septiembre 8, 2022

Lo que arde

Una experiencia espiritual que solo logran las mejores películas

Oliver Laxe 

/ Amador Arias, Benedicta Sánchez, Inazio Abrao

Por  ANDRÉ DIDYME-DÔME

Cortesía de Interior XIII

Más allá de ser una película sobre la belleza y la crueldad del fuego, la ganadora del Premio del Jurado en el Festival de Cannes es una de esas pocas obras cinematográficas que llega a ser una verdadera reflexión sobre la existencia.

Lo que arde es una cinta sensorial e hipnótica, como lo son los trabajos de Apichatpong Weerasethakul. Pero a diferencia del director tailandés, Oliver Laxe, en su tercera película (luego de Todos vosotros sois capitanes y Mimosas), sustrae cualquier tipo de elemento sobrenatural y nos permite simplemente contemplar la hermosa vida rural de Galicia (lugar donde nació la madre del director), haciendo uso de las texturas del cine de Aleksandr Dovzhenko y la fuerza poética de Andréi Tarkovski. Sin embargo, más que ser el reflejo del trabajo de estos grandes autores, Laxe logra con su obra maestra, capturar su propia voz y confeccionar algo verdaderamente sublime.

El público, acostumbrado a las películas con una estructura narrativa clara y a unas acciones fundamentadas en la lógica, se verán dislocados. Pero la cinta de Laxe está más cerca del cine minimalista, sobrio y realista de Bresson, que del surrealismo fantástico y absurdo de David Lynch.  Su protagonista es Amador (Amador Arias), un hombre maldito y estigmatizado, que regresa a su pueblo para reunirse con su madre Benedicta (una estupenda Benedicta Sánchez), luego de cumplir una condena en prisión por sus actos de piromanía.

Y es que esta cinta nace de un deseo visceral de Laxe por filmar el fuego (capturado por la magnífica fotografía de Mauro Herce), pero Lo que arde es también una película sobre la fe, la humildad y la resignación, aspectos encarnados en los personajes de Amador y Benedicta.  

Si usted es una de esas personas que en época de postpandemia se ha rehusado a volver a las salas de cine, refugiándose en el exceso de contenido que ofrecen las plataformas de streaming, o es uno de los que solo acude a la gran pantalla para ser testigo de las cintas de alto presupuesto y derroche de efectos especiales que ofrecen los grandes estudios de Hollywood, la recomendación está en darle una oportunidad a esta pequeña gran cinta y, libre de prejuicios y convenciones, dejar que sus llamas penetren en el alma.