Belén Cuturi se desprende de sus momentos más lúgubres en Abanicos Negros

Nos habla de la historia que hay detrás de su nuevo álbum de estudio, reflexiona los últimos años de su vida y más

junio 4, 2025

Hilda Pellerano

Cuando parece que todo es tétrico y sombrío, llega un momento de desesperación e incertidumbre que nubla el raciocinio sobre el futuro. Parece que el porvenir no tendrá una luz de esperanza y felicidad, que ese momento de desconsuelo marcará los días restantes en la Tierra. Es en ese momento donde una pregunta se apodera de la conciencia: ¿A dónde se va cuando uno quiere desaparecer por un momento? Algunos recurren a la naturaleza, otros a retiros espirituales. Belén Cuturi acudió a la música, su mejor amiga en los tiempos más críticos de su catarsis musical y personal. 

En entrevista con ROLLING STONE en Español, Belén Cuturi, cantante originaria de Montevideo, Uruguay, abre su corazón y nos habla de Abanicos Negros, su más reciente material discográfico, el cual le dio la oportunidad de desprenderse de los momentos más angustiantes y melancólicos por los que ha atravesado en los últimos años. Además, nos da un recorrido a través de cada canción que conforma el material. 

Estás estrenando Abanicos Negros. Quisiera que me contaras la historia que hay detrás de este material. 

El disco fue grabado entre 2022 y 2024, en Brasil, México y Uruguay. Fui coproductora artística y musical, lo que fue una gran curva de aprendizaje para mi persona. Este disco resume una etapa de mi vida bastante oscura, con mucho duelo. Esta era mi forma de plasmarlo. Esos años hablan de mi búsqueda para ser madre, ahora ya lo soy, pero en esos momentos estaba cruzando muchos tratamientos de fertilidad, yendo a clínicas y sacándome sangre cada semana. Fue un tratamiento muy del cuerpo, donde estaba muy vigilada. También perdí a una de mis mejores amigas en el 2022, quien estaba diagnosticada con cáncer y falleció a los pocos meses. Siento que 2022 y 2023 fueron años de mucho duelo, era mucha tristeza el enfrentarme con cosas que estaban fuera de mi control. Esto me enseñó a entender que se puede estar muy triste a la vez que se coexiste con momentos de felicidad. En los momentos que viví esas pérdidas e incertidumbre entendí que la vida es así: no se controla, nos sorprende con las cosas bonitas y difíciles. Se puede estar en el momento más triste y angustiante, pero al mismo tiempo puedes vivir un momento de felicidad y conexión con una misma. Me di mi tiempo para conectar, sanar y transitar duelos y pérdidas. De esas emociones súper fuertes, viví de lo más triste hasta lo más hermoso. Había vida dentro de todo. 

“Los fuertes contrastes de la vida le dieron paso a este álbum”

Pasaste por un momento de catarsis muy impactante, pero al final lograste liberar tu alma…

Totalmente. La verdad es que la música me ayudó muchísimo a procesar esos momentos difíciles. También exploré sonidos nuevos y me ayudó a mantenerme motivada y curiosa. Alimentar la curiosidad con lo creativo y musical es algo que siempre me ha ayudado a sanar o transitar los momentos que no puedo controlar. Componer me ancla mucho en el presente, además de conectar con los sonidos que quiero explorar. Este álbum es un poco más electrónico que los anteriores, aparte las canciones abarcan muchísimos temas diferentes.

Hilda Pellerano 

Ahora que Abanicos Negros ya es del público, ¿crees que representa una nueva era en tu trayectoria donde te desprendes de los momentos más catárticos de tu vida?

Sí. Hoy me siento bastante diferente a esa etapa. A veces veo al álbum como una fotografía de ese momento de la vida por el que estaba pasando. Me encanta que quede un registro de esos momentos y enseñanzas. Hoy tengo una bebé de seis meses, entonces siento mucha vida en mi cotidianidad. Conecto mucho con el asombro y con descubrirme a mí como mamá. Estoy honrando este momento que siento hoy, lo que probablemente se reflejará en mi próximo material discográfico. Siento un apapacho al honrar esos días difíciles y de incertidumbre, lo que hice con este álbum y que ya lo compartí. 

Track by track 

‘Abanicos negros’

“Es entender que los contrastes fuertes de la vida conviven. No estás primero feliz y después triste, puedes sentir todo en cualquier momento de la vida. Y está bien. Puedes soltarlo”.

‘Canción vela’

“Es ese momento de conexión con una amiga muy amada. Fue muy curioso. Es una canción que yo le dedico a ella. Una vez un amigo me dijo que si la escucho bien, también puede ser un tema que ella puede dedicarme a mí. La volví a escuchar y se me hizo muy lindo. Es como un ida y vuelta. En ese momento sentí que fue una conexión genuina antes de que ella se fuera de este plano. Es un abrazo hecho canción”.

‘Se suspenda’

“Es un recordatorio. Muchas veces creo que mis canciones son un recordatorio a mí misma. Me quiero recordar que me debo mantener fiel a mí misma a pesar de todo. A lo mejor tiene que ver con el camino de la música y con crecer. Me parece muy importante que el resultado de nuestro proceso creativo sea un reflejo de lo que deseamos y de nuestra verdad, que no tiene un tiempo definitivo. Una cosa es lo que estipula la industria y otra es ser honesta con mi persona. Quiero lanzar música cuando crea que es pertinente y tenga algo que decir”.

‘Remoloneo’

“Lo siento como una canción erótica, que está muy conectada al deseo de estar con alguien físicamente. Habla de ese encuentro al desafiar las ganas de estar con alguien eróticamente. Creo que es mi canción más sexual. Es muy sutil, pero es así, cuando estás muy conectada con tu deseo carnal. Tal vez esto también tiene que ver con el tema que atravesé con respecto a la fertilidad porque ahí se pierde un poco ese tema. Se pierde un poco la conexión con el cuerpo y el deseo sexual porque está súper vigilado”. 

‘Acantilada’

“Es una canción que habla del miedo a saltar hacia lo desconocido. Es como ese vértigo antes del salto, antes de dar ese gran paso. Creo que va vinculado a la incertidumbre de lo que va a pasar. Es entregarse a no saber el resultado. Aunque no sepamos lo que va a pasar, tenemos que agarrar el coraje de dar un salto al vacío”.

‘Mente mansa’

“Es una canción que está en ⅝. Quería explorar en ese compás, desde la métrica de la canción. Quería hablar de lo que me pasa cuando me conecto con canciones que no están en métricas a las que no estoy acostumbrada. También hablo de cuando estamos mucho en nuestra cabeza y es más difícil de enfrentar la vida. Traté de salir de mi cabeza para entrar en mi cuerpo. Siento que la canción hace una analogía a la vida misma, de salir de nuestra cabeza para entrar en nuestro cuerpo para priorizar más lo que sentimos que lo que pensamos”.

‘Flor esqueleto’

“Es una canción escrita desde la nostalgia de querer regresar a mi país. Habla de la distancia y de mi experiencia de vivir lejos, de estar en México. Hablo de lo que significa extrañar a mi país natal, a Uruguay”.

‘De antes de mí (Reversión)’

“Esta es una reversión de una canción que se encuentra en mi disco anterior. Hice esta versión porque quería algo más bailable. Es un tema homenaje para todas las mujeres que vinieron antes de mí, que me abrieron tantas puertas. Es para todas las mujeres, no solo las de mi familia, sino también las que no conozco y que me abrieron muchas puertas sin quizás saberlo. Hoy puedo hacer muchas cosas por la lucha de muchas mujeres que vinieron antes de mí. La escribí desde un lugar donde deseo hacer lo mismo para las generaciones que siguen después de mí”

‘No saber’

“Es una canción que tiene un mensaje muy importante. Es como una apología al silencio. A mí me hace muy bien estar en silencio. Muchas veces cuando no sé qué hacer o qué decisión tomar, el silencio me ayuda, no solamente a no escuchar sonidos, sino a dejar aire a las cosas. Tenemos que respetar que cada situación tiene su ciclo y tiempos, y que muchas veces no depende de nosotros. Hay mucha importancia en conectar con ese silencio y aire. Es un poco honrar el silencio y la pausa”

XIMENA ZAMBRANO

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