diciembre 21, 2022

Perú declara persona non grata al embajador mexicano Pablo Monroy

La familia del expresidente Castillo recibió asilo en la embajada mexicana para salir del país

Por  ROLLING STONE

PAOLO AGUILAR (EFE) VÍA EL PAÍS

El pasado martes 20 de diciembre, mismo día en que se dio a conocer que la familia del expresidente Pedro Castillo había sido recibida en la embajada de México, Perú declaró persona non grata al embajador mexicano Pablo Monroy, dándole 72 horas para salir del país.

La expulsión del diplomático mexicano es el episodio más reciente en el caos que rodea al gobierno del país sudamericano desde que Castillo intentó disolver el Congreso el pasado 7 de diciembre.

La acción contra Monroy, si bien no carece de importancia, no es demasiado sorpresiva. Y es que las relaciones entre ambos países empezaron a complicarse desde el inicio de esta debacle. Después de que Castillo no recibiera apoyo en su autogolpe de Estado y fuera perseguido por las autoridades de su país, intentó refugiarse en la embajada de México ese mismo día, pero fue detenido antes de llegar.

Durante todo el proceso, el presidente mexicano Andrés Manuel López Obrador ha mantenido un discurso que alude a la no intervención, pero sus acciones, como haberle ofrecido asilo a Castillo, no han sido recibidas así por el actual gobierno peruano.

En un comunicado publicado el 9 de diciembre, el Ministerio de Relaciones Exteriores de Perú dijo que las expresiones del gobierno mexicano representaban “una injerencia en los asuntos internos del Perú, y no resultan consistentes con los acontecimientos que se han sucedido en días recientes”.

El asilo de la familia de Castillo –específicamente de su esposa Lilia Paredes y sus hijos Arnold y Alondra– en la embajada mexicana, sobre todo después de estas interacciones, terminó causando la expulsión de Monroy, acción que fue calificada por el canciller mexicano Marcelo Ebrard como “infundada y reprobable”.

En la mañana del 21 de diciembre, Ebrard anunció que la familia del expresidente ya se encontraba en la Ciudad de México, y agradeció a Monroy sus labores como embajador.

A pesar de que la Convención de Caracas obligó al gobierno peruano a brindar salvoconductos para la salida de la familia de Castillo, la ministra de Relaciones Exteriores del país sudamericano, Ana Cecilia Gervasi, ha dicho que podrían pedir la extradición de Paredes, ya que actualmente se le investiga en su país por presunta corrupción y formar parte de una organización criminal.

Ante la salida de Monroy, la embajada de México en Perú quedó a cargo de la primera secretaria Karla Tatiana Ornelas Loera, actual jefa de la Cancillería de la Misión. En el mismo comunicado en el que anunciaron a Ornelas como la sucesora de Monroy, la Secretaría de Relaciones Exteriores de México declaró mantener una posición abierta al diálogo con todos los interlocutores, dejando así la puerta abierta a más episodios en esta complicada historia.

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