Joy Division recuerda a Ian Curtis y hace un llamado sobre la salud mental 

Después de cuarto décadas de la muerte de su guitarrista, la agrupación considera que el suicidio es una emergencia de salud pública

Por  VALENTINA VILLAMIL

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Rob Verhorst/Redferns

El 18 de mayo de 1980, el artista británico, Ian Curtis, partía de este mundo con tan solo 23 años a puertas de una de las primeras giras más grandes a las que se enfrentaría junto a la banda de post-punk inglesa a la que pertenecía, Joy Division. No era la primera vez que Curtis atentaba contra su vida. Un mes antes había intentado acabarlo todo en dos ocasiones con autolesiones y sobredosis de medicamentos. Su muerte fue el resultado de complicaciones de salud, depresión, adicción al alcohol, al tabaco, problemas sentimentales con su pareja del momento y la temprana paternidad.

Exactamente 42 años después, la banda lo sigue manteniendo en su memoria y se suman a los llamados de acción de prevención del suicidio durante una reunión del Servicio Nacional de Salud junto a la organización benéfica CALM (Campaign Against Living Miserably por sus siglas en inglés) celebrada en Speakers House en el Palacio de Westminster. Bernard Sumner y Stephen Morris compartieron su experiencia cercana con el suicidio con el fin de visibilizar la salud mental como un tema de relevancia en las nuevas reformas gubernamentales.

En un comunicado, los miembros de Joy Division se pronunciaron y señalaron: “Nos gustaría agradecer a todos por reunirse para discutir un tema tan vital. Éramos muy jóvenes cuando perdimos a nuestro amigo y compañero de banda en 1980. Ni nosotros ni la época estábamos preparados para comprender los complejos problemas involucrados para ayudarlo antes de que fuera demasiado tarde. Más de 40 años después, todavía queda camino por recorrer y la salud mental debe tratarse a la par que la salud física. Si podemos llegar a una persona al hablar sobre esto, valdrá la pena”.

Simon Gunning, director general de CALM intervino apoyando a los artistas calificando el suicidio como “una emergencia de salud pública” sustentando esta idea bajo las cifras que dictan que “el 46 % de los hombres jóvenes en el Reino Unido han considerado el suicidio como una opción, mientras que los datos de la ONS muestran que las personas entre los 16 y los 24 años (especialmente las mujeres) ahora constituyen el grupo de más rápido crecimiento que está en alto riesgo”.

Por otro lado, la actual Ministra de Salud Mental, Gillian Keegan, se comprometió, frente a la CALM y Joy Division, a mantener el tema dentro de la agenda gubernamental y mejorar el bienestar para reducir las tasas de suicidio de la mano con Keir Starmer, líder del partido laborista, quien también prometió crear un centro de salud mental para niños y jóvenes que brinde servicios preventivos desde temprana edad. 

La banda no solo tiene interés por contribuir a la mejoría de estas políticas como consecuencia de la pérdida de Ian, sino que en su momento ellos también fueron víctimas de la ignorancia por la desinformación que se tiene sobre estos temas, tal como lo reconoció Peter Hook a The Guardian hace unos años. Hasta el sol de hoy, Joy Division, ahora conocido como New Order, es recordado como una agrupación ícono en el post-punk británico con su único disco bajo este nombre, Closer, y su tema más exitoso Love Will Tear Us Apart.