Crítica: La Delio Valdez -‘El Desvelo’

Con su nuevo álbum, ‘El Desvelo’, La Delio Valdez se confirma como La Aplanadora de la música tropical

Por  Humphrey Inzillo

abril 29, 2025

Hay un eco del legendario Andrés Landero (1931-2000) en esas primeras notas del sonido del acordeón que abre El Desvelo, el sexto y flamante álbum de La Delio Valdez. La canción se llama “Negro Querido” y es un cumbia uptempo, en la que la orquesta argentina de música tropical pone toda la carne al asador. La poderosa sección de vientos (Agustín Zuanigh y Pablo Vazquez Reyna en trompeta, Milton Rodríguez y Damián Chavarría en trombón, Pablo Fidel Briode en saxo tenor, Agustina Massara en saxo alto, Nicolás Repetto en saxo barítono, Santiago Maldovan en clarinete) hace gala de arreglos ajustados, que van potenciando el clima festivo hasta llegar a un clímax, con un estribillo que impulsa a la arenga, al baile desenfrenado en la pista o al movimiento de brazos de la monada en la tribuna. Un gran comienzo para un álbum que, producido artísticamente por La Delio en colaboración con Gustavo Popi Spatocco y, en algunas canciones (“Nuestro lugar favorito”, “Pájaro y demonio”), con Juan Blas Caballero, parece elevar la vara para cualquier disco de música tropical que se grabe de aquí en más en esta parte del mundo.

A comparación de El tiempo y la serenata, el último disco de estudio publicado en 2021, que a su modo reflejaba los tiempos de oscuridad pandémica, El Desvelo tiene como eje el amor (y el desamor). En un ejercicio de regionalismo crítico, “Farsantes” aporta un aire de melodrama en el mismo contexto festivo, pero tiene en el bandoneón de Matias Gonzalez Chiappe una cuota de originalidad, con un toque tanguero, cargado de cierta melancolía.  

En la diversidad de voces que ofrece en grupo, la de Ivonne Guzmán es un toque de distinción. La ex Bandana hace gala de una expresividad cargada de elegancia y, en ocasiones, el dramatismo perfecto que exige la letra.  

Un punto alto del álbum es “Dice que lo le importa”, un tema que continúa la saga de fructíferas colaboraciones con Los Palmeras que incluye el EP Noche de cumbia, grabado en vivo en el Luna Park en 2021, con versiones de “Loquito por tí”, “El cafetero” y “La zenaida”. En este caso, el acordeonista Marcos Camino y el vocalista Cacho Deicas, la plana mayor del grupo santafesino, se integran a La Delio para una cumbia triste. La voz gastada de Deicas potencia ese sentimiento.

“Soy la música en tu oído, el placer de lo prohibido”, canta Ximena Gallina en “Mucho más libre”, en la que otra vez los vientos adquieren un papel protagónico de los arreglos de vientos, con la prepotencia que otorga una ejecución cargada de swing y solidez, que por momentos mutan de la cumbia a la salsa. Gallina esboza algunas líneas de rap, cargando de flow a esa base cumbiera.  

La cumbia no sólo es el hilo conductor del álbum, también es la columna vertebral del sonido de una orquesta que lleva más de 15 años en la ruta. Y aunque el sonido tradicional, acaso anacrónico, era su marca de fábrica, con el tiempo ampliaron el campo de batalla. En El Desvelo también hay coqueteos con la bachata y el pop latino de los 90, en “Nuestro lugar favorito”, y en “El Rey” hay un coqueteo con el sonido RKT. “Eco de cumbia” incorpora sonidos del altiplano (Elio Gutierrez toca el charango, Andrés Cazón interpreta el huancara, redoblante, cascabeles, platillos y silbato, Nicolás Repetto la quena, Juan Guerin hace coros y Santiago Castellani aporta el bombardino) y también tiene arrebatos de flow y salsa. Black Rodríguez Méndez arranca a cantar “Noche de cumbión” en un plan definitivamente intimista, pero irrumpe la banda y proyecta todo su poderío.    
La colaboración final con Kacho y Mongo Gama de Son Rompe Pera, el grupo mexicano que rescata el sonido tradicional de la marimba, funciona como un regreso a las raíces de La Delio, que también confirma a la cumbia como un lenguaje continental: el baile que une a Latinoamérica.