Crítica: Madame Web

Un personaje oscuro del universo de El Hombre Araña, hace parte de la más divertida de las películas protagonizadas por los supervillanos del arácnido.

S.J. Clarkson 

/ Dakota Johnson, Sydney Sweeney, Isabela Merced, Celeste O’Connor, Tahar Rahim, Adam Scott, Emma Roberts

Por  ANDRÉ DIDYME-DÔME

Cortesía de Sony

Los estudios Sony, dueños de los derechos cinematográficos de El Hombre Araña de Marvel y de todos sus personajes, se han dispuesto a explotar al máximo este universo. Primero fue con una exitosa trilogía protagonizada por Tobey Maguire y dirigida por Sam Raimi. Luego llegó un reboot conformado por dos películas protagonizadas por Andrew Garfield y dirigidas por Marc Webb (¡ese apellido!), y después se desarrolló una nueva y apoteósica trilogía dirigida por Jon Watts, con Tom Holland como el superhéroe arácnido, esta vez incorporado al universo cinematográfico extendido de Marvel, gracias a un acuerdo con Disney. 

Como si fuera poco, Sony tiene en su haber dos sorprendentes cintas animadas protagonizadas por Miles Morales, el sucesor de Peter Parker como Spider-Man en los cómics (se espera una tercera entrega para este año). Y, quizás para no perder los derechos del Spiderverse, los estudios se han dedicado a explotar a los villanos del personaje creado por Stan Lee y Steve Ditko para los cómics en 1962. El resultado han sido unas cintas decepcionantes, como las dos partes de Venom (con un Tom Hardy desperdiciado) y la horrible Morbius (con un Jared Leto tan ridículo como su versión de Joker para el Snyderverse). 

Los principales problemas con las cintas de Venom y Morbius radican en que son protagonizadas por dos personajes violentos, cuyas acciones fueron aminoradas, debido a que se buscaba apelar a un público joven (esas cintas merecían un tratamiento adulto, como sucedió con las exitosas y bien logradas Deadpool y Logan). El segundo problema está en la desconexión de los personajes con El Hombre Araña y con los demás personajes de Marvel (Venom necesita urgentemente de un enfrentamiento con el arácnido y Morbius debió haberse unido con Gael García Bernal (Werewolf By Night), Man-Thing y ¿por qué no? Nicolas Cage (Ghost Rider) para llevar al universo Marvel a un refrescante camino hacia el terror sobrenatural. 

Por esta razón, las expectativas eran muy bajas para Madame Web, un proyecto que se sentía tan muerto como El Muerto (cinta que iba a ser protagonizada por Bad Bunny, pero que ahora se encuentra en el limbo). Madame Web fue un personaje creado por Denny O’Neil y John Romita Jr. para el número 210 de Amazing Spider-Man, publicado en el mes de noviembre de 1980. En esa revista se nos cuenta que Cassandra Webb es una anciana que padece de Miastenia gravis, una enfermedad neuromuscular caracterizada por debilidad de los músculos y que se encuentra conectada a un sistema de soporte vital que se parece a una telaraña. También se revela que, como el profesor Charles Xavier, ella es una mutante con poderes de clarividencia y telepatía. Pero lo cierto es que solo los lectores acérrimos de los cómics de El Hombre Araña tenían conocimiento de ella.

Otro aspecto en contra de Madame Web lo encontramos en los fans tóxicos de las películas y series de superhéroes (en su mayoría hombres mayores de treinta con mentalidad de niño de once años), quienes se sienten atacados en su masculinidad al ver en la pantalla a mujeres superpoderosas, fenómeno que afectó gravemente en la taquilla a la película de The Marvels (que no tan mala como las redes afirman) y a las series de Ms. Marvel y She-Hulk (especialmente esta última, que nos presenta como verdaderos villanos a estos mismos fanáticos misóginos). Samuel L. Jackson (Nick Fury en el universo Marvel) asoció estos ataques a las superheroínas con el fenómeno íncel, denominación para aquellos grupos que promueven la supremacía masculina en la internet, y puede que dicha afirmación sea tristemente cierta. 

Ahora, con toda la publicidad negativa previa que ha estropeado a unas buenas películas de superhéroes como Blue Beetle, The Flash y Ant-Man And The Wasp: Quantumania (que muchos aseguran que son pésimas sin haberlas visto siquiera), llega la película de Madame Web y ¿adivinen qué? No llega a ser un clásico del género como The Dark Knight o Civil War, pero tampoco es el desastre que se ha venido anunciando en las redes, con tan solo un tráiler como referencia.

Dakota Johnson, la actriz que pasó de ser la protagonista de una trilogía de porquería (50 sombras de Grey) a ganarse un merecido respeto por sus papeles en The Peanut Butter Falcon, Suspiria y The Lost Daughter (ella es la narradora del estupendo documental La desaparición de Shere Hite), encarna a Cassandra Webb, una paramédica que trabaja junto con Ben Parker (Adam Scott), en el año 2003, mucho antes de que nuestro sorprendente Hombre Araña (aquí hablamos de Tom Holland) se balanceara por los edificios de Nueva York. Para aquellos que no hayan caído en cuenta, el paramédico Ben es nada menos que el tío de Peter. 

Luego de un accidente en el que estuvo muerta clínicamente por unos cuantos minutos, Cassandra comienza a tener visiones del futuro inmediato y cree que se está volviendo loca. Lo cierto es que su madre Constance (Kerry Bishé de Narcos), viajó al Perú en los años setenta, para buscar una araña exótica y fue traicionada por su ayudante, un hombre llamado Ezekiel Sims (Tahar Rahim de The Mauritanian, Mary Magdalene y The Past en la película equivocada), quien se apoderó de la araña hallada por Constance y le asestó un balazo fatal a la mujer embarazada.

Un grupo de misteriosos nativos conocido como Las arañas rescata a la mujer, pero ya es demasiado tarde para ella. Sin embargo, usando los poderes de la araña exótica, logran que Cassie nazca sin problemas. Sin embargo, su peculiar alumbramiento la llevó a obtener  poderes de clarividencia, los mismos de Ezekiel, nuestro villano de turno, quien no solo sueña con el futuro, sino que posee los mismos poderes y un traje similar al Spider-Man que todavía no ha nacido. Vale la pena decir que Ben se encuentra protegiendo a su sobrina Mary (Emma Roberts), quien se encuentra embarazada de Peter (aquí el padre todavía no aparece).   

Ezekiel sueña con tres jóvenes superhéroes con poderes arácnidos, que acaban con su vida en el futuro y se encuentra en su búsqueda para asesinarlas antes de que ocurra el fatídico suceso. Ellas son Julia Cornwall (Sydney Sweeney de Euphoria y Cualquiera menos tú); Anya Corazón (Isabela Merced de Dora la exploradora) y Mattie Franklin (Celeste O’Connor de Ghostbusters: Afterlife). Los lectores de cómics sabemos que Julia Cornwall es Julia Carpenter, la segunda Spider-Woman; Anya Corazón es la superheroína conocida como Spider-Girl; y Mattie es la tercera Spider-Woman, así como la sobrina de J. Jonah Jameson, el jefe de Peter Parker y enemigo declarado de El hombre araña. Jessica Drew, la primera Spider-Woman y la protagonista de una popular serie animada de los años 80, aquí  ni se menciona.

Resulta que Cassie se encuentra en el metro con las tres chicas y tiene una visión en donde son brutalmente asesinadas por Ezekiel. Esto la lleva a convertirse en su protectora y en medio de todo el frenesí, intentará descubrir el origen de sus poderes, así como el vínculo de Ezekiel con su pasado y con las chicas. 

Todo parece tremendamente complicado, pero la directora S.J. Clarkson (curtida en la televisión gracias a series como Succession, Orange Is the New Black, Dexter y Jessica Jones), logra junto con los guionistas Matt Sazama y Burk Sharpless (Morbius), hilar toda la telaraña de una manera clara y divertida. No obstante, Madame Web es víctima de los pecados de las series de superhéroes de Sony: falta de tono épico, personajes superficiales, diálogos que rayan en lo ridículo, situaciones inverosímiles (inclusive para los estándares del género) y unas escenas de acción insípidas. A esto se le suma unos molestos product placements de unas famosas marcas de bebidas gaseosas y de ropa.

Madame Web es una experiencia palomitera extremadamente ligera, pero que promete “miles” de posibilidades (guiño nerd). Quizás no son miles, sino 2099 posibilidades (otro guiño nerd). En otras palabras, y dejando por fuera los guiños marvelitas, Cassie la mutante, bien podría tener un encuentro con Charles Xavier y sus X-Men, también podría departir con Dr. Strange acerca de sus poderes místicos y el multiverso de la locura e inclusive conectar con Wanda y Agatha, las otras “brujas” del universo Marvel. Y ni hablar de la posibilidad de llevar al terreno de la acción real al Spiderverse con sus múltiples superhéroes arácnidos. Pero esto son tan solo ilusiones de un lector de cómics. 

El principio de realidad dicta que esta cinta va a ser atacada por los íncels y se va a convertir en otro estruendoso fracaso de taquilla para Marvel. Desde una perspectiva pesimista se augura que el género de superhéroes va a colapsar como si se tratara de una versión “meta” de Crisis de las Tierras infinitas

Los amantes de los superhéroes (no íncels) esperamos que no sea así, pero tampoco se puede hacer caso omiso de las múltiples señales. Por lo pronto, nos queda el estreno inminente e incierto de las películas de Kraven y Deadpool

El futuro luce oscuro para las películas y series de Marvel y DC ¿Y ahora, quién podrá defendernos?

P.D. No hay escenas postcréditos en Madame Web.

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