[Fuera del radar] Rock oceánico con Andre 3000, saxo explícito y dos rescates locales de culto

Un puñado de discos nuevos y reediciones para escuchas atentos y amantes de los sonidos profundos

Por  JOSÉ BELLAS

mayo 14, 2024

Foto de Albi Álvarez para la tapa del álbum 'La misma tierra', del grupo Copiloto Pilato

A Carlos Niño (California, 1977), percusionista prodigio y productor, le pegó tanto volver a ser padre un cuarto de siglo después, que decidió llamar a su nuevo disco Placenta, un cruce de rock oceánico y jazz en las fronteras de la new age. Como va firmado por Carlos Niño & Friends, es justo ordenar en fila a los amigos: Sam Gendel, el DJ Photay y Jesse Peterson. Pero el más estelar es Andre 3000, de quien fue la mano derecha en el sorprendente disco New Blue Sun.

Y no duden de que aquel álbum del ¿ex? Outkast, conducido a punta de flauta, puede llevarnos directo desde las orejas a Perceive Its Beauty, Acknowledge Its Grace, lo nuevo de Shabaka Hutchings, el notorio saxofonista británico heredero de tonalidades dignas de Roland Kirk. Vale decir que también prueba con instrumentos de viento latinoamericanos, por lo que, además de hacerse acompañar por Esperanza Spalding, se llega también a coronar como un caballero de la quena.

Soplar y hacer un disco no era algo común en la Argentina de principios de los 90. Para Rayos Catriel, un excitante proyecto de noise-pop liderado por Gabriel Lucena (luego detrás de logros sonoros de Entre Ríos y Miranda!) y Ferran Pont Verges, la justicia llega con Volumen Uno, que recupera un todo que siempre fue inédito. Y para Copiloto Pilato, el cuarteto liderado por el trovador Adrián Paoletti, toca la reedición propia de La misma tierra, el split que compartiera en 1992 con sus colegas de El Lado Salvaje. Poesía eléctrica y canciones como casitas de fósforos.