enero 9, 2023

P&R: Bruce Springsteen

La pasa bien rindiendo tributo a sus ídolos del soul y no les pide disculpas a los fans molestos por los precios de las entradas

Por  ANDY GREENE

Foto: DANNY CLINCH

Siete minutos antes de la hora agendada para hablar con Bruce Springsteen de su nuevo disco con versiones de R&B, Only the Strong Survive, me aparece en el teléfono un número de Pleasant Beach que nunca antes vi. “Hey”, dice una voz familiar del otro lado de la línea. “Soy Bruce”. Está ansioso por charlar sobre cómo grabó este LP en su estudio casero en Nueva Jersey para honrar a algunos de sus artistas favoritos de los sesenta, setenta y ochenta: “Empecé pensando: ‘Ya escribí canciones. Hice películas. Estoy sentado acá en casa. Me gusta grabar. Permíteme que haga algunas canciones que me encantan’”. Los siguientes treinta minutos conversamos sobre su disco de covers, la gira 2023 de la E Street Band, futuros box sets históricos y el intenso descontento de los fans con los altos precios de las entradas (y la aplicación de los llamados precios dinámicos) para ese tour.

Nunca habías tocado en vivo ninguna de las canciones de este disco. ¿Cómo las elegiste?

Había hecho antes un disco de versiones que terminó en nada. No fue hasta que descubrí “Do I Love You (Indeed I Do)”, de Frank Wilson, una rareza de Motown, y que me quedó perfecto, que me di cuenta de que debía cantar soul. Estaba pensando en hacer un disco con algunos clásicos, pero también con temas poco conocidos. Así que elegí [canciones como el single de 2001 de Dobie Gray] “Soul Days”. “Nightshift” [The Commodores] fue un gran hit en 1985. Elegí temas que me gustaban y que podía cantar bien.

¿Evitaste conscientemente canciones super icónicas como “My Girl” y “Dancing in the Street”?

Pensé en hacer esas dos, justamente. En verdad llegué a grabar “My Girl”. Mi postura es que si todo el mundo la conoce es porque la canción es buena. Si puedo despojarla de esas partes que la gente conoce tan bien y logro hacer un gran track nuevamente, la gente la va a escuchar de una manera fresca. Cuando eso funciona, entonces la incluimos en el disco. Cuando no, la dejamos de lado. Tenés que estar loco para intentar cantar “I Wish It Would Rain” después de David Ruffin [risas]. Pero le encontré mi propia vuelta, el dolor y la emoción.

¿Te generó este proyecto un respeto aún mayor por la factura de estas canciones de Motown?

Estas canciones deberían ser parte del American Songbook, como Gershwin y Cole Porter. Son composiciones increíbles. Y también están increíblemente grabadas para su tiempo, pero hoy podés levantar el audio aún más, de una manera que no era posible en 1965 o 1970, para darles más fuerza. Eso es lo que disfrutamos tanto de este disco.

Hay tipos como Jerry Butler, William Bell y Walter Orange, de The Commodores, que aún viven y merecen mucha más atención. Y se la estás dando.

Está bueno poder hacerlo. En los últimos seis meses, me enganché con Jerry Butler como nunca. Me di cuenta del enorme cantante y estilista que fue. Todos estos artistas deberían tener segundas, terceras, cuartas, quintas, sextas vidas. Estos discos deberían ser populares siempre. Para mí, estuvo buenísimo hacer este disco. Puro placer.

(Foto: TODD OWYOUNG/NBC)

¿Pensás que no tener que gritar al frente de una banda de rock fuerte te dio espacio para relajar la voz y hacer cosas nuevas?

Es interesante. No sé. Generalmente, mi voz se ha mantenido fuerte y sin causarme problemas por 50, 60 años. Pero no cantar tan duro puede haberme dado un pequeño rango extra. Es posible. Pero también hablamos de música muy interesante. Usualmente es tranquila en las estrofas y cuando llega el estribillo los cantantes suben la intensidad y rompen un poco la voz, como en “Turn Back the Hands of Time”.

El proyecto lleva el subtítulo de Covers Volume 1. Es inevitable preguntarte por el volumen 2.

Probablemente tengamos ya grabados tres cuartos del volumen 2. Es muy similar. Seguí trabajando con música soul porque la estaba pasando muy bien. Pero pensé en hacer una serie de estos discos dedicados a distintos géneros con temas que me gustan. Eso tiene que ver con que en este momento no estoy componiendo y quizás no lo haga por un tiempo. Es algo muy normal para mí. Tuve un período muy prolífico durante Letter to You. Y sé que siempre después de algo así dejo de escribir por un tiempo. Pero esta vez, los fans no necesitan esperar cuatro años a que haga otro disco.

Entonces, ¿podrías llegar a hacer después un disco con canciones de la British Invasion o algo así?

Sí, me encantaría hacer música country. Me encantaría hacer un disco de rock. Hay tantas cosas. Me gustaría aprovechar este momento para enfocarme en mi voz.

No das un show completo desde hace casi seis años. ¿Estás ansioso por volver a un escenario?

¡Definitivamente! Amo a la E Street Band. No veo la hora de estar en un escenario con ellos. En 2025, cumplimos 50 años. Son mis amigos, la mejor banda con la que he tocado. Hacemos algo absolutamente único. Me encanta ver a Max [Weinberg] detrás de mí, a Roy [Bittan] en los teclados, a Garry [Tallent] en el bajo y a Steve [Van Zandt] y a Nils [Lofgren] a mi lado, y a Patti [Scialfa]… Va a estar buenísimo.

En la última gira, algunos shows duraron más de cuatro horas. ¿Podría volver a pasar?

Eso fue un accidente. Nunca le dije a la banda: “Esta noche vamos a tocar cuatro horas”. Me hubieran mirado como diciendo “Dios mío”. Por eso, cuando no estoy bien de la voz, no les gusta que tome esteroides. Saben que me voy a volver loco a tal punto que tres horas y media parezcan nada y esté como para seguir. Pero sí pienso que estos shows durarán cerca de tres horas.

La venta de entradas para la gira causó cierta polémica a partir de que se aplicó el sistema de precios dinámicos, alcanzando valores de hasta 5.000 dólares. ¿Sabías cómo funcionaba ese sistema?

Lo que hago es simple: le digo a mi gente, “fíjense cómo está el mercado y cobremos un poco menos”. Esa es la indicación, en general. Los últimos 49 años, estuvimos siempre por debajo del valor del mercado. Lo disfruté. Fue bueno para los fans. Esta vez, les dije: “Hey, tenemos 73 años.

Estamos todos. Quiero hacer lo que hacen todos mis colegas”. Así que eso fue lo que hicieron [risas]. Pero la venta de entradas se volvió algo muy confuso, no solo para los fans sino también para los músicos. Lo cierto es que la mayor parte de nuestras entradas es accesible. Y tenemos también esos tickets que alcanzan esos precios más altos. La empresa vendedora o alguien se va a quedar con ese dinero. Y yo digo: “Hey, ¿por qué esa plata no va para los tipos que están ahí, transpirando tres horas todas las noches?”. Y así fue que probamos esto. Sé que fue poco popular. Pero si hay quejas, les devolvemos la plata a la salida.

Como dijiste, a los fans no les gustó. Backstreet, la publicación de fans, dijo que le causó una “crisis de fe”, planteando que estos precios dinámicos “violan el contrato implícito entre Bruce Springsteen y sus seguidores”. ¿Cómo te sentiste con esa reacción?

Bueno, estoy viejo. Algunas cosas me pegan. A uno no le gusta que lo critiquen. Ciertamente, no te gusta ser un ejemplo de artista con entradas caras. Es lo último que quisieras. Pero las cosas se dieron así. Tenés que hacerte cargo de tus decisiones y hacer lo mejor que puedas. Pienso que si la gente viene al concierto la va a pasar bien.

Ha habido muchos rumores acerca de un box set con varios discos inéditos. ¿Está en tus planes?

Sí. Tengo un box set de cinco discos inéditos post 1988. La gente ve mi obra de los años noventa y piensa: “Los noventa no fueron una gran década para Bruce. No estaba con la E Street Band…”. Pero en realidad hice un montón de música durante ese período. Por alguna razón, no la edité. En los últimos inviernos pasé bastante tiempo ordenando el archivo y tengo una serie de álbumes que eventualmente vamos a sacar. Le daré a la gente la oportunidad de saber en qué andaba en aquellos años. Por cierto, mucho de ese material es bastante raro. No puedo esperar a ver la reacción de algunos [risas].

Hace rato que leo sobre cierto mítico loop de batería…

Es tan raro como dicen por ahí [risas]. Es una mezcla de loops de batería con sintetizadores. A mí me gusta.

También escuché rumores de un box set de Born in the U.S.A.

Primero, lo que hay que entender es que la mayor parte de los buenos outtakes de Born in the U.S.A. ya están en Tracks 1. Lo que dejamos afuera no es tan bueno o no existe. No nos guardamos nada. Cuando llegue el momento, veremos si queda algo. Pero no veo un gran box set como los de Darkness o The River.

¿Y Nebraska? Escuché bootlegs increíbles de esas canciones.

Eso es posible. En lo personal, no soy muy de escuchar versiones alternativas. Me gusta la canción en su versión final. No escucho esos box sets con diez millones de tomas de una misma canción. Pero quizás sea un oyente distinto. Seguramente alguien estará revisando qué más hay de Nebraska. Si hay algo, lo editaremos.

Venís sacando un pirata de un show por mes, online, pero casi nada pre 1975. ¿Preferís no sacar nada por Steel Mill o la Bruce Springsteen Band, los primeros tiempos?

Para nada. No me molestaría sacar algunos conciertos de Steel Mill. No van a sonar muy bien, pero ciertamente te darían una idea de lo que hacía en esa época. Vamos a ver.

Fue muy bueno verte tocar con David Sancious, el tecladista original de la E Street Band, en el programa de Jimmy Fallon. Me hizo pensar qué pasaría si él y el baterista Ernest Boom Carter hubieran seguido en la banda.

Boom empezó como baterista de jazz, pero rápidamente aprendió a tocar rock por la presión que tuvo una vez que entró en la banda. Lo que pasó fue que [el baterista] Vini Lopez dejó el grupo y teníamos un show la noche siguiente. Tenía que hacerlo porque era en un club de la mafia [risas]. Empezaron a hacernos algunos comentarios no muy educados acerca de lo que nos pasaría si no tocábamos. Esa noche, David dijo: “Tengo un amigo que se llama Boom”. Así que vino Boom y se pasó la noche aprendiendo el set completo. Esa fue su prueba de fuego. Después de eso, mantuvo su swing de jazz… pero le metió suficiente rock como para que funcionara. Y podría haber continuado. La banda podría haber virado en una dirección ligeramente distinta, más cómoda con el sonido de lo que tocamos en lo de Fallon, probablemente.

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