Hablar de los titanes del reggaetón es hablar de respeto, historia y evolución. Estos artistas marcaron un antes y un después en la cultura musical urbana, construyendo un legado sonoro que hoy inspira a nuevas generaciones a recorrer un camino pavimentado por grandes referentes que se atrevieron a arriesgar, innovar y crear desde finales de los años 90. Entre ellos destaca Randy Nota Loca, uno de los pioneros del género, quien lleva más de dos décadas vigente en la escena. Su permanencia es reflejo del amor y la pasión por esos sonidos que, con el paso del tiempo, se han convertido en parte esencial de la cultura musical hispanohablante.
Ahora, Randy presenta su nuevo álbum de estudio, Romances de una Nota Vol. III, el capítulo final de una trilogía musical que el puertorriqueño inició en 2008 con la intención de crear música que le llenara el alma. El cierre de esta saga revela a un artista integral, sin miedo a arriesgarse y, sobre todo, más libre que nunca. A través de esta nueva producción, Randy reúne colaboraciones, composiciones inéditas y una propuesta sonora que refleja su evolución como solista, reafirmando su identidad artística y su compromiso con la música que nace desde lo más profundo de su esencia.
Lee aquí nuestra entrevista con Randy Nota Loca:
Cuéntame sobre la tercera entrega de Romances de una Nota Vol III. ¿Cómo trabajaste este material a diferencia de los materiales que le preceden?
Le dediqué mucho tiempo, muchas horas, llamadas y demasiada comunicación con todo el equipo de trabajo que hay detrás de la producción, como compositores, ingenieros y productores. A todos les puse mucha atención, y a veces es difícil mantener la comunicación, porque es muy importante mantenernos en la misma página. Esta es la primera vez en la que estamos todos juntos, en la misma página. Le dediqué mucho cariño y tranquilidad. En ningún momento me sentí forzado o con prisa porque me tomé mi tiempo, a cada detalle. Antes no tenía tiempo libre para hacerlo, porque se necesitan por lo menos dos meses. Siempre que hacía discos tenía giras encima. Estoy bien agotado, también la aguja. Estoy grabando y después me voy de viaje, pero a esta edad ya no funciono así, entonces necesito mi tiempo para no preocuparme y no correr por nada ni nadie. No compito con alguien, porque compito conmigo. Yo necesito escucharme competitivo; no quiero ser número uno, ni dos ni tres. Solo necesito seguirle metiendo para escucharme competitivo. Este es mi frente.
Romances de una Nota Vol. III es una belleza de álbum, desde el sonido, las voces, la caída y los ritmos. Todo es bien agradable. Lo hice con libertad de tiempo y de contrato, no soy esclavo de alguien. Este es uno de mis primeros álbumes donde soy dueño de todo: del manejo, booking, masterst. Trabajé con mucho amor para todos. El ser de uno cambia mucho porque no tengo cargas encima. Y no lo hice por dinero, sino porque me gusta trabajar en mi imagen y sonido. Hay gente que me pregunta por los conciertos, pero ni estoy pendiente de ello. Estoy pendiente del sonido nuevo de Randy para que la gente sepa separar una cosa de la otra. Quiero que la gente sepa estas cosas de una vez, porque todavía hay personas que no saben que saco música en solitario. Vamos con todo el paquete completo, desde la música, imagen, equipo, tranquilidad y todo. Tenemos la mente y el camino limpio. Tenemos todas las de ganar.
Si tuvieras que definir cada entrega de esta saga musical, y el camino que has atravesado, ¿cómo lo harías?
La primera fue en el 2008. Pasaban las cosas muy rápido, y todo estaba muy desorganizado e incompleto, pero con muchas ganas porque, obvio, estaba gastando lo primero de cuando estaba arrancando. Era bien importante porque era lo primero que lanzaba, pero no había una estructura. Yo grabé muchas cosas y ahí se quedaron porque no había estructura y un equipo que me apoyara con este tipo de música. Si escuchas ese disco, hay cosas muy cool, pero estaba muy chamaquito y tenía que limpiar el camino y esperar.
No fue hasta el 2021 que saco la parte dos. Ahí comencé a ser dueño de lo mío. Comencé a estar más estructurado y fue algo nuevo para mí. Estaba cool, pero era el comienzo de lo que pasa ahora. Con esto, ya estoy en mi zona, tengo mi castillo y estructura. Yo soy el que está dando las instrucciones y mando, puedo hacer lo que quiera. A la gente le gusta eso. Y es bien importante estar de la mano con los nuestros. Este es mi mejor álbum. Me siento bien suelto, seguro y engreído [Risas].
¿Cuál fue el mayor reto al que te enfrentaste para esta entrega? ¿Hubo una búsqueda de sonido o lírica nueva a la que te hayas expuesto?
Nada más con ponerle Romances de una Nota ya salía de mi zona de confort. Yo vengo de una cuarentena, de ‘Safaera’, y la gente no me quiere ver en el fuego todo el tiempo, dándole y dándole. Tomé una decisión bien rara, porque pueden decir: ‘Este tipo tiene todo en el reggaetón, ¿por qué está haciendo esto?’. Esto es ambición, y soy demasiado para la música. Pero no es una ambición mala, sino de la buena, que tiene que estar para que uno pueda ser competitivo. Esto me saca mucho de mi zona de confort porque la mayoría de la gente nos conoce por el reggaetón, pero entrar al afro lantino es otra cosa.
El afro y el R&B están subiendo muchísimo, y yo, haciéndolo de toda la vida, era imposible no entrar a la nueva generación con unas generaciones. Me faltaba entrar a la nueva generación con un sonido nuevo, de lo que es el afro con el romance, además con un estilo de grabar bien definido. Antes grababa a lo loco: voces arriba, armonías y llenar a todos los coros con armonías, también con mil voces por todos lados. Estas grabaciones ya están bien organizadas en mi cabeza. Este disco lo tiene. Yo soy bien estricto con eso, todo en cuanto a las grabaciones.
En cuanto voy al estudio, no quiero que me estén fumando a un lado o que me estén bebiendo en las máquinas. Es un rotundo no. Vamos al estudio a grabar y todo tiene que estar limpio, con buen olor y buena vibra. El corillo va para fuera. Yo voy solito y prendo mis olores, porque es como si estuviera entrando a un spa. Si no estoy bien vestido en el estudio bien oloroso, no me siento con una buena vibra. Desde aquí comenzamos.
Me encanta la gran lista de colaboraciones que conforman este material. ¿Cómo fue la selección de artistas que te acompañaron en esta entrega?
Todo fue orgánico. Me encontraba con ellos en los estudios. No fue que yo dijera en mi mente a quiénes quería en qué canción. Cuando iba grabando, me encontraba con ellos en los estudios y de ahí armamos la vuelta. De todas las colaboraciones, la más interesante para mí, y para los fanáticos, es la que tengo con Beto de Rawayana. Es un tipo bien clean. Con la música que están haciendo, vibramos en la misma sintonía. Esto me encanta. Todos están bien duros, pero Beto tiene algo especial. Como ellos son reggae, y están locos con Cultura Profética, que es mi banda favorita, pues estamos conectados con esa parte. Yo vengo del sonido del reggaetón, pero quiero dirigirme a las bandas, poco a poco. Esta colaboración me llenó de vida. Son unos genios.
En cuanto vi el tracklist, dije: ‘Wow, qué disco tan más cool tengo’. Prácticamente todas las colaboraciones son con gente con las que no me habían escuchado, porque yo no iba a venir a meter la misma gente con la que siempre colaboro. Hay que llegar a un público nuevo. Esto nos va a extender la carrera, tanto para mí como para Jowell, porque lo que yo haga fuera del dúo es una repercusión para nosotros.

La última vez que platiqué contigo y Jowell hablamos sobre su posición como el único dúo que se mantuvo firme después de tantos años. Y ahora, presentas una colaboración con él en este nuevo disco que desafía tu trayectoria. ¿Cuál podrías decir que es la fórmula que han utilizado para perdurar en esta industria que es tan cambiante?
Llevamos 27 años. Creo que podría decir que uno de nuestros fundamentos es conocer nuestros roles, respetar lo que hemos construido como marca, la tolerancia que tenemos entre nosotros y el amor que le tenemos a esto. Nos encanta cantar juntos. Imaginate, tengo a uno de los tipos más duros del reggaetón conmigo, y lo único que tengo que hacer es el 50%. Solo tengo que cantar, bailar y pasarla bien, con un trabajo duro de por medio. Nos gusta pasarla bien e improvisar muchísimo. A esta altura de la vida, solo nos importa pasarla bien, porque, al final del día, nosotros no competimos con alguien ni nos importa ser los número uno. Solo nos importa que papá Dios nos siga bendiciendo. Van a pasar un par de años y le vamos a dar bien duro, como se tiene que hacer. Ya después le bajaremos un poquito para disfrutar con la familia.
Además, ¿sabes qué? El reggaetón está en peligro de extinción. La cepa de nosotros como tal. Nosotros ya somos lo último, y si le bajamos ahora, no es saludable para nada, ni para el género ni para nosotros. No está en nuestra cabeza hacerlo. Ahora me junto con Jowell y hacemos el mejor disco de reggaetón fusionado con lo nuevo, con el afro que está ganando mucho. Yo estoy impulsando con el afro, porque Jowell & Randy no son afro. Yo voy ahora delante con el género para abrir camino, pero más adelante esto nos funcionará y lo meteremos en nuestro sonido. Así trabajamos.
Me interesó mucho lo que dijiste: “El reggaetón está en peligro de extinción”. ¿Por qué crees eso?
Por los personajes. La gente se enamoró de la época dorada del reggaetón, y cómo no, si tenían artistas mega duros. Sin embargo, obvio la gente se pone vieja y esos artistas ya han hecho demasiado. ¿Cuántos party han hecho esta gente? Ellos y nosotros nos cansamos, y claro, llevamos 30 años en esto sin parar. La gente viene y dice: ‘El reggaetón de antes se está perdiendo’, pero el reggaetón sigue ahí, lo que pasa es que los personajes están cansados. Los personajes nuevos nunca serán como nosotros. El reggaetón ya tiene otro sonido, y por más que traten de hacer reggaetón clásico, la gente no se va a enamorar de eso. La gente ya tiene el repertorio del reggaetón duro, del que sirve. Es como la salsa vieja. Ese género y sus canciones no las cambia nadie, y sigue sonando muchísimo, sin parar. Ahora, las nuevas generaciones tienen que luchar por su repertorio y hacerlo en serio. No es que el reggaetón está desapareciendo, sino que ya no hay personajes duros. Que sean personajes del reggaetón de verdad. Y si están escondidos, pues que salgan. Hay que trabajar para que vengan en manada. Nuestra época fue bien intensa, pero no la podrás revivir. Y ni yo podría hacerlo. Si me siento en un estudio y hago ‘Gargola 2’, pues no va a funcionar como la primera por el tiempo por lo que pasan los jóvenes ahora. Estamos en una espera. Ojalá salgan personajes bien sólidos. A ver quiénes van a durar y sobrevivir.
¿Qué es lo que más te emociona del ahora? ¿Qué te inspira a seguir creando música?
Poder escucharme saludable y el respeto que nos tienen. Vamos a lugares y nos tratan como leyendas. Esto me emociona mucho. También me alegra que la gente que sepa de nosotros, hablar con personas que de verdad sepan cosas importantes de nosotros y las trayectorias que tenemos. Esto me da nostalgia y sentimiento.
¿En qué etapa de tu carrera te encuentra Romances de una Nota Vol. III?
Este disco me abrirá puertas nuevas. También me llevará a lugares donde no he ido, que no he pisado. No siento que estos discos estén quemados. Me siento como nuevo. Todavía falta que mucha gente se entere que esto vale la pena: admirar y escuchar. Quiero que sea un proyecto nuevo que marque vidas, como yo marqué jóvenes hace años. Esto es una escalera muy importante en mi carrera.


