Crítica: ¿Está funcionando esto? (Is This Thing On?)

Will Arnett y Laura Dern se entregan por completo a una película de Bradley Cooper que confunde terapia emocional con stand-up, pero que nunca deja de buscar una verdad.

marzo 27, 2026

Cortesía de Cinecolor

Esta es la tercera película dirigida por el actor Bradley Cooper y, por primera vez, se percibe un leve desgaste en su pulso como narrador. Lejos de la intensidad musical de Nace una estrella o del rigor biográfico de Maestro, ¿Está funcionando esto? se inclina hacia una estructura más cómoda, cercana a la lógica de la comedia televisiva, sin llegar a convertirse en un desastre ni mucho menos. Es una obra menor dentro de su filmografía, pero no una desechable, ya que funciona a ráfagas, cuando se concentra en la observación emocional y no en la resolución edulcorada.

La historia gira en torno a Alex Novak (Will Arnett), un ejecutivo financiero que atraviesa un divorcio sorprendentemente cordial tras veinte años de matrimonio con Tess (Laura Dern). No hay reproches abiertos ni guerras legales. Ellos comparten la custodia de sus dos hijos pequeños y parecen dispuestos a reorganizar sus vidas con madurez. El quiebre real llega cuando Alex, ya instalado en su nuevo apartamento, decide probar suerte en un club de comedia y subirse al escenario en una noche de micrófono abierto. Lo que sigue no es exactamente stand-up, sino una forma de confesión pública donde el humor sirve como canal para procesar lo que no sabe decir en privado.

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El problema central de la película no es la premisa (incluso tiene un origen autobiográfico interesante), sino una fricción inevitable entre personaje y actor. Arnett, cuya carrera está marcada por una precisión cómica inconfundible, debe interpretar a alguien sin oído para el chiste, sin timing, sin control del escenario. Y por más que intente desarmar su propia habilidad, el artificio se nota. La película pide que creamos que Alex no sabe hacer reír, cuando sabemos que quien lo interpreta domina ese terreno desde hace décadas. Esa distancia nunca termina de cerrarse.

Bradley Cooper se reserva un papel secundario como Balls, el mejor amigo de Alex, un aspirante a actor tan auto-referido como su pareja y con problemas conyugales propios. Su presencia funciona más como apoyo narrativo que como verdadero contrapunto dramático. En cambio, quien realmente toma el control de la cinta es Laura Dern. Su Tess empieza como una figura reconocible (la ex esposa comprensiva) y se va transformando en algo mucho más complejo. En una de las escenas clave, Tess asiste por azar a una de las rutinas de Alex y descubre que ella es el material central de su acto. Lo que podría haber sido una situación burda se convierte, gracias a Dern, en una secuencia llena de matices de sorpresa, herida, curiosidad y una forma inesperada de entendimiento.

Cooper acierta al rodear el mundo del stand-up con comediantes reales (Dave Attell, Chloe Radcliffe, Jordan Jensen), lo que le da verosimilitud al entorno y evita que el escenario se sienta impostado. También hay una decisión clara de filmar con cercanía, cámara en mano, apoyado en la fotografía de Matthew Libatique, buscando una intimidad que refuerce el carácter confesional del relato.

Donde la película pierde firmeza es cuando intenta cerrar conflictos de manera demasiado ordenada. Las relaciones de Alex y Tess, así como la de Balls con su esposa interpretada por Andra Day, avanzan hacia zonas de conciliación que se sienten más deseadas que ganadas. No es que la película crea en finales amables; es que parece necesitarlos.

Lo mejor de ¿Está funcionando esto? ocurre cuando la cinta permite observar a dos adultos redescubriéndose fuera del matrimonio: Alex usando el escenario como espejo y Tess reencontrándose consigo misma a través del entrenamiento deportivo que alguna vez definió su vida. En esos momentos, Cooper encuentra una escala justa, sin discursos ni moralejas explícitas.

No es la obra más afinada de su director ni una comedia que vaya a redefinir nada, pero cuando se concentra en las grietas emocionales (y no en la costura) ¿Está funcionando esto? logra justificar su existencia. No siempre sabe dónde poner el micrófono, pero a veces, lo deja encendido el tiempo suficiente para que algo verdadero se escuche.

Tráiler:

ANDRÉ DIDYME-DÔME

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