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Crítica: Blue Beetle

¡Oh! ¿Y ahora quién podrá defenderme? La respuesta es refrescante, divertida y entrañable.

Ángel Manuel Soto 

/ Xolo Maridueña, Susan Sarandon, Bruna Marquezine, Damián Alcázar, Elpidia Carrillo, George López, Adriana Barraza, Belissa Escovedo

Por  ANDRÉ DIDYME-DÔME

Cortesía de Warner

El nuevo universo cinematográfico de DC se enfrenta a tres grandes retos. El primero tiene que ver con la saturación y fatiga que está sufriendo actualmente el género de superhéroes debido a la proliferación de películas y series. El segundo está relacionado con el caos y la calidad irregular de las películas basadas en los personajes de DC que llevó en últimas a su reinicio. Y el tercero, y tal vez sea el más importante, tiene que ver con un público conformado en su mayoría por fanáticos racistas, xenofóbicos, homofóbicos y machistas, que rechazan tajantemente a cualquier superhéroe optimista y con visos de comicidad, y que no quieren aceptar a un superhéroe cuyos orígenes sean diferentes a los de un WASP (persona blanca, anglosajona y protestante).  

El camino más acertado a seguir quizás sea dejar a un lado la pregunta “¿Qué quieren los fans?” para más bien hacer unas películas de superhéroes basadas en el amor, la originalidad, la complejidad y la diversidad, algo que DC y Marvel han tratado de hacer desde finales de los años ochenta, cuando que las revistas de cómics dejaron de ser leídas por las nuevas generaciones, ante la preferencia por el cine, la televisión, los videojuegos y la internet. Lo irónico del asunto está en el hecho de que los medios que llevaron al cómic a una crisis de la cual probablemente jamás se recuperará, fueron los mismos que se apropiaron de los personajes icónicos que surgieron en el medio a finales de los años treinta, con el objetivo de seducir con mucho éxito a las nuevas generaciones.  

De acuerdo con lo planteado en una entrevista realizada por esta revista al director de origen puertorriqueño Ángel Manuel Soto, autor de la cinta independiente Charm City Kings, premiada en Sundance y guionizada por Barry Jenkins (director de la ganadora del Óscar Moonlight), su adaptación cinematográfica de un antiguo superhéroe de los cómics estuvo plagada de problemas: la pandemia, el cambio de régimen de los estudios Warner, la cancelación de múltiples proyectos y la reestructuración del DCU. Ahora su estreno se realiza en medio de la huelga de guionistas y actores de Hollywood y con un público hostil, que no quiere a un superhéroe latino como punto de partida de la nueva saga de películas de superhéroes coordinada por James Gunn, autor de la estupenda trilogía de Guardianes de la galaxia para Marvel y de la potente e ingeniosa secuela de Escuadrón Suicida para DC.

Cuando el mexicano Alejandro González Iñárritu recibió el premio de la Academia al Mejor Director por su película El renacido, cuya realización también estuvo colmada de múltiples dificultades, dijo que el color de la piel es tan irrelevante como el largo del cabello; y luego, en otro discurso afirmó que del dolor y el sacrificio nace la gloria. Aunque queda claro que la película de Soto es una obra ligera que busca entretener y divertir a su audiencia, lo cierto es que es tanto un triunfo como un milagro que llegue a las pantallas. Quienes amamos a los superhéroes, nos corre sangre latina por las venas y acogemos las buenas películas sin esnobismos, no podremos evitar quedarnos profundamente conmovidos con lo logrado en Blue Beetle.

Este personaje, casi tan antiguo como Superman, ha pasado por múltiples editoriales y ha sufrido múltiples encarnaciones. La más reciente, y la mejor, aparece por primera vez en la revista Infinite Crisis No. 3 publicada por DC en el año 2006. En ella se nos muestra cómo Jaime Reyes, un personaje de ascendencia latina, entra en una relación simbiótica en contra de su voluntad, por un sofisticado artefacto de origen alienígena que le otorga superpoderes. Jaime, quien es criado al igual que Superman por una familia humilde, pero unida y de buenos valores, decide utilizar sus nuevos poderes para luchar contra la injusticia y proteger a su comunidad. 

El guionista Gareth Dunnet-Alcocer (el mismo escritor de esa joya del cine mexicano conocida como Miss Bala), respeta al máximo los orígenes del nuevo Blue Beetle (creado para los cómics por Keith Giffen, John Rogers y Curly Hammer) y lo conecta con las dos encarnaciones previas (el arqueólogo Dan Garrett y el industrial e inventor Ted Kord). Xolo Maridueña, el joven actor que fue captado por los ojos de los televidentes, primero en la tercera temporada de Twin Peaks y luego como un nuevo Karate Kid en la maravillosa serie Cobra Kai, encarna a Jaime Reyes con todo el carisma, nobleza y fuerza que hizo que el personaje llegase al corazón de los lectores. Y la familia de Jaime, que nos recuerda a las simpáticas cintas de Spy Kids, dirigidas por Robert Rodríguez y a la dinámica de Los increíbles de Pixar (todavía unas de las mejores cintas de superhéroes de todos los tiempos), se convierten en unos sidekicks invaluables para el joven inexperto.

La familia de Jaime Reyes (una verdadera familia, no como la de la que se jacta Toretto en la insoportable franquicia de Rápido y Furioso), está conformada por la crema y nata de los actores mexicanos. Damián Alcázar (El crimen del Padre Amaro) es Alberto, el padre, un inmigrante que ha vivido una vida de trabajo arduo y múltiples sacrificios para darle un futuro próspero a sus seres queridos; Elpidia Carillo, la veterana actriz de las dos primeras partes de Depredador, es Rocío, la abnegada madre preocupada por el bienestar de los suyos; Adriana Barraza (Babel, Arrástrame al infierno) es Nana, la dulce abuela con un pasado de armas tomar y que será la clave para el desarrollo de la historia; George López es Rudy, un tío tecno-anarquista que considera a Batman como símbolo del fascismo; y Belissa Escobedo (Hocus Pocus 2) es Rosario, la hermana que goza molestando a Jaime, pero que está dispuesta a hacer lo que sea por defenderlo. 

La familia Reyes antagoniza con la disfuncional familia Kord, liderada por Victoria (una viperina Susan Sarandon), la hermana de Ted, que se adueña de sus empresas tecnológicas y armamentistas, luego de la misteriosa desaparición de este. Jenny (Bruna Marquezine), la noble y honesta sobrina de Victoria e hija de Ted, sospecha de las malas intenciones de su tía con respecto a la empresa de su padre y, más aún, cuando Victoria encuentra por fin a Khaji-Da, el escarabajo alienígena en cuestión (con la voz de la cantante Becky G). Cuando el escarabajo azul termina fusionado con la columna vertebral de Jaime (no pregunten), Victoria enviará a su secuaz Carapax (Roul Max Trujillo) para recuperarlo, así sea eliminando al joven del mapa. Los lectores asiduos de los cómics sabrán de antemano que Carapax es uno de los enemigos principales de Blue Beetle desde sus primeras encarnaciones y reconocerán las siglas OMAC cuando sean mencionadas. 

El personaje de Blue Beetle nació para hacerle competencia al Hombre Murciélago, y las comparaciones con Iron Man, Spider-Man están más que justificadas. Sí, Blue Beetle es una cinta de superhéroes tradicional y hay cintas del género mucho mejores que ella, pero el alma, vida y corazón de la cinta de Soto está en que los latinos sentiremos lo mismo que sintió la comunidad afro al ver en la gran pantalla a Black Panther

Escuchar a un superhéroe de DC hablar de la telenovela María la del barrio, hacer referencia al Chapulín Colorado (todavía el superhéroe latino más importante de todos los tiempos) y verlo hacer despliegue de sus superpoderes acompañado de una banda sonora compuesta por música de Los Saicos, Los Panchos, Luis Miguel, Residente, Cypress Hill y Soda Estéreo, hará que el público de Sur y Centroamérica por fin puedan romper la cuarta pared y hacer parte definitiva de un mundo de personajes fantásticos que ha cautivado a lectores, televidentes y espectadores por años. Ya era hora de algo de sabor en el universo DC. 

P.D. No se pierdan dos maravillosas escenas postcréditos. La primera nos revela que un personaje clave no ha muerto y la segunda derramará lágrimas en todos aquellos que no contaban con la astucia de esta película. 

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