Future Of Music: Amaia 

Para la artista navarra, la música y la interpretación no son caminos paralelos, sino dos formas de habitar una misma sensibilidad creativa

Por  ANA SERNA

abril 29, 2026

Cortesía

Antes de proponérselo siquiera, Amaia Romero Arbizu ya era conocida. Pamplonesa, formada en piano desde la infancia y con apariciones tempranas en formatos televisivos, su nombre terminó por instalarse en el imaginario popular tras ganar Operación triunfo 2017. A partir de ahí, se convirtió en un fenómeno mediático de alcance masivo, acentuado por su participación en el Festival de Eurovisión 2018 junto a Alfred García.

Poco después, Pero no pasa nada (2019) consolidó su nombre dentro del pop español, atravesado por una escritura que prioriza lo cotidiano. El proceso, documentado en Una vuelta al sol, incluyó una estancia en Nueva York junto a Raül Refree, colaboración que evidenció una búsqueda más autoral que industrial.

Esa línea se consolidó con Cuando no sé quién soy (2022), su segundo álbum, desarrollado en colaboración con Alizzz. Más tarde, en 2025, el reconocimiento como Mejor compositora por la Academia de la Música terminó de apuntalar una trayectoria que ya no dependía de su origen televisivo.

Aunque su regreso a la actuación con la serie La mesías amplió su campo creativo, también reforzó una identidad que no se limita al circuito del streaming. En paralelo, Amaia ha ido construyendo un estilo propio que la sitúa como representante de una nueva feminidad dentro del pop español, más íntima y alejada de arquetipos dominantes.

Hoy, a sus 26 años, con nuevos proyectos en desarrollo y una presencia cada vez más transversal, Amaia atraviesa una etapa en la que la visibilidad ha dejado de definir su recorrido.

CONTENIDO RELACIONADO

  • 00:00
00:00
  • 00:00