Los nueve aspirantes presidenciales que participan en la consulta de centro y derecha del próximo 8 de marzo se dieron cita en el programa de medios denominado “El debate de la gente” el domingo 25 de enero. Entre los muchos temas tratados, una ronda final de preguntas dió a conocer las posturas sobre política internacional, incluido el genocidio en la Franja de Gaza.
Este fue un espacio organizado por medios de comunicación en el que respondieron preguntas enviadas por ciudadanos sobre seguridad, economía, salud y política exterior. Participaron Juan Daniel Oviedo, Vicky Dávila, David Luna, Paloma Valencia, Enrique Peñalosa, Juan Manuel Galán, Juan Carlos Pinzón, Mauricio Cárdenas y Aníbal Gaviria.
Aunque el formato permitió a cada candidato exponer sus propuestas en distintos frentes, la ronda final de respuestas cortas concentró buena parte de la atención por las posturas políticas que dejó al descubierto. Ante la pregunta de si consideran que las acciones militares de Israel en Gaza constituyen un genocidio, siete de los nueve aspirantes respondieron que no. Solo Juan Daniel Oviedo y Aníbal Gaviria afirmaron que sí consideran que se trata de un genocidio.
Estas respuestas contrastan con las conclusiones de la Comisión Internacional Independiente de Investigación de la ONU sobre los Territorios Palestinos Ocupados, así como con los pronunciamientos de organizaciones defensoras de derechos humanos y expertos en el conflicto como Amnistía Internacional, que han señalado que Israel ha cometido actos constitutivos de genocidio contra la población palestina en la Franja de Gaza. Estas instancias han instado a Israel a cumplir con sus obligaciones bajo el derecho internacional, a poner fin a estas prácticas y a sancionar a los responsables.
En la misma ronda rápida, los candidatos fueron consultados sobre la permanencia de Estados Unidos como administrador de Venezuela, un tema frente al cual hubo respuestas diversas, aunque coincidieron en la necesidad de un pronto retorno a la democracia. También se les preguntó si apoyarían una eventual intervención militar de Estados Unidos en Colombia para combatir el narcotráfico. Todos respondieron que no, aunque con matices: respaldaron la cooperación en inteligencia, tecnología y apoyo logístico a tropas colombianas, pero subrayaron la defensa de la soberanía nacional.
Estas posturas contrastan con posiciones asumidas en momentos previos de alta tensión diplomática entre los gobiernos de Gustavo Petro y Donald Trump. En ese contexto, candidatos como Paloma Valencia, David Luna y Juan Daniel Oviedo evitaron confrontar directamente al expresidente estadounidense y coincidieron en que el relevo del poder en Colombia debía darse exclusivamente por la vía electoral. Juan Carlos Pinzón, por su parte, defendió el cambio de gobierno en las urnas, aunque mantuvo un tono muy cercano a la retórica de Trump.
Seguridad, salud y economía, otros temas del debate
En materia de seguridad, Enrique Peñalosa, David Luna y Mauricio Cárdenas se refirieron a las negociaciones con grupos armados como el ELN y el Clan del Golfo. Peñalosa aseguró que no negociaría con ninguno de estos actores; Cárdenas propuso acabar con la política de Paz Total; y Luna planteó como prioridad el combate frontal al narcotráfico. Juan Carlos Pinzón prometió la construcción de cuatro megacárceles, la eliminación de la casa por cárcel y la implementación de la cadena perpetua (algo inconstitucional). Paloma Valencia habló de una reforma a la justicia para enfrentar la criminalidad.
Sobre las Fuerzas Armadas, Aníbal Gaviria, Peñalosa y Pinzón coincidieron en la necesidad de fortalecerlas. Cárdenas y Valencia plantearon un retorno a acciones militares de cooperación con EEUU al estilo Plan Colombia para enfrentar la inseguridad y el narcotráfico.
En el ámbito económico, Paloma Valencia y Aníbal Gaviria coincidieron en la importancia de promover la inversión y recomponer la relación con el sector empresarial. Valencia defendió el uso del fracking pero paradójicamente también mencionó el impulso a las energías alternativas. Gaviria subrayó la necesidad de garantizar condiciones para que el empresariado impulse la economía nacional.
Los temas sociales también tuvieron espacio, en particular el debate sobre el sistema de salud, las intervenciones a las EPS y la entrega de medicamentos. Juan Carlos Pinzón utilizó, de forma errónea, el término “genocidio” para referirse a las fallas en la atención en salud actual y propuso un plan de choque financiado con recursos nacionales para garantizar la entrega de medicamentos en caso de ganar, además de la creación de un comité técnico que diseñe el nuevo sistema. Juan Daniel Oviedo centró su propuesta en blindar la salud de la corrupción, recuperar la estabilidad financiera del sistema y mantener un modelo mixto de funcionamiento público y privado.
El programa cerró con una ronda final en la que cada candidato hizo un llamado directo a los ciudadanos para respaldar su proyecto político en las urnas, en la recta final hacia la consulta de marzo.

