“¡Esto ha sido una canallada!”: Bolsonaro pide anular la victoria de Lula como presidente de Brasil

El candidato electo obtuvo el 51,7 % de los votos, mientras que su contrincante el 48,2 % del total de los sufragios

octubre 26, 2026

AP | Getty Images

Este domingo 25 de octubre, el pueblo brasileño acudió a las urnas para ejercer su derecho al voto en las elecciones presidenciales de 2026. El resultado fue contundente: Luiz Inácio Lula da Silva se convirtió en el ganador de la contienda. Por su parte, su contrincante, Flávio Bolsonaro, se negó a reconocer la derrota y solicitó la anulación de los comicios, al asegurar que no aceptaría a Lula como presidente. 

De acuerdo con el Tribunal Superior Electoral, Lula obtuvo el 51,7% de los votos, frente al 48,2% alcanzado por el político de derecha Flávio Bolsonaro. Estos comicios marcaron un hito en la historia política de Brasil, al evidenciar una remontada electoral en la segunda vuelta. Con este resultado, Lula se consagró como presidente electo del país más grande de América Latina, encaminándose a un nuevo mandato al frente del Gobierno brasileño.

Entre los principales temas que rodean la victoria de Lula destaca el posible freno al avance de las fuerzas políticas de derecha en América Latina. Presuntamente, este escenario también estuvo marcado por el respaldo del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, a Bolsonaro, así como por los desacuerdos que mantuvo con Lula durante los meses previos a los comicios. 

Tras conocerse los resultados, Lula da Silva expresó su agradecimiento a los jóvenes que, en sus palabras, “salieron a las calles a defender la democracia”. Asimismo, cuestionó el papel de las plataformas digitales durante la contienda electoral y calificó su victoria como una “derrota de la mentira y el negacionismo”. Finalmente, afirmó que Brasil no es “el patio trasero de nadie”, en alusión a la influencia de Estados Unidos en la región y al respaldo de Trump a Bolsonaro.

“Una vez más, quiero decir que, tras ganar las elecciones, ya no tenemos adversarios. Gobernaré para los 215 millones de brasileños”, afirmó Lula da Silva tras conocerse los resultados. Asimismo, declaró: “Fui escogido por Dios”, en referencia a su victoria electoral. 

Por su parte, el senador de derecha Flávio Bolsonaro, hijo del expresidente Jair Bolsonaro y uno de los candidatos más votados en la primera vuelta, manifestó su inconformidad con los resultados y exigió la anulación de la victoria de Lula. “Es imposible reconocer el resultado de las elecciones”, sostuvo. 

Además, cuestionó la legitimidad de los comicios y calificó el resultado como un hecho sin precedentes en la historia política brasileña. “Este resultado no se puede aceptar. Vamos a pedir la anulación de las elecciones. ¡Esto ha sido una canallada!”, declaró.

Tanto Lula da Silva como Flávio Bolsonaro solicitaron una ampliación del horario de votación, al argumentar que las dificultades de transporte y las limitaciones de tiempo podían impedir que algunos ciudadanos ejercieran su derecho al voto. Esta situación afectaba especialmente a quienes dependían del transporte público para trasladarse hasta las ciudades en las que estaban registrados electoralmente, aunque ya no residieran en ellas. Sin embargo, pese a la extensión del horario en nueve estados, la medida no alteró el resultado de los comicios y Lula se impuso en la contienda presidencial. 

Esta no sería la primera vez que un integrante de la familia Bolsonaro pierde unas elecciones presidenciales frente a Lula da Silva. En 2022, la derrota de Jair Bolsonaro desencadenó protestas de sus simpatizantes, quienes bloquearon carreteras y acamparon durante semanas frente a instalaciones militares en distintas partes del país. Las movilizaciones alcanzaron uno de sus momentos más críticos el 8 de enero de 2023, cuando grupos de manifestantes irrumpieron en las sedes de los principales poderes del Estado en Brasilia. 

Posteriormente, las investigaciones judiciales determinaron responsabilidades relacionadas con un intento de golpe de Estado. Jair Bolsonaro fue condenado por el Supremo Tribunal Federal (STF) a 27 años y tres meses de prisión por su participación en la trama golpista. Más adelante, recibió el beneficio de la prisión domiciliaria por motivos humanitarios y de salud, en un contexto marcado por complicaciones médicas, entre ellas problemas respiratorios y episodios de neumonía.

XIMENA ZAMBRANO

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