En el año del regreso democrático, el retorno definitivo de Juan Domingo Perón y la masacre de Ezeiza, el rock argentino lanzó discos muy conectados con una realidad en plena ebullición. La escena joven, que había nacido casi al mismo tiempo que la dictadura militar encabezada por el general Onganía, expresaba un deseo liberador luego de varias temporadas de censura y represión. Además de Artaud, la obra cumbre de Luis Alberto Spinetta, o los excelentes trabajos de Pappo’s Blues, Color Humano, Aquelarre y Sui Géneris, el sexto álbum solista de Litto Nebbia procesaba el tiempo que le tocó en suerte desde una avanzada mirada artística. Tan lúcida en lo poético como en sus cambiantes modos musicales, Muerte en la catedral brilla como la gran masterpiece oculta de la prodigiosa cosecha 1973.
A poco más de un año de la celebración oficial, suspendida luego del accidente sufrido por Nebbia justo al bajar del auto que lo conducía a un show en Venado Tuerto —con fractura de húmero y rótula—, este jueves 5 de diciembre, en el Teatro ND, las canciones de un álbum clave del rock argentino serán revisitadas por su autor junto a Leo Deza, Ariel Minimal (Pez), y Nica y Tomás Corley (Los Reyes del Falsete).
1. El Trío
Junto a Nestor Astarita (batería) y Jorge “Negro” González (contrabajo), músicos provenientes de la escena jazzera, Nebbia (piano y guitarra) inaugura a partir de Muerte en la catedral una formación atípica para el rock. El trío propone una original fusión basada en rítmicas irregulares, arreglos atípicos y nuevos modos para abordar la canción urbana.
2. Pérez Celis
“Un día me encuentro por el centro a Pérez Celis, y muy espontáneo como era me dice: ‘estoy haciendo una serie de pinturas escuchando tus discos’. Entonces me invitó a que pasara por su estudio a verlas, y de allí nació que le conté sobre mi nuevo disco y al par de días había realizado la magnífica pintura que usamos de portada”, dice Litto.

3. “Tiempo de Arlt”
Inspirada en una descripción de un barrio típico de Rosario y en las novelas de Roberto Arlt (en especial Los siete locos y Los lanzallamas), “El otro cambio los que se fueron” aparece como la cima creativa de Muerte en la catedral. La canción no tiene base rítmica y cuenta con los arreglos y la dirección orquestal de Rodolfo Alchourron. SADAIC no aceptó el nombre de “Tiempo de Arlt”, por eso Nebbia eligió una parte de la lera del tema para titularla.
4. El libro de Litto
La idea original era lanzar el disco junto a un pequeño libro con letras de canciones, cuentos, dibujos y acordes para guitarra. El libro salió casi un año después de la edición de Muerte en la catedral y hoy es un objeto muy apreciado en el mundo del coleccionismo. En julio de 2012, Página 12 lanzó el disco junto al cuadernillo que incluye nuevo material como la meticulosa crítica de Jorge H. Andrés, publicada en el diario La Opinión en septiembre de 1973. “Se trata de un intérprete único del rock argentino”, escribe Andrés.
5. Modelo 73
Sin duda, Artaud aparece en lo alto de las preferencias entre los álbumes registrados en 1973. También el doble “Pescado 2” es otra maravilla editada ese mismo año junto a Confesiones de invierno de Sui Generis. Pero con menos prensa surgen trabajos notables como el Volumen IV de Pappo’s Blues, los debuts de León Gieco y David Lebón, Candiles de Aquelarre y el segundo disco de Color Humano. Entre todos, Muerte en la catedral sobresale como un disco expansivo hacia otras sonoridades: el rock y el jazz conviven bajo el libre pensamiento de la improvisación.
6. El arreglador
Además de participar en los arreglos de “El otro cambio los que se fueron”, Rodolfo Alchourron dirige la formación orquestal de “La operación es simple”, otro de los temas clave del álbum. El creador de Sanata y clarificación, formación pionera en mezclar rock, tango y jazz, es uno de los grandes aliados musicales de Nebbia. “El se compenetró con mi manera de cantar esas canciones acompañándome sólo al piano o la guitarra, y a partir de eso se construyó su arreglo, que es una inteligente suma para mi interpretación”, dice Litto en el libro de conversaciones Reflexiones de un hombre singular.
7. Las letras de Mirtha
Por primera vez, el ex líder de Los Gatos musicaliza textos ajenos. “Durante ese tiempo, con Mirtha Defilpo, que además era mi pareja, escribimos más de 60 canciones. Una experiencia muy rica, no solo por la calidad de sus textos, sino porque escribía muy distinto a mí. Otro universo. Y eso abría la posibilidad de meter otras sonoridades y arreglos”, dice Nebbia de su etapa de colaboraciones con Defilpo con las letras de “la operación es simple” y “Mendigo de la luna”, y que también dejó el disco compartido Toda canción será plegaria (1979).

8. Dos discos en un mes
“Sorpresivamente apareció este álbum cuando (por problemas contractuales) ni el propio autor lo esperaba. Se trata de una producción de Nebbia como solista después de la separación de Huinca y responde a la época del año anterior en que trabajo intensamente en recitales junto al percusionista Domingo Cura”, dice la Revista Pelo en su edición de septiembre de 1973 sobre Despertemos en América, el disco editado por el sello Trova que fue lanzado en el mismo mes que Muerte en la catedral.
9. 50 años después
A cinco décadas de la edición original, Muerte en la catedral ya tienen una nueva edición remasterizada en formato de cedé doble, que incluye grabaciones inéditas de los temas interpretados por tres formaciones distintas en la que aparecen —además del trío que grabó el disco—, los guitarristas Daniel Homer y Ernesto Snajer, y los bateristas Daniel Colombres y Juan Ingaramo. El disco incluye una nueva contratapa, a cargo de la artista plástica Alexandra Deluca, esposa de Nebbia.



