Inmunidad soberana: el recurso con el que Maduro busca desestimar los cargos en su contra 

La defensa del expresidente venezolano argumenta que está protegido por su condición de jefe de Estado y cuestiona tanto la jurisdicción estadounidense como los cargos de narcotráfico y narcoterrorismo

septiembre 3, 2026

REUTERS

A ocho meses de su detención en Caracas el pasado tres de enero, Nicolás Maduro busca una nueva vía para frenar el proceso judicial que enfrenta en Estados Unidos. Sus abogados presentaron este miércoles dos de septiembre una solicitud ante un tribunal federal de Manhattan para que se desestimen los cargos en su contra, argumentando que el exmandatario venezolano está protegido por la inmunidad soberana.

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La petición, presentada ante el juez Alvin Hellerstein, sostiene que el derecho internacional reconoce inmunidad a los jefes de Estado extranjeros frente a los tribunales de otros países. Según la defensa —encabezada por Barry Pollack—, las conductas descritas en la acusación estadounidense ocurrieron mientras Maduro ejercía funciones oficiales como presidente de Venezuela y, por lo tanto, no deberían ser objeto de un proceso penal en Estados Unidos.

El argumento, sin embargo, enfrenta un importante obstáculo político y jurídico. Estados Unidos dejó de reconocer a Maduro como presidente legítimo de Venezuela en 2019, después de cuestionar la legitimidad de las elecciones ocurridas en 2018. Para Washington, por tanto, Maduro no era el representante legítimo del Estado venezolano, un elemento que podría resultar determinante al momento de evaluar si puede acogerse a la inmunidad que reclama.

La defensa también cuestiona otros aspectos del proceso. Los abogados de Maduro sostienen que existen problemas relacionados con la jurisdicción de los tribunales estadounidenses y con la formulación de algunos de los cargos. El exmandatario se ha declarado no culpable de las acusaciones.

El proceso se remonta a 2020, cuando el Departamento de Justicia de Estados Unidos acusó a Maduro y a otros altos funcionarios venezolanos de participar en una conspiración de narcoterrorismo, tráfico de cocaína y otros delitos relacionados con armas. De acuerdo con la acusación, Maduro habría utilizado su posición dentro del Gobierno venezolano para facilitar operaciones de tráfico de drogas y colaborar con integrantes de guerrillas colombianas. Estas afirmaciones forman parte de la acusación de la Fiscalía y no constituyen hechos probados.

El planteamiento de Maduro también tendrá que enfrentarse a antecedentes judiciales poco favorables. Uno de los casos más conocidos es el del exgobernante panameño Manuel Noriega, quien intentó invocar su condición de jefe de Estado para evitar ser procesado en Estados Unidos. Los tribunales rechazaron entonces ese argumento.

La discusión adquiere una dimensión particular debido a las circunstancias actuales del caso. Maduro fue capturado durante una operación militar estadounidense y trasladado a Estados Unidos, donde permanece detenido mientras avanza el proceso. Si la solicitud de su defensa es rechazada, el juicio está previsto para comenzar el 1 de junio de 2027.

Por ahora, la Fiscalía estadounidense tiene hasta el 2 de octubre para responder a las mociones de la defensa. El juez Hellerstein escuchará los argumentos sobre la solicitud de desestimación el 17 de noviembre. La decisión podría determinar si Maduro tendrá que enfrentarse a un juicio en Estados Unidos o si consigue detener el proceso apelando a la inmunidad soberana.

GABRIEL CAVALLO

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