Este domingo, en un intento de aumentar la presión sobre Israel, cuatro países occidentales —Reino Unido, Canadá, Australia y Portugal— anunciaron el reconocimiento formal del Estado de Palestina. Esta decisión, hecha con el objetivo de “revivir la esperanza de la paz”, marca una acción política simbólica, alejándose de la política exterior impuesta por Estados Unidos. Por su lado, Israel la condenó como un acto de “recompensa a Hamás” y el primer ministro Benjamin Netanyahu prometió que “no habrá Estado palestino”, en un comunicado.
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Los cuatro países han sido aliados históricos de Israel por décadas. Sin embargo, este 12 de septiembre han expresado su frustración por la falta de acción hacia una solución entre el Estado de Israel y el de Palestina. Tras este anuncio, donde Portugal declaró que el “único camino hacia una paz justa y duradera” era un cese a la ofensiva israelí, los ojos del mundo están puestos en Francia y otros países del mundo, con la esperanza de que continúen con los mismos pasos durante la Asamblea General de las Naciones Unidas que habrá esta semana.
“Tengo un mensaje claro para aquellos líderes que reconocen un Estado palestino después de la horrible masacre del 7 de octubre: están dando un enorme premio al terrorismo”, declaró Netanyahu en un comunicado. Además, el presidente de Israel, Isaac Herzog, añadió: “[Esta decisión] no ayudará a ningún palestino, no ayudará a liberar a ningún rehén y no nos ayudará a alcanzar ningún acuerdo entre israelíes y palestinos”.
Por su lado, el primer ministro británico, Keir Starmer, declaró que “el momento ha llegado” para llevar a cabo el reconocimiento. “En vista del creciente horror en Medio Oriente, estamos actuando para mantener viva la posibilidad de paz y una solución de dos estados”, y agregó, “Eso significa un Israel seguro y protegido al lado de un Estado palestino viable; en este momento no tenemos ninguno”.
“Esta solución no es una recompensa para Hamás”, insistió Starmer. Mientras que el Ministerio de Relaciones Exteriores de Israel reiteró que la decisión “no es más que una recompensa para la organización yihadista Hamás, la cual está envalentonada por su filial de la Hermandad Musulmana en Reino Unido”, en una publicación de X.
Entretanto, en la capital administrativa de Palestina, en Cisjordania, la decisión tuvo reacciones completamente distintas. “Esperamos que todos los países europeos sigan y reconozcan nuestro Estado para que podamos detener esta guerra”, afirmó un ciudadano a la BBC. Sin embargo, otra mujer expresó que “es demasiado tarde, y es inútil”.


