paul solían recurrir a letras provisionales para memorizar las estructuras melódicas. En sus inicios no disponían de grabadoras ni sabían leer música, por lo que requerían mnemotecnias verbales para recordar las ideas al día siguiente. Paul lo explicó en el documental de Hulu de 2021, 3, 2, 1, junto a Rick Rubin: “Al provenir de Liverpool existe una gran influencia celta e irlandesa, y los celtas nunca asentaban nada por escrito; es la tradición de los bardos. Esa era nuestra excusa. Con John solíamos decir: ‘¡Es la tradición bárdica!’”.
La expresión “Little girl” fue cantada brevemente por John en “Twist and Shout” y “Thank You Girl”, cobrando mayor relieve en “I Feel Fine” (donde funciona como gancho en el puente) y en “Run For Your Life”. No obstante, no existe conexión directa con ninguno de esos temas. La primera composición de Paul en su vida fue “I Lost My Little Girl”, escrita inmediatamente después del fallecimiento de su madre (“Bastante evidente”, admitiría tiempo después). Para John y Paul, dos adolescentes que perdieron a sus madres a corta edad, representaba un trauma compartido. Durante las sesiones de Get Back, ambos interpretaron juntos “I Lost My Little Girl”, aun cuando nadie más en la sala (ni siquiera los otros Beatles) pudiera dimensionar lo que el tema significaba para ellos.
Un vínculo más cercano podría ser la canción favorita de John firmada por Brian Wilson: “The Little Girl I Once Knew”, sencillo editado por los Beach Boys a fines de 1965, días antes del lanzamiento de Rubber Soul. “TIENE que ser un éxito”, entusiasmaba John en las páginas de Melody Maker en aquel momento. “Es el mejor disco que he escuchado en semanas. Es fantástico. Espero que triunfe. Es 100% Brian Wilson”.
El tema guarda también cierto aire a “It’s Only Love”, canción que ingresó al corte de Help! y terminó en la edición estadounidense de Rubber Soul. Se trata de una composición donde John interpreta clichés tan empalagosos que pasa el tema entero intentando (sin éxito) no soltar la risa. Le resulta imposible pronunciar la línea “Just the sight of you makes night-time bright” con seriedad, y mucho menos el verso siguiente, “Very bright”. Ese era precisamente el tipo de lírica que estaba decidido a dejar de escribir en Rubber Soul, razón por la cual buscó elevar la barra en “Norwegian Wood” e “In My Life”. A ese nivel de sofisticación aspiraba mediante la melodía melancólica de “Little Girl”.
Si “Little Girl” llegó demasiado tarde para Rubber Soul, eso explicaría el nexo melódico con “I’m Only Sleeping”, de Revolver (al cantar “I love you”, la inflexión es pasmosamente similar a como entona la palabra “sleeping”). Es probable que haya optado por reelaborar ese boceto en una obra más sólida para el siguiente álbum. Así de rápido trabajaban los Beatles: estaban acostumbrados a resolver material sobre la hora cuando el calendario apretaba. Un año antes de Rubber Soul, en Beatles for Sale, se vieron cortos de repertorio la noche anterior a la entrega final, por lo que pasaron la noche en blanco grabando versiones veloces de viejos temas de rock. (En cualquier otra banda diríamos que se trata de “relleno”; en su caso, ese relleno superaba a los mejores temas de casi cualquiera).
Los Beatles no tenían consciencia de estar creando una obra maestra mientras grababan Rubber Soul; simplemente corrían contra el tiempo para armar un disco. Sin embargo, al igual que el resto del mundo, quedaron atónitos al escuchar el resultado final. El resto de su carrera asumieron que cualquier ocurrencia de último minuto gestada en el estudio estaría tocada por esa misma gracia divina de Rubber Soul. Y por el mero hecho de ser los Beatles, tenían una razón desesperante.
Puede parecer insólito que una canción de John Lennon como “Little Girl” permaneciera oculta durante tantas décadas, sin ser escuchada ni sospechada. Pero esa es la esencia del método de trabajo de los Beatles durante el frenesí creativo de su juventud: producían música a un ritmo tan vertiginoso que dejaban caer obras maestras como migajas, siempre impulsados hacia la siguiente composición. Por eso el mundo continúa asimilando hoy los fragmentos efímeros que legaron hace décadas. Y por eso la historia de los Beatles sigue evolucionando y mutando con los años: cada vez que crees haberlo escuchado todo, siempre hay algo más. “Little Girl” tardó todos estos años en salir a la luz, pero la espera ha valido la pena. Al final, no se lamenta ni un solo día.


