Las mejores películas en español 2025

Diez películas que confirman un año de inconformidad creativa, radicalidad formal y una relación cada vez más estrecha entre cine, historia y presente.

diciembre 18, 2025

Cortesía

El cine en español de 2025 confirmó un momento de madurez creativa y diversidad estética poco frecuente. Lejos de las fórmulas previsibles, estas películas abordaron la historia, la identidad, el deseo, la feminidad, el duelo y la violencia desde registros que van del trance físico a la opresión social y política, del terror íntimo a la observación social minuciosa. No se trata de un cine que busque agradar ni tranquilizar, sino de obras que sostienen su mirada y confían en la inteligencia del espectador. Este conteo reúne diez títulos que no solo marcaron el año, sino que dialogan entre sí como un mapa del estado actual del cine en español.

10. AUTOS, MOTA Y ROCANROL (México)

Dir. J. M. Cravioto

Más que una recreación de Avándaro, el Woodstock mexicano, la película funciona como una fábula sobre el caos, la improvisación y la ingenuidad política de una generación. El falso documental permite que el relato oscile entre la euforia y el desastre, entre la mitología del rock y la torpeza organizativa. Alejandro Speitzer y Emiliano Zurita encarnan a dos personajes que creen estar haciendo historia sin comprender del todo el monstruo que han desatado. La cinta cannábica entiende el desorden como energía cultural y el fracaso como parte constitutiva del mito.

9. BELÉN (Argentina)

Dir. Dolores Fonzi

Dolores Fonzi dirige y protagoniza un drama judicial que evita el golpe bajo y el alegato explícito para concentrarse en los mecanismos cotidianos del poder. A partir del caso de una joven acusada tras un aborto espontáneo, la película observa cómo el prejuicio, la burocracia y la presión social se articulan para producir violencia institucional. El relato se construye en pasillos, oficinas y miradas cruzadas, donde cada decisión parece pequeña pero tiene consecuencias irreversibles. Belén no busca héroes ni villanos claros: expone un sistema que funciona por inercia y castiga con una calma aterradora.

8. LA VIRGEN DE LA TOSQUERA (Argentina)

Dir. Laura Casabé

El terror aquí se filtra lentamente. Ambientada en la crisis argentina de 2001, la película basada en las historias de Mariana Enríquez convierte el paisaje, el calor y la diferencia de clase social en materia narrativa. Dolores Oliverio construye una adolescente atravesada por el deseo, la fe y la amenaza latente. La tosquera funciona como un espacio simbólico a la vez santuario, trampa y abismo. La película rehúye el susto inmediato y trabaja desde la atmósfera, permitiendo que lo sobrenatural emerja como extensión de un entorno en descomposición.

7. NO NOS MOVERÁN (México)

Dir. Pierre Saint-Martin Castellanos

La masacre de Tlatelolco aparece aquí no como reconstrucción histórica, sino como herida persistente. La película observa las consecuencias del 68 desde el presente, encarnadas en una mujer mayor que decide reactivar una búsqueda largamente aplazada. Luisa Huertas compone un personaje contenido, sostenido por la determinación y la fatiga moral, en una historia que entiende la memoria no como homenaje, sino como acción tardía. El filme apuesta por la sobriedad narrativa y por una ética de la persistencia. El pasado no se resuelve, se sigue habitando.

6. SORDA (España)

Dir. Eva Libertad

Una cinta que desplaza el conflicto del melodrama al diseño mismo del mundo. La experiencia de una mujer sorda enfrentando la maternidad se narra desde el desajuste estructural de un entorno pensado para otros cuerpos, otros ritmos y otras formas de comunicación. Miriam Garlo nos ofrece una actuación de enorme precisión emocional, sostenida en gestos y silencios. La película no cae en el melodrama sino que más bien observa cómo la violencia cotidiana se produce en la falta de adaptación y en la imposición de una norma, en este caso sonora.

5. LA MISTERIOSA MIRADA DEL FLAMENCO (Chile)

Dir. Diego Céspedes

Una ópera prima que construye una potente fábula queer situada en un Chile atravesado por el sida y el prejuicio. La historia de Lidia (Támara Cortés), una niña criada por prostitutas trans, convierte la marginalidad en refugio y la familia elegida en trinchera. Céspedes mezcla melodrama, realismo mágico y western crepuscular con una libertad poco común, confiando en la potencia del gesto y la mirada. La cinta propone otra forma de filiación, donde el cuidado y el deseo reemplazan al miedo.

4. TARDES DE SOLEDAD (España)

Dir. Albert Serra

El mejor documental en español del año rehúye el juicio y se instala en la observación. La tauromaquia es filmada desde la intimidad del torero y desde un uso radical del tiempo y el sonido. Belleza y violencia conviven sin resolución. La película propone una ambigüedad moral sostenida, obligando a mirar sin refugios ideológicos y sin clausura interpretativa.

3. ROMERÍA (España)

Dir. Carla Simón

Un viaje hacia el pasado que no busca redención, sino entendimiento. La película de la directora de Verano 1993 y Alcarràs reconstruye una memoria familiar atravesada por la heroína y el sida, abordando, desde la mirada de una joven huérfana (Llúcia García), el silencio como herencia y como mecanismo de supervivencia. Romería avanza por fragmentos, encuentros y ausencias, permitiendo que el peso histórico emerja sin discursos explícitos. Galicia se convierte en territorio emocional, y la romería en un gesto de reparación simbólica que busca nombrar lo que fue ocultado para poder seguir.

2. UN POETA (Colombia)

Dir. Simón Mesa Soto

El “no actor” Ubeimar Ríos encarna a un poeta envejecido, patético, atrapado entre el alcohol, la amargura, la frustración y la certeza de haber llegado tarde a todo. La aparición de una joven con talento se presenta como una oportunidad de redención, pero no es así. Rodada en 16mm, la película encuentra en su textura visual una extensión del desgaste emocional de un personaje que, en un principio odiamos y compadecemos, para luego admirarlo y respetarlo. Entre humor negro y observación social, Un poeta reflexiona sobre el fracaso artístico, la educación precaria y la persistencia del deseo creativo en un entorno que lo erosiona.

1. SIRAT (España)

Dir. Oliver Laxe

Una experiencia sensorial llevada al límite. La búsqueda de una hija desaparecida se transforma en un descenso físico y emocional por raves apocalípticos en el desierto marroquí, donde el sonido, el cuerpo y la arena imponen su propia lógica. Sergi López compone a un padre quebrado, sostenido por la obstinación y la culpa. Laxe abandona la narración clásica para construir un trance cinematográfico que exige resistencia y entrega. Sirat no busca explicar ni consolar. Somete al espectador a un viaje lisérgico donde el duelo, la fe, el ruido y las explosiones se confunden hasta volverse inseparables.

ANDRÉ DIDYME-DÔME

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