Diapositiva anterior
Diapositiva siguiente
Diapositiva anterior
Diapositiva siguiente

Marc Seguí y Pablo Alborán unen fuerzas en ‘Mariposas’

Los cantantes hablaron con Rolling Stone en Español acerca de su nuevo video musical y cómo surgió la colaboración.

Por  PATRICIA GUERRERO

septiembre 6, 2023

Warner Music Spain

Marc Seguí y Pablo Alborán han sorprendido a sus seguidores con el lanzamiento de su primera colaboración: ‘Mariposas’, una balada romántica sobre el enamoramiento. Seguí había adelantado el estreno del sencillo desde hace tiempo, incluso llegando a convocar a sus fanáticos al “Open Verse Challenge”, un reto que los invitaba a ayudarlo a terminar el tema. Pronto, Alborán se unió al juego y compartió el estribillo que había compuesto.

Los cantantes hablaron en exclusiva con Rolling Stone en Español acerca de la producción del sencillo, el video musical que lo acompaña y lo que significa para ellos su nueva colaboración.

‘Mariposas’ es una balada acerca de las emociones que rodean el enamoramiento y la ilusión. Incluso lo han comparado con un viaje, ¿cómo querían plasmar este viaje en la canción?

Marc Seguí: Cuando empecé a escribir la canción estaba en esa etapa de sentir mariposas y plasmé literalmente lo que sentía. Describo la canción como un viaje porque en cuanto a la producción siento que hay cosas muy diferentes. En el primer estribillo tienes una sensación, luego otra totalmente diferente y vas como viajando por la canción, luego entra Pablo y encuentras una calma. La defino como un viaje porque son muchas sensaciones y estímulos diferentes.

Ambos mantienen una relación muy cercana con sus seguidores. Tanto así que lanzaron el “Open Verse Challenge” invitando a los seguidores a terminar la canción y luego Pablo se unió un poco al juego. ¿Cómo surgió la colaboración?

Pablo Alborán: Cuéntanos, Marc.

Marc Seguí: Me encanta interactuar con el público y lo de “Open Verse” lo hice también porque sé que hay muchísima gente que nos sigue y que le encanta la música. Por ejemplo, hace tres años estrené mi primera canción, pero nunca me había lanzado a cantar. Entonces propuse ese challenge para que la gente se atreva y se quite esa vergüenza. Yo creo que todos tenemos algo bonito dentro y ¿por qué no sacarlo? Lo último que tienes que tener es vergüenza. Es una dinámica que me pareció muy divertida y hay gente que me ha parecido que lo ha hecho espectacular y muy chulo. Nuestra colaboración surgió porque yo estaba componiendo la canción y pensamos que Pablo podría cantar el estribillo y le quedaría espectacular. Fue así de sencillo, le mandé la canción por Instagram y le gustó y se montó.

Esta colaboración fue muy inesperada para sus seguidores, ¿qué tan importante es para ustedes seguir retándose como artistas y sorprendiendo a su público?

Pablo Alborán: Yo creo que es súper importante porque si no nos aburriríamos de hacer lo mismo. Es importantísimo valorar tener un trabajo como es el ser músico, es importante valorar esa libertad que tenemos para poder hacer lo que realmente queremos. Si no te atreves a abrir otros caminos y hacer cosas diferentes, estás perdiendo una oportunidad. No se sabe si va a salir bien o va a salir mal. No se hace por fama, por éxito o por la respuesta del público, se hace porque realmente creo que se lo debemos a la suerte de poder dedicarnos a algo que nos gusta. Es muy fácil quedarse en el mismo sitio, hacer siempre lo mismo y crear algo que sabes que va a tener una respuesta es relativamente fácil, pero de pronto volverse un poco loco, escuchar a tu corazón y hacer música desde esa libertad creativa es muy enriquecedor. Se aprende mucho además porque estás todo el rato saliendo de tu zona de confort y eso es muy bueno. 

En el livestream previo al estreno del sencillo, comentaban que ambos sentían nervio por el lanzamiento, más que por estrenos anteriores. ¿A qué atribuyen ese sentimiento que compartían?

Marc Seguí: Yo siento que es una gran canción, de verdad que lo siento. Pase lo que pase… Bueno, yo ya estoy recibiendo respuestas de la gente que lo palpa también: el cariño que le hemos dado. Desde que pusimos el primer acorde, yo ya sabía que era una gran canción. Siento que cuando pasen los años escucharé este tema y seguirá emocionándome y sentiré que hicimos un muy buen trabajo. Entonces no sé, era como la emoción de realmente sentir que teníamos algo muy grande entre manos. Era el momento de soltarlo a todo el mundo y eran esos nervios. Obviamente, también que Pablo esté en la canción me resulta mucho más especial. Yo estaba nerviosísimo, en la noche dormí un poco mal. Nunca me había pasado dormir mal antes de un estreno. Ya no sabía qué hacer. Esta mañana me he puesto a mirar historias y cuando escucho la canción, siento que es una gran canción, escucho un gran trabajo, la producción, todo el video. Estoy muy orgulloso de mí, de mi equipo, de Pablo y todo lo que hemos hecho en el tema.

El video de ‘Mariposas’ tiene una estética muy colorida y rosa, con algunos elementos destacables como el piano con teclas falsas y una escenografía muy teatral, ¿qué buscaban transmitir con el video?

Pablo Alborán: Yo creo que el equipo artístico de Marc, que es el que ha trabajado en este video, ha hecho un trabajo de búsqueda estética, todo parece como de plastilina, todo parece como de teatro infantil. Al final el amor no deja de ser a veces algo que nos hace recordar lo pequeñitos que somos a veces, que necesitamos amor, que necesitamos que nos quieran y que necesitamos querer y todo eso se plasma en un video donde pasan cosas muy surrealistas. Hay gente de un equipo de fútbol que está celebrando, hay una pareja que se está casando con un corazón de verdad que va sangrando por todo el plató, hay una familia que parece la familia Addams. Es como un video muy Tim Burton. Hay toda una simbología muy bonita. La música es magia, el amor es mágico y el amor se palpa en muchas circunstancias. No solo en las relaciones sino también en la celebración del amor como tal. El director Oscar Fernández es un crack, es un chaval que lo tenía todo muy claro en la cabeza y se rodó todo tal cual lo tenía en la cabeza y así salió. Fue muy divertido. 

¿Cómo vivieron el proceso de creación de la canción?

Pablo Alborán: Pues a mí Marc me dio mucha libertad para poder hacer mi parte. Cuando él me mandó la demo, me mandó su estrofa, el estribillo, un piano y voz. De entrada, la letra, la manera en la que está compuesta y escrita la canción y la métrica me cautivaron. Su voz también está en un lugar diferente a otros temas suyos. Me pareció que era idóneo para poder divertirme y hacer algo diferente sin dejar de ser yo mismo. Aparte han sido muy generosos conmigo porque me dieron libertad para escribir mi parte. Lo único que hice fue escuchar los golpes de acorde de piano y empecé a escribir como un loco. Todo surgió de una manera muy vehemente, muy natural y espontánea. Surgían todas las rimas y las frases me salían casi solas. Me acuerdo que lo escribí en un día y se lo mandé. Le dije: “Tío, es que me ha nacido así. Espero que te guste”. Es verdad que era muy diferente a su parte, pero a la vez también es que la canción pide que uno juegue y fue un aprendizaje para mí, la verdad. Creo que el público va a ver a un Marc diferente y a mí me van a ver también en un lugar diferente. Es una galaxia nueva que hemos creado llena de luz y de color.

También han hablado de la estructura de la canción, la cual no se apega a una tradicional al tener tres estribillos con diferencias musicales, ¿cuál era su intención al romper con estos esquemas tradicionales?

Marc Seguí: La verdad es que en cuanto a la estructura de la canción, literal se dio así. A medida que íbamos escribiendo la canción era como que el tema nos iba guiando, no nosotros al tema. La canción nos iba diciendo: “Vale, esto aquí y esto aquí”. Siempre tuvo esa estructura y lo único que añadimos al final fue ese outro con las cuerdas, pero la estructura al final nos la pidió el tema. Yo creo que está genial, no tocaría absolutamente nada de la canción. Estoy muy orgulloso de cómo está todo. A lo mejor sí es más atípica, pero me parece increíble cómo ha quedado. Cuando la escucho me entran ganas de volver a escucharla.

CONTENIDO RELACIONADO