Mastercard convierte la velocidad en sonido: cuando la telemetría y la emoción se mezclan en un beat

La alianza con McLaren, Le Twins y UnitedMasters transforma las victorias de la Fórmula 1 en música, y celebra su debut en Ciudad de México con The Grand Party

noviembre 4, 2025

Cortesía.

En una esquina del antiguo recinto de Indianilla, en el corazón de la Ciudad de México, el rugido de un motor se convierte en ritmo. No es metáfora: Mastercard acaba de lanzar un álbum que traduce la velocidad y los datos de las victorias históricas de McLaren en piezas musicales producidas con inteligencia artificial, telemetría de carrera y la energía creativa de las DJ mexicanas Le Twins. El resultado es un manifiesto de cómo la tecnología y la cultura pueden sincronizarse para producir algo más que una campaña: una experiencia multisensorial donde la música es combustible y la emoción, motor.

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El proyecto, desarrollado junto a UnitedMasters, reinterpreta los diez títulos del Campeonato de Constructores de McLaren a través del sonido. Cada pista está moldeada por los datos reales de aceleración, velocidad y tiempos de vuelta, mientras que los géneros y tonalidades fueron definidos por la atmósfera emocional de cada carrera. “Este álbum es más que música: es una celebración de la velocidad, la cultura y la pasión”, explicó Carlos Quintero, vicepresidente ejecutivo de Marketing y Comunicaciones de Mastercard para América Latina y el Caribe. “Logramos conectar innovación con emoción, transformando los datos y el movimiento en una historia que la gente puede bailar”.

De la pista al beat

El lanzamiento oficial tuvo lugar en The Grand Party, una celebración en la que Mastercard transformó un antiguo espacio industrial en un laboratorio sensorial: luces cinéticas, aromas diseñados especialmente para la ocasión, y un Senses Bar donde los cócteles y los tacos inspirados en pilotos de McLaren —en colaboración con el restaurante Maizajo— se convirtieron en parte del relato. Las pulseras interactivas vibraban al ritmo de la música, sincronizadas con cada drop, convirtiendo la experiencia en una coreografía colectiva de luz y sonido.

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Ciudad de México fue elegida como punto de partida por su energía inagotable y su papel central en el automovilismo latinoamericano. “Queríamos rendir homenaje a la forma en que los fanáticos mexicanos viven su pasión, como una fiesta que une velocidad, ritmo y comunidad”, señaló Quintero. The Grand Party funcionó así como un puente entre el espíritu Priceless de Mastercard y el fervor de los circuitos urbanos.

Le Twins y DJ Bunny Ears: la alquimia del sonido

Detrás de esta sinfonía tecnológica está la mano humana. Las protagonistas son Le Twins, las hermanas DJ, productoras y bateristas mexicanas que ocupan el puesto #83 en el ranking global de DJ Mag y el #2 en Latinoamérica según DJane Mag. Su mezcla de percusiones en vivo y ritmos electrónicos ha conquistado escenarios junto a nombres como Steve Aoki, Martin Garrix y David Guetta. En este proyecto, las Le Twins aportaron “el alma del beat”, esa capa de humanidad que convierte los datos en emoción, el algoritmo en arte.

El álbum fue supervisado creativamente por Eric David Johnson, conocido como DJ Bunny Ears, un veterano del mundo publicitario y musical con dos décadas de trayectoria, ex Wieden + Kennedy y actual director senior de alianzas de sincronización en UnitedMasters. Johnson, que también es músico, cineasta y presentador en SONOS Radio, ve este experimento como “una nueva forma de contar historias donde la música deja de ser fondo para convertirse en interfaz emocional entre marcas y personas”.

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El proyecto se inserta en una estrategia más amplia de marketing cultural y experiencial. Mastercard ya no se conforma con estar en las billeteras: ahora quiere estar en la música que amas, en la carrera que nunca olvidarás y en las historias que contarás durante años. La marca busca conectar con una Generación Z que valora la autenticidad y el propósito tanto como la innovación. En este contexto, el álbum McLaren x Mastercard actúa como un manifiesto: los datos se convierten en arte, y la tecnología, en emoción tangible.

Con este lanzamiento, Mastercard no solo celebra el inicio de la temporada de automovilismo en América Latina, sino que inaugura una nueva forma de vivir la velocidad: no solo verla o escucharla, sino sentirla. Lo que alguna vez fue ruido blanco de motor, hoy late en forma de compás. Una prueba más de que el futuro de las marcas, como el de la música, depende de su capacidad de emoción.

MARTÍN TORO

Editor

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