Se han revelado imágenes inéditas de uno de los momentos más emblemáticos de la historia del rock: la presentación de Jimi Hendrix en Woodstock, el 18 de agosto de 1969.
Lo que en su momento pareció la travesura de un fan emocionado, hoy se ha convertido en un hallazgo extraordinario para la historia de la música. Hace más de cuatro décadas, Albert Goodman, un estudiante de teatro de 22 años, logró colarse en el festival de Woodstock, celebrado en Bethel, Nueva York. Su aventura lo llevó hasta el escenario donde Jimi Hendrix ofrecería un cierre inolvidable, sin imaginar que terminaría registrando una grabación única y de gran valor histórico.
Goodman logró pasar desapercibido al colocarse detrás del percusionista Juma Sultan, por lo que fue confundido con uno de los integrantes del equipo de grabación y fotografía del festival. Desde allí, consiguió registrar a Hendrix a apenas 4,5 metros de distancia, ofreciendo una perspectiva inédita de la presentación. Para aquella ocasión, Hendrix se presentó junto a Gypsy Sun and Rainbows, una formación más numerosa que el habitual trío que lo acompañaba. La banda estaba integrada por Mitch Mitchell, Billy Cox, Larry Lee, Juma Sultan y Jerry Vélez. El concierto se extendió durante aproximadamente dos horas.
Con motivo del 57.º aniversario de la icónica presentación de Jimi Hendrix en Woodstock, el material fue estrenado este martes 18 de agosto bajo el título Jimi Hendrix: Live at Woodstock — A Second Look. La producción reúne las imágenes inéditas que Albert Goodman logró grabar durante aquella histórica actuación.
Grabado en una cinta de video de media pulgada en blanco, el material de Goodman ofrece a los seguidores de Hendrix una perspectiva inédita de algunas de sus interpretaciones más emblemáticas, como ‘Purple Haze’ y ‘Voodoo Child (Slight Return)’. La grabación también captura su memorable interpretación de ‘The Star-Spangled Banner’ y, especialmente, la única filmación conocida de Hendrix interpretando ‘Hear My Train A Comin’’ en vivo, lo que convierte al material en un registro excepcional de una de sus actuaciones más célebres.
Tras el festival, Goodman conoció a un hombre cercano a personas que trabajaban con Jimi Hendrix. Este encuentro le permitió mostrarle personalmente la grabación al músico, quien agradeció a Goodman por haber capturado aquellas imágenes inéditas de su histórica presentación en Woodstock.
Tras permanecer guardada durante décadas, Albert Goodman decidió entregar la cinta a los familiares de Jimi Hendrix. El resultado es un valioso homenaje a una de las actuaciones más emblemáticas del músico, cuya interpretación del himno nacional de Estados Unidos se convirtió en uno de los momentos más recordados de Woodstock y en un símbolo de la contracultura de los años 60.


