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Homero Prodan, el sobrino de Luca que formó una banda en Roma y teloneó a Interpol

El hijo de Andrea Prodan nació en Argentina, pero desde hace cuatro años vive en Italia e integra la banda biVio

Por  OSCAR JALIL

septiembre 6, 2023

biVio, el cuarteto en el que toca Homero Prodan, prepara nuevas canciones para un futuro disco debut.

Simone Proietti Marcellini

A los 26 años, Homero Prodan inaugura una nueva etapa artística en la historia de un apellido que se reconoce en directores de cine, guionistas, cantantes de rock, actores, bailarinas y hasta asistentes de dirección cinematográfica. También existe cierto destino circular en el linaje Prodan: Homero nació en Argentina, pero desde hace cuatro años vive en Roma, la ciudad natal de papá Andrea y del tío Luca, toca el bajo y canta en biVio, un cuarteto que con apenas unos simples editados recibió la invitación de Interpol para abrir el show que la banda oriunda de Nueva York ofreció el pasado 26 de junio en el precioso auditorio romano del Parco della Musica.

“El amor que en nuestro país sigue creciendo por Luca a más de treinta años de su muerte me emociona y me parece un sueño”, dice Homero Prodan. (Foto: Simone Proietti Marcellini)

En la lengua de Dante Alighieri, bivio significa bifurcación o cruce. El ahora cuarteto nació en 2018 a partir del encuentro parisino de Natalia Bacalov y Martin Sevrin. “El dúo acústico, hecho de guitarra, violonchelo y dos voces, empezó a mutar hacia una banda cuando nos conocimos en Roma un par de años más tarde y comencé a acercarme al bajo tocando las canciones que ellos habían compuesto. El grupo terminó de consolidarse con la llegada del baterista romano Lorenzo Capparucci”, dice Homero Prodan.

La diversidad de nacionalidades dentro de la banda se manifiesta en la variedad de idiomas que dan vida a las letras de biVio. “Cantamos en italiano, inglés, francés y pronto también en español”, dice el músico argentino que llegó a Roma con la idea de profundizar sus estudios en fotografía y su pasión por el mundo audiovisual. “En cuanto a la musicalidad, creo que se siente el background de cada uno más allá de su procedencia. Natalia, por ejemplo, creció cantando en un coro importante y eso se refleja en el trabajo de armonías vocales que conduce dentro del grupo. A nivel rítmico se trasluce el gusto de Lorenzo por la música electrónica con un toque tribal. En cambio, Martin y yo somos los que más empujamos hacia el rock y hacia la búsqueda constante de un sonido original”.

El libro que aún no se escribió sobre la familia Prodan incluye innumerables lazos entre Argentina e Italia. “Así como mi papá italiano hizo su carrera musical en Argentina, el padre argentino de Natalia, Luis Bacalov, emigró hacia Italia, donde hizo su carrera musical como pianista y emblemático compositor de música para el cine. Padre argentino y madre italiana en su caso, madre argentina y padre italiano en el mío, el nuestro es un encuentro musical espejado”, dice el bajista que también se ocupa de los videos de biVio. Es la voz principal del último single del grupo, “La mia storia”, un tema electrónico basado en una ambientación cinematográfica con ciertos ecos psicodélicos.

Desde Roma, Homero explica cómo se lleva con el legado Prodan. “Para mí es un gran orgullo y al mismo tiempo tiene un peso. Me apasionan Sumo y la historia de mi familia. El amor que en nuestro país sigue creciendo por Luca a más de treinta años de su muerte me emociona y me parece un sueño. Más allá de eso, reconozco que me siento más liviano haciendo música fuera de mi país. Siento menos el peso del juicio y de las expectativas que esta hermosa herencia despierta en los demás y en mí mismo incluso”.

“Cantamos en italiano, inglés, francés y pronto también en español”, dice Homero Prodan. (Foto: Simone Proietti Marcellini)

biVio prepara nuevas canciones para un futuro disco debut; mientras tanto, lo que se puede escuchar en las plataformas digitales muestra un repertorio bastante heterogéneo. Un detalle, no menor, y que marcó al grupo fue su origen en pleno período de aislamiento pandémico. “La dependencia al celular como reflejo de un deseo frustrado de comunicación; el sueño de estirar el momento de comunión que representa la fiesta; el deseo de escapar de la ciudad; la reclusión como oportunidad para la búsqueda de sí mismo. Son preocupaciones que se vieron acentuadas por el paso de la pandemia”. En lo que respecta a la música, Homero sostiene que a los cuatro integrantes les interesa una búsqueda de identidad que toma forma a través de la contaminación entre géneros y estéticas musicales. “Tratamos de sonar actuales evitando al mismo tiempo las trampas y facilidades de la contemporaneidad”, dice el hijo mayor de Andrea Prodan.

“Mi padre es muy entusiasta de nuestro proyecto, nos tira mucha buena onda y nos viene a ver cada vez que puede. Alguna vez nos dijo que nuestra música pega más en vivo que lo que tenemos grabado. Ya nos estamos ocupando de ensuciar más las nuevas grabaciones”.

Andrea vio el concierto en que biVio ofició como telonero de Interpol. “Abrir el concierto de Interpol fue una locura, no solo por el porte de la banda sino también por la importancia del escenario. Tocamos en la Cavea del Auditorium de Roma, uno de los anfiteatros más hermosos y prestigiosos de Italia. Subimos al escenario con todas las emociones que conlleva tocar frente a un público numeroso que no te conoce y que sobre todo está esperando a otra banda. Para nuestra sorpresa la reacción del público fue superpositiva. Cuando terminamos de tocar, los Interpol subieron y, mientras terminaban su segundo tema, ¡saltó la corriente del escenario! Si hubiese pasado media hora antes, hubiésemos perdido nuestra gran oportunidad”.

Gracias a un prestigioso concurso de bandas emergentes, el nombre de biVio empezó a sonar un poco más en la escena musical de Italia. “El año pasado ganamos el LazioSound, un concurso para bandas nuevas de la región romana. Entre otras cosas nos dio la oportunidad de viajar a Budapest para tocar en el Sziget Festival, uno de los festivales más grandes de Europa. Más allá de las lindas ocasiones que nos ofreció, este tipo de concurso no hace milagros… Seguimos haciendo lo que en Italia se llama ‘la gavetta’, tocar mucho para hacernos conocer a pesar de que la escena italiana no paga bien y las situaciones precarias abundan”, dice el músico y artista visual que vive junto a toda la banda y trabaja en la producción del primer álbum. “Obviamente, de forma independiente como todo lo que hemos hecho hasta ahora”.

Para el sobrino de Luca, biVio significó un cambio de ruta inesperado. La segunda cuarentena italiana lo encontró aislado en una casa en el campo junto a Natalia y Martin. “Yo me dedicaba al arte visual y, aunque la música siempre me atravesó como una pasión enorme, mi experiencia como músico era prácticamente nula”. Bivio también representa la idea de la bifurcación, pero al revés: “El encuentro de las calles, en lugar de su división”, dice Homero. “El significado del nombre se refuerza a lo largo del camino”.