Avenicio ‘Pin’ Núñez comenzó a trabajar profesionalmente como músico aproximadamente a los 15 o 16 años. Hoy, tras más de 25 años de carrera —habiendo trabajado con un sinnúmero de grandes artistas como Charlie Aponte, Vicentico, Gilberto Santa Rosa y Carlos Vives, entre muchos otros, y siendo parte de la orquesta que en los últimos años ha acompañado al maestro Rubén Blades—, ha decidido lanzar su primera gran producción como solista: Iridiscencia.
Se trata de un disco que entrelaza sonoridades puertorriqueñas, colombianas, neoyorquinas y, por supuesto, panameñas. Una combinación de estilos que, al mezclarse, dan como resultado una nueva gama sonora, de ahí su nombre. “La paleta sonora del disco es diferente a lo que normalmente se escucha. Toda esa combinación de músicos de distintos países fue fundamental para el concepto del álbum”, explica Avenicio.
“Hay tres etapas o factores que me llevaron a realizar este proyecto personal. El primero es el tiempo que ya llevo en esto. Empecé hace más de 25 años con una agrupación panameña llamada Los Rabanes, así que sentí que ya contaba con el background necesario para lanzar algo propio. Ahora estoy con Rubén Blades, pero también he trabajado con varios artistas reconocidos que pasan por Panamá. Todo ese recorrido y aprendizaje me llevó, desde mi propio ego, a pensar que ya tenía las herramientas para hacerlo”, dice el músico.
“La segunda etapa fue cuando mis colegas escucharon las maquetas y me dijeron, ‘Oye, eso suena bien, eso está bueno’. Ahí empecé a pensar que era un trabajo con buena proyección, y que podía dejarles a mis hijos. Por ahí escuché que todo artista debe dejar hecho un disco o un libro. La tercera y última etapa llegó cuando personas importantes dentro de la industria lo escucharon y me impulsaron a publicarlo, asegurándome que cumplía con los estándares de calidad. Uno nunca sabe cuándo una canción se va a volver un éxito, puede ser ahora o dentro de 20 años”, responde ‘Pin’ al hablar sobre la motivación y las etapas que lo llevaron a presentar su primer proyecto como solista.
Que un trombonista decida encaminar su carrera artística con un proyecto propio no es algo nuevo, y así lo recuerda la figura de uno de los grandes arquitectos de la salsa, Willie Colón, quien murió hace pocos días, a quien Pin Núñez considera el trombonista más reconocido a nivel mundial: “Willie ha sido el mayor referente para todo trombonista latinoamericano y, me atrevería a decir, el más famoso de la historia”.
Esta referencia lo lleva a recordar el momento en que el trombón lo eligió a él, y no al revés: “Yo soy de un pueblo de Panamá que se llama La Chorrera, con una tradición muy fuerte de bandas escolares. De chamaquito, a los 11 años, llegué a la banda de mi colegio a ver qué podía tocar y el maestro me pasó un trombón diciéndome, ‘Aquí lo que queda es un trombón, así que eso es lo que vas a tocar’. No tuve elección, literalmente, el trombón me eligió a mí [risas]. Tuve la dicha de tener facilidad con el instrumento”.
Durante los últimos años, el trombón de ‘Pin’ ha encontrado su lugar en la orquesta de Roberto Delgado, agrupación que ha acompañado en giras y producciones recientes al maestro Rubén Blades: “Es un gran honor trabajar a su lado. Además, es la figura panameña más importante junto a Roberto Durán. Es uno de los más grandes exponentes de la música en español y mi vida es una antes y otra después de Rubén”, comenta sobre el momento artístico que atraviesa.
Blades no solo es una figura de admiración para Pin, sino también un gran amigo, con quien recientemente compartió junto a su familia en la casa del músico en Nueva York. “La gente me pregunta, ‘¿Qué tanto hablas con Rubén?’. Nosotros conversamos mucho sobre la política de nuestro país; él es un político y activista que conoce profundamente estos temas, de música no hablamos mucho en realidad”, confiesa.
De las 16 canciones que se maquetearon inicialmente, solo nueve superaron el riguroso filtro de ‘Pin’ Núñez para formar parte de Iridiscencia. De las siete restantes, al menos un par podrían integrarse a un nuevo proyecto, posiblemente con una sonoridad distinta: “Me gustaría incursionar en otros géneros. Soy muy fan de Los Pericos y de Los Fabulosos Cadillacs, algo tipo rock-ska me gustaría explorar. También un pop español, cercano a lo que hace Alejandro Sanz. La idea es moverme por distintas sonoridades sin imitar, pero sí utilizando metodologías diferentes a las de la salsa”, comenta sobre los caminos artísticos que podría recorrer en los próximos años, en los que seguramente seguirá vinculado al universo musical de Rubén Blades.


