Claudio “Tano” Marciello: “La voz de Ozzy te transformaba en un nene”

El héroe de la guitarra del metal argentino recuerda la influencia de Osbourne y el encuentro fugaz que tuvo cara a cara en 1995

Por  CLAUDIO TANO MARCIELLO

julio 23, 2025

Manuel Cascallar

Black Sabbath lo escuché por primera vez por mi hermano. El trajo el rock a mi casa. Ahí descubrí a Ozzy, con Paranoid. Era algo impresionante. Pero a mí lo que me despertó mucho la atención, te soy sincero, fue la carrera solista de Ozzy. Cuando lo escuché dije: ‘Ah, bueno, este tipo hace cosas muy buenas’. Y de ahí en más escuché todos los discos que hizo, hasta el último. Tiene unas canciones que son terribles. Ozzy está considerado dentro de lo que es el rock pesado y lo que es el heavy metal, pero el tipo hacía rock. O sea, un rock duro, rock pesado, pero era un cancionero, parecía un beatle a veces también. Siempre sus canciones me llamaron muchísimo la atención. Todavía hoy me sigo sorprendiendo.

Tuvo una carrera solista muy fructífera, muy rica, para cualquiera que escuche su discografía puede transformarse en un referente. Yo tuve la suerte de poder verlo a unos tres o cuatro metros de distancia y fue algo que me impactó mucho. No sé, por momentos creo que fue algo que tenía que pasarme.

Almafuerte tocó con Ozzy Osbourne en 1995, en el estadio Obras Sanitarias. Cuando hicimos la prueba de sonido a la tarde, nos cruzamos con su banda, pero él no había ido. Sí estaba Geezer Butler, que estaba tocando en su banda en esos años, pero que ni bien terminó de probar sonido se fue, y el baterista Deen Castronovo, con quien pegamos onda y hasta le regaló un set de parches al baterista de Almafuerte. Pero bueno, a la noche, después que tocamos, nos quedamos a ver el show. Yo me fui a verlo desde el campo, para poder verlo mejor, pero estaba estallado de gente. En un momento, quería ir al baño y era todo un caos que no se podía ni llegar. Entonces, me fui hasta la valla, donde estaba un muchacho amigo trabajando en la producción, que siempre venía a ver a Almafuerte, y le pedí si me dejaba pasar para ir al baño del escenario. ‘Sí, pasá Tano, mandate por acá’, me dijo y pasé. Caminé tres metros y cuando levanto la cabeza me encuentro de frente a Ozzy, que venía caminando con una bata y unos pantalones tipo calzas. Me quedé duro, hasta se me fueron las ganas de mear. El tipo me miró, se dio media vuelta, tiró la bata para atrás y subió al escenario con una especie de ametralladora de agua y empezó a bañar al público. Nunca había visto a un tipo así, con tanta energía. Parecía un muchachito de quince años. Esos pocos segundos no me los olvido nunca más en la vida. No sé bien por qué, pero es como que irradiaba una energía muy especial.

Creo que Ozzy no solo fue una influencia para los metaleros, sino para todos los músicos. Porque él abarcaba toda la música pesada, pero te ponía violeros que tocaban con acordes abiertos, otros tocaban con el live, otros te machacaban bien heavy y el tipo iba y cantaba arriba de diferentes maneras. Por ahí cantaba una canción y te acunaba. La voz de Ozzy te transforma en un nene y te dice: ‘Vení que yo te arrullo’. Ozzy fue uno de esos artistas clase A, olvídate. Por eso para mí nos influye a todos. Cuando lo escucho, me queda en la cabeza. Son personajes de la historia de la música que cuando se van, es como que se te va un pedacito tuyo.

Por suerte tenemos su música que nos va a seguir acompañando. Porque cuando nos vamos de gira, Ozzy viaja con nosotros, siempre.

*CLAUDIO “TANO” MARCIELO (héroe de la guitarra argentina, exAlmafuerte)