Scooter Braun, el manager más polémico

El empresario anunció este lunes que dejará la representación de artistas luego de unos años envueltos en controversia.

Por  MELISA PARADA BORDA

junio 19, 2024

ANGELA WEISS/AFP/GETTY IMAGES

Scooter Braun, quien alguna vez fue manager de Ariana Grande y Justin Bieber, anunció esta semana su retiro como representante. “Durante los últimos dos años me he estado dirigiendo hacia este destino, pero no fue sino hasta el verano pasado que este nuevo capítulo se hizo realidad”, escribió en un comunicado en donde también agradeció a los clientes que ha tenido a lo largo de sus años de carrera.

Desde hace un par de años en la industria ya corrían los rumores de que sus más grandes actos musicales como Bieber, Grande y Demi Lovato habían cortado sus relaciones laborales con él, más todo se había manejado con un bajo perfil. Pero ahora es oficial que deja las canchas del management de artistas para presidir HYBE America y dedicarse a su familia.

Si no se está familiarizado con el nombre del empresario, quizás encontrar comentarios como “no mereces ser feliz” o “mantente lejos” en una publicación aparentemente inofensiva puede ser desconcertante. Sin embargo, su currículum no solo incluye su trabajo como manager, sino también su disputa con Taylor Swift que repercutió en su reputación en la industria musical.

Hace más de 15 años, mucho tiempo antes de que estallara la controversia, Braun fundó SB Projects, una compañía enfocada en proyectos de música, cine, televisión, cultura y más. Poco después de la creación, descubrió a Bieber tras toparse con un video del cantante canadiense en YouTube. Braun fue quien acompañó al intérprete de ‘Baby’ en su ascenso al estrellato y después de firmar al naciente fenómeno pop, otros artistas como Grande, Lovato, Carly Rae Jepsen y Black Eyed Peas, entre otros, comenzaron a sumarse a su roster.

Mientras representaba a grandes figuras musicales, fue expandiendo su emporio al fundar su sociedad comercial Ithaca Holdings y, a través de ésta, adquirir el sello discográfico Big Machine Label Group en 2019. Inicialmente, este parecía ser uno de los negocios más prometedores de la industria en los últimos años pues la disquera, que estaba a cargo de Scott Borchetta, era la dueña de todos los masters de los primeros seis álbumes de estudio de Taylor Swift. En ese entonces, el material estaba avaluado en cerca de 140 millones de dólares (según Variety). No obstante, la cantante y compositora estadounidense reveló que a pesar de que quiso comprarlos para poseer su propia música, no tuvo oportunidad y allí nació la polémica.

“Por años pedí, supliqué, tener la oportunidad de ser la dueña de mi trabajo. En cambio, me ofrecieron ‘ganar’ un álbum de vuelta por cada nuevo que publicara”, escribió la artista en un comunicado tras conocerse el acuerdo entre Ithaca y Big Machine. “Aquí hay un dato curioso sobre las noticias de hoy: supe que Scooter Braun había comprado mis masters al mismo tiempo que el resto del mundo”. Las palabras estaban acompañadas de una captura de pantalla de una publicación de Bieber en donde se ve al cantante en una videollamada con Kanye West y Braun; la descripción de la fotografía decía, “¿Qué pasa Taylor Swift?”.

En el texto que fue publicado en su blog de Tumblr, la artista afirmaba que había sido objeto de un hostigamiento orquestado por el representante, mencionando el fragmento de la llamada que filtró Kim Kardashian en 2016 y el video de Kanye West que utilizó una imagen falsa de la ella desnuda (Swift lo calificó de “pornovenganza”). “Ahora él me está arrebatando el trabajo de toda mi vida, del cual no tuve ni una sola oportunidad de comprar”, añadió la intérprete de ‘Anti-Hero’. “Básicamente, mi legado musical está a punto de caer en las manos de alguien que ha intentado destruirlo”.

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Después de hacerse público el post, colegas como Adele, Miley Cyrus y Rihanna respondieron dejando de seguir al manager en redes, mientras que otras como Halsey le escribieron mensajes de apoyo a la cantante. En cambio, el mismo Bieber le dio vuelta a la situación y la llamó “bully” por haber preferido hablar públicamente del asunto en lugar de hacerlo en privado.

Ese fue el inicio de una batalla en la que la artista ha salido bien librada pues su arriesgada decisión de volver a grabar y publicar sus primeros discos, esta vez como Taylor’s Version, ha resultado ser un éxito total.

Por el lado de Braun, un año y unos meses después de que se hiciera pública la compra logró vender el codiciado catálogo a Shamrock Holdings por 300 millones de dólares. Luego, vendió Ithaca Holdings a HYBE (anteriormente Big Hit Entertainment), la compañía surcoreana que lanzó a BTS en 2013.

Y en cuanto al altercado, pocas veces se ha referido a éste en sus apariciones en medios, aunque en 2022 admitió en el podcast The Limits de NPR que se “arrepentía” del manejo que le dio a la situación. “Pienso que cuando tienes un conflicto con alguien, es muy difícil resolverlo si no estás dispuesto a sostener una conversación”, comentó. “Así que mi arrepentimiento es por haber asumido que todo el mundo, una vez el acuerdo se firmó, iba a hablar conmigo para entender mis intenciones y querer hacer negocios conmigo”.

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