Bolivia enfrenta un “intento de golpe de Estado”

Unidades militares irrumpieron en el palacio presidencial.

Por  PATRICIA GUERRERO

junio 27, 2024

Juan Karita/AP

El día de ayer miércoles 26 de junio, Bolivia enfrentó un “intento de golpe de Estado”. Luis Arce, actual mandatario de Bolivia, denunció “movimientos irregulares” de algunas unidades del ejército, encabezadas por su comandante general, Juan José Zúñiga, que luego irrumpieron en la sede de gobierno en La Paz.

A media tarde, un tanque militar tiró la puerta del palacio presidencial y un grupo de soldados entraron corriendo luego de que el ahora destituido comandante general Zúñiga amenazara con tomar el gobierno.

“El país hoy está enfrentando un intento de golpe de Estado, hoy el país enfrenta una vez más intereses para que la democracia en Bolivia se trunque”, declaró Arce en un mensaje al país, “necesitamos que el pueblo boliviano se organice y se movilice en contra del golpe de Estado en favor de la democracia”.

Momentos antes de ser arrestado, Zúñiga acusó al presidente de orquestar un “autogolpe”, insistiendo que Arce le había pedido sacar a la calle los tanques para “levantar su popularidad”. El ministro de Defensa ha respondido a las declaraciones del destituido general, alegando que su intención es “enlodar” al presidente en medio de su “vendetta”.

La proximidad de las elecciones de 2025 ha causado gran tensión en Bolivia. El expresidente izquierdista Evo Morales, quien gobernó desde 2006 hasta su derrocamiento en 2019, ha dejado clara su intención de competir contra su exaliado, el actual mandatario Arce. Muchos se oponen al regreso de Morales, incluyendo Zúñiga quien recientemente dijo que no debería poder regresar como presidente y amenazó con bloquearlo si intentaba hacerlo, lo que desencadenó la destitución de su cargo.

El intento de golpe de Estado en Bolivia ha recibido una condena internacional, con múltiples mandatarios de Latinoamérica, el Caribe y Europa expresando su rechazo. En México, el presidente Andrés Manuel López Obrador compartió su “total apoyo y respaldo” al presidente Arce, mientras que la próxima presidenta del país, Claudia Sheinbaum, destacó que el levantamiento de las fuerzas armadas en Bolivia es un “atentado contra la democracia” y también envió su apoyo “incondicional”.