Tres personas resultaron heridas durante el concierto de Quevedo

La negligencia en conciertos continúa.

abril 24, 2025

La Secretaría de Seguridad Ciudadana de la Ciudad de México informó que el día de ayer, durante el concierto del artista español Quevedo en el Palacio de los Deportes, se registró un incidente que dejó como saldo tres personas lesionadas, entre ellas un menor de edad. De acuerdo con el reporte oficial, las gradas de la sección C colapsaron, provocando la caída de los asistentes que se encontraban en esa área.

Los afectados fueron identificados como dos mujeres de 18 y 24 años, y un adolescente de 15, quienes fueron atendidos en el lugar y posteriormente trasladados a un hospital para su valoración médica. La caída, cuya altura se estima en aproximadamente dos metros, fue captada en video por otros asistentes, y las imágenes circularon rápidamente en redes sociales.

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Después del hecho, OCESA, la empresa responsable de la operación del recinto, informó que las personas accidentadas no sufrieron lesiones graves y que, tras ser atendidas en el hospital, fueron dadas de alta.

Por su parte, Quevedo se pronunció en sus redes sociales con el siguiente mensaje: “Anoche colapsó una grada en el show y tres personas tuvieron que recibir atención médica. Ya sabemos que han sido dados de alta sin lesiones graves y quería mandarles ánimos y fuerzas para que sea lo más leve posible y tengan una pronta recuperación”, compartió.

Esto vuelve a ser un llamado urgente para que dejemos de catalogar este tipo de situaciones como “accidentes”, pues sigue siendo el resultado de una cadena de omisiones. Resulta indignante que, tras un suceso similar ocurrido tan recientemente, no se hayan implementado ajustes significativos en los protocolos de seguridad de eventos masivos. 

Que la vida de los asistentes siga estando en segundo plano frente a intereses económicos o a una falsa sensación de control, no solo es alarmante, sino profundamente irresponsable. Minimizar lo ocurrido porque “fueron dados de alta”, en vez de responsabilizarse y hacer cambios reales y notorios, no es más que una forma de deslindarse, de lavarse las manos sin asumir responsabilidades reales ni corregir las condiciones que lo permitieron.

Como público, tenemos más poder de lo que creemos. No podemos seguir normalizando el peligro como parte del entretenimiento. Exijamos lo que nos corresponde: espacios seguros, cuidados reales, organización responsable. No basta con indignarse, hay que alzar la voz y hacer presión. Somos quienes llenamos los recintos; tenemos todo el derecho de reclamar que nuestra vida no se ponga en riesgo por negligencia.

JULIETA CHÁVEZ

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