Cristian “Pity” Álvarez declaró finalmente ayer en el juicio que enfrenta por homicidio de Cristian Díaz, ante el Tribunal Oral en lo Criminal y Correccional N 29, en lo que fue la décimo séptima audiencia, que se desarrolla desde hace dos meses y está llegando a su fin. Tras la declaración de César Scicchitano Tagle, más conocido como el Padre César o “el cura rockero”, amigo de Pity, el músico hizo uso de su derecho a declarar, hablo de su estado de salud, recordó la trágica noche en la que disparó contra Díaz, el 13 de julio de 2018, aseguró estar arrepentido y ofreció hacer un show para recaudar fondos para los familiares de Díaz.
Pity llegó a la audiencia en ambulancia, trasladado desde la clínica psiquiátrica de Castelar en la que permanece internado desde el 2 de octubre, y declaró durante cerca de cuatro horas. Aquí algunas de las frases que dejó su declaración.
Sobre el momento del hecho y la discusión:
“Estaba acorralado por un tipo peligroso”.
“Me vi acorralado y tenía el arma en el bolsillo. No la saqué ni del bolsillo, la levanté así y tiré no sé adónde, creo que apunté a su cuerpo”.
“Cuando disparé, fue un fogonazo blanco en mi cabeza. No sé lo que pasó por unos segundos después”.
“No era yo, me transformé”.
“Se sacó un pullover. Tiene un arma, no sé si una 18 o una 32, era más grande que la mía”.
“Cuando se saca el pullover, dije ‘aaahh, problema’. Entonces empiezo a ver cómo se empieza a mover. Miro al que tiene al lado como diciendo ‘amigo, hacé algo, porque está sacado y la tiene conmigo’”.
“Me tira un par de trompadas, ahí empecé a sentir miedo. Porque nunca estuve en esa situación”.
Sobre la relación previa y lo ocurrido antes del enfrentamiento
“Nunca le dije que le iba a pegar un tiro”.
Les dije a los pibes: ‘Díganle al Gringo (apodo de Cristian Díaz) que de esto vamos a hablar, que esto no va a quedar así’. Nunca dije: ‘Le voy a pegar un tiro’”.
“Me acuerdo que me vino a decir que él era el Cristian del barrio, que yo no era el Cristian, que era él, como diciendo ‘Cristian soy yo’”.
Sobre el contexto previo y el barrio
“Cuento esto para que entiendan el contexto”.
“Al vivir en monoblock tiene una contra y una a favor. La contra es que los vecinos saben cuántas chicas entran a tu casa, quién entra, el olor a comida que sale. Por el otro lado llegás y te dicen que llegó tal persona a buscarte”.
“Viene la vecina y golpea la puerta. Me pidió sustancias. Le dije que no tenía… Me tiró alcohol por abajo de la puerta y me tiró un fósforo”.
Sobre las secuelas de la huida y disculpas
“No sabía por dónde iba, no sabía a qué velocidad iba, no sabía dónde estaban los pedales”.
“No sabía ni por dónde ir. Yo no podía creer lo que había pasado. No era yo. Me transformé. Yo sabía que con mi auto de vuelta no me iba a ir, porque no sabía si iba a poder manejar. Cuando llego a Pinar de Rocha, le digo [al encargado] ‘Pochi, maté a una persona’. Él se reía y nunca me creyó; ‘amigo, necesito ayuda’, le dije, porque no sabía qué hacer, si entregarme, tomar pastillas para serenarme… Estaba muy eufórico”
“Que Dios me perdone, pero yo no vine a este mundo a cazar, vine a multiplicar, más allá de cuál sea mi sentencia. Lo que hice va en contra de mis principios”.
“Me gustaría poder hacer algún show para recaudar dinero y tratar de solucionarle lo que pueda desde este lugar en el que estoy”.
Sobre el inicio del cruce y la discusión
“Estoy muy nervioso, me cayeron muchas fichas. Pensé que no iba a poder declarar”.
“Eh, Pity, ¿qué te pasa a vos conmigo?” (recordando lo que le gritó la víctima).
“Yo me lo quería sacar de encima a este Gringo”.
“Vino con la cara dada vuelta. Soy alto conocedor de los mambos”.
“En un momento me preguntó si me sentía importante por haber compuesto Pila Pila. La verdad es que yo odio esa canción y le dije que no me gustaba”.
“Ya no era tan verbal, me quería pegar cabezazos. Piñas. El otro no lo dejaba”.
Sobre la secuencia de los disparos
“Tenía el arma en el bolsillo, creo que ni la saqué. Apunté a su cuerpo”.
“Hubo un fogonazo blanco en mi cabeza. No sé lo que pasó por unos segundos. Después me vi parado al lado de él y todos corriendo”.
“Todo lo que me pasó después, la condena que me comí y este momento, ya lo sabía”.
Tras la jornada de ayer, el juicio entró en cuarto intermedio hasta este viernes 6 de noviembre, día en que declarará la hermana de Álvarez y tambíen comenzarán los alegatos por parte de la Querella, que en el debate de ayer decidió no hacerle ninguna pregunta al músico.


