noviembre 12, 2021

Taylor Swift prueba que la mejor revancha es encontrarse a sí misma

Con la llegada de Red (Taylor’s Version) la intérprete ha destapado su bóveda musical

Por  ROLLING STONE

Con una producción más encaminada hacia el pop, Swift revive los recuerdos de un tortuoso amor, las burlas y el poder de comenzar de nuevo.

Taylor Swift

En la víspera de su cumpleaños número 21 Taylor Swift se quedó petrificada en su vestido de fiesta, frente a la puerta principal de su casa, esperando por alguien que no iba a llegar y por eso, ese fue el momento en que ella supo que ‘nunca volverían a estar juntos’. Gracias a ese corazón roto, una mujer que apenas empezaba a vivir su adultez, compuso su último álbum country, uno lleno de detalles, relatos vívidos y las promesas de un mañana mejor.

Red vio la luz en octubre de 2012, no obstante, sería arrebatado de las manos de Taylor siete años después por Scooter Braun al adquirir Big Machine Records, junto con sus demos, másters, recuerdos y una supuesta alianza con Scott Borchetta, quien fue el primero en tenderle la mano a aquella adolescente que componía para otros artistas en un pequeño cuarto con su guitarra. Siguiendo al pleito por la propiedad de su música, la intérprete tomó una decisión definitiva, si no podía tener lo que le pertenecía a su pasado, ella misma lo reescribiría.

En abril de este año su segundo disco, Fearless (Taylor’s Version) fue el primero en demostrar la habilidad y el talento que tenía la artista para juntar lo retazos de lo que ya se ha roto con indulgencia, editarse y seguir encontrando oportunidades para dejar que aquella jovencita soñadora hablara por ella.  Ahora, unos meses después, la cantante visita otro de sus LP’s, en esta ocasión uno que logró desatar histeria colectiva hacia Jake Gyllenhaal, conocer la obsesión de Swift por Ethel Kennedy y descubrir que el amor podía ser rojo, rojo, rojo.

Abriendo con ‘State Of Grace’, una canción sobre la forma en la que otra persona puede despojarte de tu armadura, daba paso a una serie de temas que describían con precisión lo ‘traicionero’ que podía ser enamorarse, saber que esa persona ya podía tener a ‘otra chica en casa’ y estar ‘felices, confundidos y solitarios de la mejor forma’. ‘I Knew You Were Trouble’ retrató a una chica que sabía que su enamorado no le convenía, ‘22’ contó la historia de una joven que decidía disfrutar de su libertad, ‘Holy Ground’ relató las vivencias de alguien que tenía su cabeza en las nubes y ‘The Last Time’ (junto a Gary Lightbody de Snow Patrol) le pedía a alguien que ‘pusiera su nombre al inicio de su lista’.

No obstante, dentro de las múltiples historias y relatos que componen a Red, quizá la narrativa que se quedó grabada en la memoria de los ‘swifties’ fue ‘All Too Well’, una pieza musical desgarradora sobre dejar bufandas en casa de la hermana de tu novio, manejar por Upstate New York y bailar en la cocina iluminados únicamente por la luz que proviene del refrigerador. Sin embargo, para la reedición de su LP Swift liberó la versión de 10 minutos de duración (producida por Jack Antonoff) de aquel clásico, la cual recorre en un sinfín de versos el desmoronamiento de un romance, las consecuencias de dejar a alguien plantado el día de su cumpleaños, buscar desesperadamente una versión pasada de nosotros y las distintas formas de ‘joder al patriarcado’.

La cantante destapó su bóveda musical para encaminar la producción de este disco por un sonido más pop como se evidencia en ‘Girl At Home’ (la cual está altamente influenciada por el synth pop), ‘Everything Has Changed’ junto a Ed Sheeran o la dulce ‘Starlight’. Pero, los nuevos hallazgos que acompañan a este lanzamiento son quizá los que aportan una nueva luz a los frutos que habían sido recogidos en el pasado. ‘Nothing New’, interpretada por Swift y Phoebe Bridgers, desmenuza el escrutinio público al que se expone una mujer cuando ‘pierde su inocencia’, las miradas acusadoras, ‘saber todo cuando tienes 18 pero a la vez no saber nada a los 22’, encontrarse con los dolores de dejar la adolescencia atrás y pretender que todo está bien porque ‘la gente ama a las ingenuas’.

Asimismo, la cantante no olvidó rendir un dulce homenaje a ‘Ronan’, un niño cuyo amor por los dinosaurios de plástico, ojos azules que brillaban como mil candelabros y capacidad para luchar contra lo intangible como soldado, quedaron impresos en la memoria de una madre, quien con su dolorosa historia de amor consumada en cuatro años, construyó junto a Taylor una de las mejores composiciones que tiene este disco. “Ven conmigo, amor vamos a volar lejos de aquí” armoniza suavemente Swift, “recuerdo tus pies descalzos en el pasillo, te amo de aquí a la luna”.

Si bien esta reedición del LP de la intérprete es una oportunidad para visitar viejos recuerdos, recitar a la perfección himnos pop y contemplar la transición de géneros que componen a este álbum, quizá lo más impresionante de este trabajo discográfico es el punto álgido donde la trayectoria musical de una de las artistas más prolijas, camaleónicas y vanguardistas de la industria se encuentra con sus versiones pasadas, las acepta y las utiliza como la voz para sanar las heridas de lo que fue y prepararse para lo que se avecina.

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