Esta semana ha sido marcada por el paro de varias carreteras federales a raíz de que agricultores en varios estados de la república mexicana estuvieron demandando mejores precios en la venta del maíz.
El Secretario de Agricultura y Desarrollo Rural, Julio Berdegué anunció en la “Conferencia matutina” de Claudia Sheinbaum que a las 2 a.m. “se llegó un acuerdo con los liderazgos locales de productores de los estados de Jalisco, Guanajuato y Michoacán”, resaltando la coordinación estatal con los gobernadores de cada estado con el que se llegó el acuerdo.
El secretario explica que en este año, para la próxima temporada de cosechas existe un exceso de volumen almacenado de este producto, dando a entender que hay una sobreproducción a nivel global, esto significa que los precios mundiales han caído 21% en pesos mexicanos; visualizando los precios por cada tonelada vendida, se traduce que la venta esta “como 3,400 pesos por tonelada” sin tomar en cuenta los gastos de producción, “este es un precio bajo” dijo el secretario.
También te puede interesar: Estados Unidos revoca las visas de más de 50 políticos mexicanos de Morena
Con el creciente descontento por parte de los productores, quienes son la fuente principal de alimento para los mexicanos a nivel nacional, Berdegué anunció que acordaron dar un apoyo de 950$ por tonelada de maíz —solo para lo agricultores del Bajío—, esperando apoyar a 90,000 productores; se dará un programa de crédito denominado “Crédito Cosechando Soberanía” así como un seguro —para quien obtenga el crédito— que cubre a los productores por sequías, inundaciones, plagas, entre otros desastres. Por último el secretario anunció la creación del Sistema Mexicano de Ordenamiento de Mercado y Comercialización del Maíz, buscando crear “mecanismos para definir precios de referencia del maíz”, promover “acuerdos directos de comercialización entre productores y compradores, industria molinos, etcétera” y por último “un sistema con reglas claras conocidas por todas las partes y que tendrá un sustento jurídico”, todavía se está desarrollando.
También se llegaron a otros acuerdos como:
- Apoyos por parte del gobierno local.
- Mesas de diálogo (directas con el gobierno federal, estatal, entre productores y compradores sobre su comercialización).
- Prioridad de compra a la cosecha nacional.
- Que los representantes de los productores puedan hacer observaciones sobre las reglas de apoyo.
- Y cumplimiento íntegro del acuerdo con la liberación de las carreteras.
La presidenta Claudia Sheinbaum mencionó que las harineras influyen en la mejora del precio del maíz, comentando que “se les planteó que tenían que comparar un precio más alto del que estaba establecido a nivel internacional, porque sabíamos que iba a aumentar el precio mundial y que por lo tanto iban a bajar los precios”.
Mauricio Pérez Cabrera, agricultor del bajío habló en el programa de Latinus Diario con Claudio Ochoa sobre cómo perciben estos acuerdos, comenta que: “Nosotros recibimos bajo protesta ese apoyo” después de horas pláticas con el senado, la cámara de diputados y distintos niveles de gobierno “hoy tenemos un colchón de 950 pesos que no define la necesidad y el proyecto de llegar a los 7,200 pesos” aclarando que se reserva cualquier comentario ante los resultados, ya que “esto únicamente es un acuerdo regional” y, de acuerdo a sus demandas la necesidad de poder llegar a un acuerdo nacional era crucial. “Este es un acuerdo estrictamente con los tres estados del centro de la República, del bajío mexicano, y se toma este acuerdo a razón de la urgencia que tenemos nosotros para salir a cosecha y empezar a recuperar un poco de recurso para empezar a mover nuestros números, que ya está dicho de más, pues son muy malos”.
Cabrera explica que la razón detrás de estas exigencias surgen como consecuencia de las decisiones tomadas años atrás, durante la administración de Andrés Manuel López Obrador, diciendo que “atribuye al incremento del precio del maíz al incremento del precio de la tortilla”.
Mencionando que el maíz no solo se requiere para el consumo humano, sino que tiene otros usos, como en la utilidad agropecuaria (en el ganado), “entonces sataniza la posición del campesinado a nivel nacional” ya que da por hecho de que se están “volviendo ricos” y que por “decreto permiten el ingreso de un volumen en toneladas” de maíz amarillo “contra un maíz blanco no transgenico que nosotros producimos”, afectando la economía del productor mexicano a nivel nacional.
“Eso hasta el día de hoy sigue siendo el tiro de gracia para el campesino mexicano” ya que los siguen “tabulando en la bolsa de Chicago, pero con un maíz amarillo transgénico”. “Y seguimos peleando y haciendo las peticiones necesarias para que se nos encapsule en una condición de maíz diferente”.
“Estamos recibiendo volumenes industriales en masa de maíz amarillo y eso llega e impacta directamente en nuestro maíz blanco” explica Cabrera, por lo que dentro de sus demandas esta que se disminuya la importación de maíz amarillo transgenico, ya que “nada tiene que ver con el nuestro” señalando que buscan diferenciarse del maíz transgénico ante la bolsa de Chicago, añade: “esa base no la pudimos conseguir” por lo que “cuando nosotros nos ofertan los 6050 pesos con todo el apoyo y de los gobiernos, pues es una burla, porque nos vuelven a tabular a 5200 la tonelada de maíz más el apoyo gubernamental”.
Cabrera enfatiza que la solución planeada por el gobierno no representa a nivel nacional el campesino, sino que, “este es un acuerdo que toman los gobiernos respectivamente de Guanajuato, Jalisco y Michoacán”.
Las demandas hechas por los productores mexicanos paralizó las carreteras de 20 estados. Líderes del gremio al ver las afectaciones que experimentaban los ciudadanos, decidieron abrir algunos carriles, a cambio de una reunión con el Gabinete de la presidenta.


