Dado que hoy en día todo parece ser inteligencia artificial (excepto los artículos de ROLLING STONE, que todavía están escritos por humanos —hola, holi, buenas—), Disney ha invertido mil millones de dólares en OpenAI. La compañía también firmó un acuerdo de tres años con Sora, plataforma de OpenAI, que permitirá a los usuarios crear “videos cortos inspirados por fans” con personajes de Disney, Marvel, Pixar y Star Wars, lo que le dará a la compañía un mínimo de control sobre su propiedad intelectual. El acuerdo de licencia se lanzará en OpenAI y ChatGPT a principios del próximo año; Algunos videos se transmitirán en Disney+.
Esta movida marca un giro de 180 grados en la industria, que durante mucho tiempo ha sido cautelosa con la inteligencia artificial y se había resistido a ella. “El veloz avance de la inteligencia artificial representa un momento importante para nuestra industria, y por medio de esta colaboración con OpenAI ampliaremos de manera reflexiva y responsable el alcance de nuestras historias a través de la IA generativa, respetando y protegiendo a los creadores y sus obras”, dijo el director ejecutivo de Disney, Bob Iger, en un comunicado. “Unir las historias y personajes icónicos de Disney con la tecnología revolucionaria de OpenAI pone la imaginación y la creatividad directamente en manos de los fans de Disney de formas que nunca hemos visto antes, ofreciéndoles alternativas más ricas y personales de conectar con los personajes e historias que aman.”
Pero muchas de las principales agencias de talento, según The Hollywood Reporter, se han alineado en contra de la inteligencia artificial. WME, CAA y UTA expresaron su apoyo a que sus representados se resistieran a lo que consideraban un uso indebido de su imagen. Por su parte, el sindicato SAG-AFTRA alcanzó un acuerdo con lo que THR describe como límites de protección para los seres humanos reales, como Bryan Cranston, lo cual podría haber influido en el acuerdo de Disney. (El acuerdo de Disney no incluye el uso de la imagen de actores).
Sam Altman, cofundador y CEO de OpenAI, mostró su entusiasmo por el acuerdo por medio de un comunicado. “Este acuerdo demuestra cómo las compañías de IA y los líderes creativos pueden colaborar de manera responsable para impulsar una innovación que beneficie a la sociedad, respete la importancia de la creatividad y ayude a que las obras lleguen a nuevas audiencias masivas”, afirmó.
Disney, que invirtió 1.500 millones de dólares en acciones de Epic Games para llevar a sus personajes a Fortnite, demandó anteriormente a Midjourney, un generador de imágenes con IA, calificándolo de “pozo sin fondo de plagio”, según The Hollywood Reporter. Universal, Warner Bros. y Discovery se unieron a Disney en la demanda.


