Crítica: Suga | Agust D Tour “D-Day” The Movie

El miembro de la banda de K-Pop BTS despliega en el escenario sus tres personalidades, para luego integrarlas en una

Jun-Soo Park  

Por  ANDRÉ DIDYME-DÔME

Cortesía de Cine Colombia

A finales de los años sesenta y durante toda la década del setenta y parte de los ochenta, las películas documentales de conciertos inundaban las enormes salas de cine de ese entonces para capturar la experiencia de un concierto en vivo y llevarla a la pantalla gigante. Estas películas ofrecían a los espectadores la oportunidad de revivir momentos memorables de conciertos legendarios o de experimentar actuaciones en vivo de artistas famosos cuando no era posible verlos en directo.

Estas películas variaban en su enfoque y estilo, pero generalmente se centraban en mostrar la energía, la emoción y la pasión de los artistas y el público durante el concierto. Además, podían incluir tomas cercanas y en diferentes ángulos de la actuación en sí, así como entrevistas con los artistas, imágenes detrás de escena y testimonios de los fanáticos.

Algunas de estas películas documentales de conciertos se enfocaban en eventos específicos, como festivales de música (Monterey Pop, Woodstock) o presentaciones individuales (Stop Making Sense), mientras que otras seguían a un artista en su gira mundial (Don’t Look Back) o registraban un concierto único e íntimo (The Last Waltz). Asimismo, se destacaba la calidad de sonido e imagen para brindar una experiencia inmersiva y memorable, lo más cercana posible a estar realmente en el concierto.

En los años ochenta muchas de estas cintas pasaron del cine a los cassettes de Betamax y VHS, y en los años noventa y dos mil, los conciertos en cine se limitaron prácticamente al terreno del pop juvenil, con artistas como Miley Cyrus, The Jonas Brothers, Justin Bieber y One Direction.

Hoy en día, los conciertos han vuelto con todo su poder a las salas de cine, registrando unos altísimos índices de taquilla, pero permaneciendo en el terreno del pop. Los dos casos concretos son The Eras Tour de Taylor Swift y “D-Day” The Movie, que registra la gira como solista de Agust D, el segundo seudónimo que utiliza Min Yoon-gi, el cantante mejor conocido como Suga y miembro de la súper popular banda de K-Pop conocida como BTS.

Desde los albores de las Boy bands (que se remonta a los Jacksons y los Osmonds en los años setenta) hay una tradición que consiste en lo siguiente: La banda se separa y algunos integrantes, en calidad de solistas, trascienden el terreno del pop efímero e hiper-producido, para convertirse en artistas serios y maduros con música de gran calidad (tomen una canción de Michael Jackson, Donny Osmond, Ricky Martin, Bobby Brown, Jordan Knight, Justin Timberlake, Robbie Williams, Ronan Keating o Harry Styles, comparen con el material producido por sus respectivos grupos y se harán a la idea). 

El septeto BTS no es la excepción a la regla. Basta con escuchar los impresionantes y pegajosos sencillos On The Street y Arson de J-Hope (el mejor de los BTS en solitario). Sus amigos no se quedan atrás: Escuchen la hermosa e hipnótica Like Crazy de Jimin, la nostálgica y sincera Love Me Again de V, la romántica The Astronaut de Jin o los espectaculares himnos pop Seven, 3D y Standing Next To You de Jungkook (el segundo mejor  solista de BTS), para entender que la madurez y el verdadero valor del K-Pop se encuentra en estos trabajos.      

Esto nos lleva a Suga, que como solista suele utilizar el nombre de Agust D (Daewichta, Haegeum) y cuyo estilo, como el de su compañero RM (Still Life), tiende hacia el rap. Su primera película en concierto registra la gira “Día D” y el final de una trilogía musical en la que el artista ha hecho uso de su música para desahogar toda su ira y exorcizar sus momentos difíciles. En un momento le dice a su público: “Como saben, muchas de mis canciones en solitario son bastante intensas… pero de ahora en adelante, quiero contar mis historias con menos rabia”. Esto significa el final de Agust D (como recientemente declaró) y el renacimiento de Suga o, mejor aún, de Min-Yoon-gi.

Esta cinta presenta al integrante de BTS rodeado de efectos pirotécnicos y un grupo de bailarines expertos, haciendo catarsis como August D, encantando y desatando la histeria colectiva de sus fans como Suga, y encontrando en la música momentos de paz y sosiego interpretando el piano y la guitarra como Min-Yoon-gi. Asimismo, lo acompañan en el escenario RM, Jimin y Jungkook, en unas colaboraciones que harán las delicias del BTS Army

Sin embargo, el momento medular de la presentación y que constituye la integración del artista, el ídolo y el ser humano, lo encontramos en un conmovedor homenaje al fallecido músico japonés Ryuichi Sakamoto en Snooze, tema en el que colaboraron junto a Woosung de la banda coreana The Rose. Antes de la interpretación del tema se muestra en el escenario un video que muestra a Sakamoto y Suga juntos, trabajando en su música. Parece un abuelo junto a su nieto transmitiendo su herencia y cerrando un poco la inevitable brecha generacional. Tanto para los adultos como para los adolescentes presentes en la sala de cine, este llega a ser un momento de unión mágico y trascendental. La gira “D-Day” llega en un momento en el que BTS se encuentra en el limbo, con algunos de sus miembros persiguiendo su carrera en solitario, mientras que otros cumplen con el servicio militar obligatorio de su nativa Corea del Sur. Probablemente Suga comenzará su servicio después de la gira, uniéndose a Jin y J-hope, que ya están reclutados. Al llegar el concierto a su fin, Suga cerró con unas palabras de despedida: “Prometo, garantizo, que volveré. Así que por favor estén allí como están aquí conmigo ahora”. Estaremos pendientes.

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