diciembre 5, 2022

Historia de honor

Jonathan Majors y Glen Powell se lucen interpretando a dos pilotos en una película bélica muy bien lograda

J.D. Dillard 

/ Jonathan Majors, Glen Powell, Christina Jackson, Thomas Sadoski

Por  ANDRÉ DIDYME-DÔME

Cortesía de Diamond

J.D. Dillard, el autor de las pequeñas películas independientes Sleight y Sweetheart, continúa creciendo como director con Historia de honor, una cinta sobre aviadores basada en el libro Devotion: An Epic Story of Heroism, Friendship, and Sacrifice de Adam Makos, acerca de un incidente real ocurrido en la Guerra de Corea.

Jonathan Majors es un actor que al igual que su director, continúa expandiendo su carrera (dentro de poco lo veremos como el icónico villano Kang el conquistador en la nueva película de Marvel Ant-Man And The Wasp: Quantumania). Su interpretación de Jesse Brown, uno de los primeros aviadores afroamericanos miembro de la Armada de los Estados Unidos y reconocido héroe de guerra, es material para los premios Óscar.

La cinta de Dillard se centra en la amistad entre Brown y el piloto Tom Hudner, encarnado por un carismático Glen Powell, a quien hace poco vimos en esa otra película de aviadores que se estrenó ese año conocida como Top Gun: Maverick. Es 1948 y Hudner llega a la estación aérea de la Armada ubicada en Pensacola. Al llegar a los vestidores escucha una voz insultar a alguien. La voz es la de Brown quien, mirándose al espejo, repite todos los improperios racistas que le han hecho desde que era pequeño y que él ha anotado en una libreta.

El director de fotografía Erik Messerschmidt (Mank) logra capturar la belleza de los aviones, así como los rostros de estos hombres que no necesitan pronunciar muchas palabras para darse a entender el uno al otro, como lo hacían los héroes de antaño.  Es una suerte que los guionistas Jake Crane y Jonathan Stewart no llegan a caer en el terreno del melodrama edulcorado y cumplen con su deber de mostrar a estos hombres intentando cumplir el sueño de conquistar el aire, llevar a cabo sus misiones y no morir en el intento.

Hudner es un hombre solitario. Sin embargo, Brown tiene a Daisy (Christina Jackson), una esposa que lo adora y a Pamela, su pequeña hija, a quienes sobrevuela cada vez que puede. Daisy le pide a Hudner que le prometa estar con su esposo. Y el piloto, como hombre de palabra que es, intenta cumplir su promesa.

Revelar más estropearía el disfrute de la cinta, especialmente para aquellos que desconocen sobre lo sucedido en la vida real con los dos pilotos. Basta decir que esta es una historia de amistad que nos recuerda al cine de los años dorados de Hollywood (de hecho, la actriz Serinda Swan interpreta aquí a la actriz Elizabeth Taylor), pero también es una excelente pieza de compañía para la bien lograda secuela de Top Gun y una cinta cuyas dos horas y media pasan volando.  Como sucede con Brown en el portaviones, Historia de honor logra aterrizar de una manera emocionante y satisfactoria.