¿Por qué la biopic de Michael Jackson no aborda las acusaciones de abuso sexual?

Una de las primeras líneas narrativas de Michael se centraba en las acusaciones presentadas por Jordan Chandler, de 13 años. Sin embargo, fue descartada después de que los realizadores descubrieran que violaba los términos de un acuerdo extrajudicial de 20 millones de dólares

abril 24, 2026

Carlo Allegri/Getty Images

En 2024, el equipo creativo detrás de la biopic de Michael Jackson recibió el tipo de noticia que toda producción de Hollywood teme: eran necesarias extensas regrabaciones. La película, anunciada en 2022 y retrasada por las huelgas de 2023, finalmente había iniciado su producción en enero de 2024, y el rodaje principal concluyó unos meses después. Las regrabaciones no son necesariamente inusuales, pero en lugar de añadir o reajustar algunas escenas, Michael requería una revisión drástica. La historia no funcionaba. No por una trama enrevesada ni por personajes a medio desarrollar, sino porque la película que el director Antoine Fuqua había realizado representaba un enorme riesgo legal, al violar los términos de un acuerdo con uno de los jóvenes que acusaron a Michael Jackson de abuso sexual.

En 1993, Jordan Chandler acusó al llamado “Rey del Pop” de haber abusado de él. Las acusaciones derivaron en una investigación del Departamento de Polícia de Los Ángeles, y la familia Chandler presentó una demanda. Jackson llegó a un acuerdo extrajudicial con los Chandler en 1994 por aproximadamente 20 millones de dólares, tras lo cual la familia dejó de cooperar con la policía y el caso se cerró sin cargos. (Jackson negó reiteradamente las acusaciones de Chandler, así como todas las denuncias posteriores de abuso sexual).

La historia de los Chandler era una pieza clave en la versión original de la película de Fuqua, según múltiples reportes. Sin embargo, resultó que los términos del acuerdo entre la familia y Jackson prohibían cualquier tipo de representación dramatizada de los hechos relacionados con esas acusaciones.

En declaraciones recientes a The New York Times, Larry Feldman, abogado de Chandler que negoció el acuerdo, señaló que este estipulaba que “ninguna de las partes podía hacer nada para publicitar o comunicar lo ocurrido, salvo en la medida en que la familia Chandler podía hablar con la policía y testificar bajo juramento”. Al enterarse de que Fuqua no solo había incorporado la historia de Chandler en su versión original del filme, sino que además había retratado en gran medida a Jackson como víctima de un esquema de extorsión por parte del padre de Chandler, Feldman fue tajante: “Eso es exactamente lo que no podían hacer”.

Fuqua y el equipo creativo de Michael —incluido el guionista John Logan y el productor principal Graham King— habrían tenido conocimiento del acuerdo en algún momento del otoño de 2024. En noviembre de ese año se reveló que la película se había pospuesto de su fecha de estreno original en abril de 2025 a octubre de 2025, aunque no se ofreció una razón.

En enero de 2025, Puck informó por primera vez que el retraso estaba vinculado a la trama relacionada con Jordan Chandler. El reporte indicaba que la cláusula del acuerdo con los Chandler salió a la luz tras un artículo publicado en septiembre de 2024 por Financial Times, que reveló por primera vez nuevos pagos de acuerdos realizados por el patrimonio de Michael Jackson a otro grupo de acusadores en 2020. (Estos parecerían estar relacionados con las acusaciones de los hermanos Cascio, que se hicieron públicas a principios de este año. El patrimonio de Jackson ha negado dichas acusaciones).

Según Puck, el guion original de Michael comenzaba y terminaba con la historia de Chandler, convirtiéndola en el principal recurso narrativo de encuadre del filme y en el foco central de su tercer acto. Fuqua incluso rodó una secuencia completa que recreaba la redada de 1993 en Neverland Ranch, la cual culminaba con agentes de policía desnudando a Jackson para examinar sus genitales y compararlos con la descripción proporcionada por Chandler.

“Rodé la escena en la que lo desnudan, tratado como un animal, un monstruo”, declaró Fuqua a The New Yorker. Aunque el director aseguró no saber si las acusaciones contra Jackson eran ciertas, expresó escepticismo hacia los denunciantes. El padre de Chandler, Evan Chandler, por ejemplo, amenazó en repetidas ocasiones con “destruir” a Jackson en llamadas telefónicas grabadas en secreto. (Evan falleció por suicidio en 2009, poco después de la muerte de Jackson). “A veces”, dijo Fuqua, “la gente hace cosas desagradables por dinero”.

Fuqua también sugirió que existe con frecuencia un doble estándar hacia artistas negros como Jackson. “Cuando escucho cosas sobre nosotros —las personas negras en particular, especialmente en cierta posición— siempre hay una pausa”, afirmó el director, señalando que Elvis Presley conoció a su esposa, Priscilla Presley, cuando ella tenía 14 años, y comenzaron a vivir juntos cuando tenía 17.

Jordan Chandler, por supuesto, no fue el único menor en presentar acusaciones contra Michael Jackson. En 2003, Jackson fue arrestado y posteriormente imputado por acusaciones de haber abusado de Gavin Arvizo, de 13 años. El caso llegó a juicio en 2005, se extendió durante tres meses y finalmente concluyó con la absolución de Jackson de todos los cargos.

Posteriormente, en 2013 y 2014 —varios años después de la muerte de Jackson—, Wade Robson y James Safechuck demandaron al patrimonio del cantante, acusándolo de haber abusado sexualmente de ellos cuando eran niños. Aunque ambas demandas fueron desestimadas en 2017 por haber excedido el plazo de prescripción, un cambio en la legislación de California en 2020 permitió su reactivación. Tras una serie de apelaciones, el caso conjunto está programado actualmente para ir a juicio en noviembre. (Robson y Safechuck también fueron los principales protagonistas del documental de 2019, Leaving Neverland).

Más recientemente, en febrero, cuatro hermanos adultos —Frank Cascio, Dominic Cascio, Marie-Nicole Cascio y Aldo Cascio— demandaron al patrimonio de Jackson, calificándolo como “un depredador sexual infantil en serie que, a lo largo de más de una década, drogó, violó y abusó sexualmente de cada uno de los demandantes, comenzando cuando algunos tenían tan solo siete u ocho años”.

En lugar de abordar cualquiera de estos episodios, Michael, que finalmente llega a los cines este viernes, concluye de forma deliberada en 1988, en plena gira Bad, varios años antes de que surgieran las primeras acusaciones. Colman Domingo —quien interpreta a Joe Jackson, patriarca y mánager de la familia, en la película— abordó el tema durante una reciente aparición en Today, señalando que el filme se centra en “la construcción de Michael”. Lo describió como “un retrato íntimo de quién es Michael… a través de sus propios ojos”.

Domingo también mencionó la posibilidad de una secuela que “podría abordar algunos de los hechos ocurridos después”. Y, en ese sentido, no resulta difícil imaginar una segunda parte menos centrada en la música y más cercana a un drama judicial enfocado en el juicio de 2005. Aunque eso, evidentemente, depende de una gran incógnita: si el patrimonio de Jackson realmente está dispuesto a adentrarse en ese terreno.

Las primeras críticas de Michael no han sido favorables: “Esto no es realmente una biopic”, escribió el crítico de cine de Rolling Stone, David Fear. “Es la pasión de San Michael, representada con gran fidelidad y énfasis tanto en el innegable sufrimiento de Jackson como en su igualmente innegable talento”.

Sin embargo, el entusiasmo de los fans por Michael Jackson no ha disminuido. Las primeras proyecciones de taquilla indican que Michael se perfila como un gran éxito comercial, asegurando que el “Rey del Pop” continúe reinando.

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