Exigen la verdad sobre la muerte de Federico García Lorca

La Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica reclama al Gobierno español desclasificar los documentos relacionados con el asesinato del dramaturgo

agosto 19, 2026

Cortesía Prensa

A 90 años del fallecimiento de Federico García Lorca, la verdad sobre las circunstancias de su muerte aún permanece rodeada de interrogantes. El dramaturgo, reconocido internacionalmente, protagonizó uno de los episodios más trágicos de la Guerra Civil española: fue detenido y posteriormente asesinado por fuerzas vinculadas al levantamiento militar.

Ahora, la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica exige poner fin a los secretos oficiales del franquismo mediante un registro dirigido al presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez. En el documento, la organización reitera su demanda de desclasificar los archivos que el Estado aún mantiene ocultos sobre el asesinato de Lorca. La asociación señala que España conserva una Ley de Secretos Oficiales, promulgada «en el Palacio de El Pardo a cinco de abril de mil novecientos sesenta y ocho» y firmada por el dictador Francisco Franco.

El documento también recuerda las diversas ocasiones en que gobiernos anteriores se comprometieron a reformar esta normativa para sustituirla por una nueva legislación acorde con los principios y libertades democráticas. Asimismo, la Ley de Memoria Democrática 20/2022 establece que el Parlamento impulsará un proyecto de ley en esta materia. Sin embargo, la organización señala que el Gobierno no ha cumplido con los plazos previstos para que la iniciativa sea presentada ante el Congreso de los Diputados.

Entre sus principales argumentos, la ARMH sostiene que, en el marco de la conmemoración de los 90 años del asesinato de Federico García Lorca a manos de un grupo de fascistas, un crimen que continúa impune, el Gobierno debe desclasificar y dejar de ocultar toda la documentación relacionada con su muerte y las consecuencias que tuvo. La organización reclama que salgan a la luz los archivos que el Estado presuntamente mantiene ocultos sobre los crímenes cometidos durante la dictadura franquista. A su juicio, mantener esta información bajo secreto supone proteger a los responsables y perpetuar el agravio hacia las víctimas.

Emilio Silva, presidente de la ARMH y nieto del primer republicano identificado genéticamente en España, cuestionó el uso de una legislación heredada de la dictadura para mantener bajo reserva documentación relacionada con los crímenes del franquismo. «Nuestra democracia recuperada después de la dictadura lleva 50 años utilizando una ley de secretos oficiales firmada por el dictador», declaró. Silva también denunció que el Estado democrático ha priorizado durante décadas la protección de los responsables por encima de los derechos de las víctimas. Asimismo, recordó que la organización resguardó durante seis años el único documento en el que el régimen franquista reconoce el asesinato de Lorca.

La declaración de Silva sostiene que el informe fue entregado de forma secreta en 2009, en un contexto que se compara con la falta de libertades propia de un régimen autoritario, y que su publicación fue autorizada en 2015 para proteger a la persona que había decidido hacerlo público. Asimismo, reclama que todos los informes relacionados con los crímenes cometidos durante la dictadura sean accesibles públicamente y denuncia la persistencia de una cultura de ocultación que, según la declaración, constituye una herencia de la dictadura que los gobiernos democráticos han mantenido.

Por su parte, el presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, no se ha pronunciado sobre la carta enviada por la ARMH. No obstante, sí dedicó un mensaje en sus redes sociales a la memoria de Federico García Lorca, al cumplirse 90 años de su asesinato: «Mataron a Federico cuando la luz asomaba. El pelotón de verdugos no osó mirarle a la cara». Sánchez añadió: «Su voz fue silenciada por la violencia, pero sus versos siguen vivos. Memoria y justicia».

Entre las versiones no oficiales sobre su muerte, se sostiene que García Lorca fue asesinado en un paraje situado entre los municipios de Víznar y Alfacar, en la provincia de Granada, al sur de España. Durante el régimen de Francisco Franco, además, estuvo prohibido hablar públicamente sobre su asesinato, mientras que sus obras fueron objeto de censura durante décadas.

La fecha tradicionalmente aceptada de la muerte de Lorca es el 18 de agosto de 1936. Sin embargo, algunas investigaciones sostienen que su fusilamiento pudo haber ocurrido durante la madrugada del 19 de agosto, cuando tenía 38 años. Uno de los aspectos que más ha marcado su historia —y la memoria del pueblo español— es que, hasta la fecha, sus restos nunca han sido encontrados.

A 90 años de su muerte, no existe una explicación única y plenamente demostrada sobre las razones de su asesinato. Lo que sí se conoce es el contexto de represión ejercido por los sublevados durante la Guerra Civil española, un escenario complejo que difícilmente puede atribuirse a una sola causa. Diversas investigaciones apuntan a una combinación de factores, entre ellos el contexto político, sus relaciones personales, su enorme notoriedad, su orientación sexual y posibles rivalidades o venganzas. Sin embargo, ninguna de estas hipótesis ha permitido establecer con certeza el motivo de su asesinato.

Tras su muerte, Federico García Lorca dejó un legado que trasciende la literatura. Hoy, su figura se ha convertido en uno de los símbolos de la violencia y la represión ejercidas durante la Guerra Civil española, pero también de la defensa de la libertad y del poder de la cultura. A 90 años de su asesinato, su historia representa una herida histórica y cultural que permanece abierta.

XIMENA ZAMBRANO

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