Cómo Royal Blood reinventó su sonido en ‘Typhoons’, su más reciente material

Platicamos con Ben Thatcher, baterista del dúo, sobre el surgimiento del álbum y la búsqueda de nuevos horizontes

Por  ANDREA MOLINA

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Cortesía

Durante los últimos años, Royal Blood ha crecido a pasos agigantados en la escena internacional del rock. Cuando publicó su álbum debut homónimo en 2014, el dueto conformado por Ben Thatcher y Mike Kerr se posicionó rápidamente como uno de los proyectos más prometedores de la escena, incorporando en sus composiciones distorsiones y cambios de ritmo estrepitosos que por momentos jugueteaban con el hard rock y el punk. Pero en lugar de seguir recorriendo un camino seguro y conocido, el cual habían seguido pavimentando en su segundo disco How Did We Get So Dark?la dupla de Brighton se arriesgó y apostó por un nuevo sonido basado en el groove para Typhoons, su tercer material de larga duración.

Escuchar este álbum es como redescubrir a Royal Blood. En canciones como “Limbo” y “Trouble´s Coming” (el primer sencillo del disco), la búsqueda nuevos horizontes sonoros de la banda es evidente. Sin embargo, no es sólo este esfuerzo lo que hace a Typhoons diferente de su catálogo anterior, sino que sus letras reflejan la evolución y madurez de la dupla mostrándolos más vulnerables y honestos que nunca. En el el ínterin desde su último disco en 2017, Mike Kerr tomó la decisión de cambiar por completo su vida y se rehabilitó de su adicción al alcohol, un factor que impactó en la franqueza de cada uno de los temas.


En entrevista con Rolling Stone México, Ben Thatcher, quien se encarga de la batería en Royal Blood, comparte: “Para ser sincero, tengo que admitir que no sabíamos lo que estábamos haciendo a la hora de crear el álbum.  Creo que el núcleo de Royal Blood siempre ha sido el rock, pero no sólo escuchamos este tipo de música, sino que también somos fanáticos de la música disco de los setenta y de la música electrónica francesa.  Por ejemplo, Daft Punk siempre nos ha inspirado, y todas estas cosas que escuchamos acabaron repercutiendo en Typhoons”.

“Por esto mismo, el nuevo sonido surgió de forma muy natural, pero tratamos de no ir demasiado lejos con él y seguir manteniendo lo que hacemos de alguna manera, porque estamos muy orgullosos de ser una banda de rock y de tener todo este imaginario a nuestro alrededor. No podíamos abandonar lo que nos hace ser nosotros, así que decidimos hacer que todos los elementos nuevos solo sirvieran como nuevos invitados de nuestra fiesta”.

Flickr/Iñaki Espejo-Saavedra.


Cualquiera que escuchara Typhoons sin prestar atención al discurso de las composiciones, pensaría que se trata del típico disco que escucharías un viernes por la noche cuando quieres salir y divertirte. Sin embargo, cuando escarbas en las letras, te das cuenta de que hay temas sumamente profundos ocultos entre las alegres melodías.

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“Normalmente, el tipo de letras que encuentras en estos ritmos optimistas y divertidos son sobre salir de fiesta y bailar toda la noche. Pero aquí escribimos sobre cosas más serias. Hay algunos elementos oscuros, porque todo el álbum se trata de intentar escapar de los pensamientos negativos que hay en tu cabeza y que te hacen sentir atrapado o como si nada pudiera mejorar. Creo que la fórmula que logramos funciona porque, una vez que mezclas todo, no puedes deprimirte tanto cuando la música es edificante”, dice Thatcher.

Así, tomando como punto de partida esta última premisa, Royal Blood logró crear una obra que les ha facilitado ser más abiertos y cercanos con su audiencia. Según el baterista, lo que la banda buscaba puntualizar en cada pista es que todos necesitamos ayuda y contacto humano para poder salir adelante una vez que hemos tocado fondo.  Además, insiste que era solo cuestión de tiempo para que sus fanáticos conocieran más sobre su historia y lo que los ha formado como personas.

Hoy, la dupla británica se siente “más segura que nunca” de mostrar sus sentimientos, pues consideran que “ser vulnerables es un regalo»: “Mucha gente la está pasando mal, y compartir lo que llevamos dentro es una forma de ayudarnos mutuamente. Cuando expones tus sentimientos, muchas personas pueden sentirse identificadas y eso es profundamente especial. Hay que ser muy valientes para poder mostrarte frágil”.

Sobre el surgimiento de Typhoons

Twitter Royal Blood (@royalblooduk)

Durante la gira promocional de How Did We Get So Dark?, Royal Blood compartió tiempo bebiendo tequila con Josh Homme y los demás miembros de Queens of the Stone Age tras bambalinas. No obstante, lo que parecía ser un rato agradable pronto se convirtió en un tormento para el vocalista Mike Kerr, quien se dio cuenta de que su adicción al alcohol se estaba saliendo de control y decidió poner un alto a la situación.

En este periodo, la relación de la banda con Homme se volvió cada vez más estrecha y, a inicios de 2019, ingresaron a un estudio de grabación para trabajar en algunas ideas que habían surgido de su tiempo juntos.  Así surgió “Boilermaker”, una canción que tuvo su debut en vivo en el mismo año y que ahora forma parte de Typhoons

Con el paso de los meses, el dúo siguió trabajando en nuevas canciones hasta formar un álbum con el que se sintieran satisfechos. En marzo de 2020, Thatcher y Kerr volvieron al estudio para continuar grabando más temas, cuando la pandemia irrumpió en su ciudad y tuvieron que pausar el proyecto.

Pero la crisis sanitaria les brindó un segundo comienzo para Typhoons, permitiéndoles escribir música que ni siquiera pensaban que llegaría al álbum y que posteriormente se convirtió en la columna vertebral de este lanzamiento.

“En el tiempo libre que tuvimos continuamos desarrollando la creatividad para este disco. Nos emocionamos tanto con la idea de volver al estudio en algún momento que las canciones empezaron a tomar mucha más forma. Tanto que, cuando por fin pudimos regresar a grabar, cambiamos un montón de cosas que al final hicieron de este álbum uno mejor del que teníamos en mente. El ambiente en el que estás al momento de componer y todas las cosas pequeñas que pasan en el día a día, afectan de alguna manera todo lo que haces”.

“Con el confinamiento, nos dimos cuenta de que realmente no queríamos escribir sobre la pandemia, porque confiamos en que esto pasará en algún momento. Tampoco queríamos ser un recordatorio sobre lo malos que han sido estos meses, y estamos conscientes que hay muchas personas para las que su vida ha cambiado por completo a raíz de esta situación. En ese sentido, tampoco queríamos excluir a nadie de la fiesta, sino que queríamos unir a todos nuestros fans a través de la música para que la pasaran bien y pudieran olvidarse de todo por un segundo. No nos gustaría que, en el futuro, cuando las personas escuchen el disco, digan: ‘Hey, este álbum me recuerda a esos años de mierda’”.

https://www.instagram.com/royalblooduk/?utm_source=ig_embed&ig_rid=6b4b20f8-3615-4a13-97d7-b266cd59d635

Finalmente, Ben Thatcher nos cuenta que, al termino de la grabación del álbum, no había preocupación alguna por ninguno de los integrantes de Royal Blood respecto a la respuesta de su público, considerando lo arriesgado de su nuevo sonido.

“Realmente, solo teníamos curiosidad por saber cómo lo iban a tomar, pero no nos daba miedo. Todos nuestros fanáticos nos respaldan mucho en cada paso que damos, y confío en su apertura a nuevas propuestas. Siempre han entendido todo lo que hacemos y el por qué a veces tomamos ciertas rutas. Sé que no es bueno hacerlo, pero últimamente paso mi tiempo leyendo lo que comentan sobre Typhoons en redes sociales y estoy muy agradecido por todos sus comentarios positivos”.