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Alemán, el superpoder de la rima

Ya probó su talento, agilidad y destreza. Ahora pretende dejar un legado más allá de la música.

Fotografía y dirección creativa: Khristio

octubre 15, 2023

Al pensar en referentes del hip hop latinoamericano actual, inmediatamente viene a la mente Alemán. Además de colaborar con los más grandes a nivel mundial y de haberse presentado en importantes escenarios, su mérito está detrás del característico sonido y el estilo que el oriundo de Los Cabos ha acuñado, además de la forma en que su trabajo ha sido vital para que el rap mexicano traspase fronteras.

Por eso hacemos un repaso por su historia, analizamos su presente y lo que pretende lograr en el futuro.

Ahora que su nombre está posicionado en la mente de muchos como uno de los más importantes en el rap en español, que ya demostró que sus rimas y su soltura en el escenario dan de qué hablar, que sus números llegan a los millones y que trabajó con algunos de sus ídolos, ¿qué sigue?  

PASADO

Erick Raúl Alemán Ramírez nació en Los Cabos en 1990. Bailar breakdance con su padre al ritmo de ‘Billie Jean’, de Michael Jackson, es uno de sus primeros recuerdos.

Al pensar en su infancia lo primero que le viene a la mente es esa ética de trabajo que le inculcaron sus padres. “Mi infancia fue muy bonita”, relata en conversación con ROLLING STONE en Español. “Tengo unos papás bien trabajadores. No nos faltó nada, y mis jefes siempre estuvieron juntos, no tuve pedos familiares. Vivíamos en una casita de madera, pero estaba muy feliz. No me compraban muchas cosas, no había para todo”. Así le quedó marcada la disciplina y lección de “no tirar la hueva”, importante cuando estás destinado a ser artista y girar por el mundo.


“Mi familia era rica, pero en cuanto al amor”


Recuerda también que sus padres tenían un pequeño restaurante de comida mexicana en Cabo San Lucas. “Mis jefes tenían una fondita, y era levantarnos a chambear. Te puedo decir que yo les ayudaba desde los nueve o 10 años. Mi jefita salía a vender tortas y yo iba con ella cargando el jugo. Me inculcaron eso: ‘En la familia vienes a chambear’, decían. Nos tocó ayudar”. Erick asegura que esas experiencias le han dado herramientas para manejar el éxito que hoy tiene. “A ellos nunca les gustó chambear para alguien más. Siempre buscaban la forma. Creo que eso también me dio a mí ese liderazgo de manejar un negocio porque me enseñaban el pedo. Se me quedó machín”.

Hoy, en un costado de la cabeza tiene tatuado “Alemán”, por su padre, y del otro lado “Ramírez”, por su madre, como forma de homenaje, para siempre tenerlos presentes y visibles.  “Yo estuve tan abajo, tan abajo, tan abajo, que aprendí a ser feliz sin ningún peso […] Siempre fueron muy importantes los valores de la familia, neta, mis jefes ahí se la rifaron”, reflexiona.

Desde pequeño fue de espíritu curioso, y se inclinó por sacar a relucir su lado creativo. “En la escuela había obras de teatro y ahí me metía siempre a actuar o hacer coreografías. De muy chico me di cuenta de eso, no sabía que era la pasión, pero lo entendía. No sientes que trabajas si haces lo que amas, desde muy morro me fui por esa línea”, dice.

 Su interés por el hip hop nació cuando su papá lo llevó a presenciar sus primeras batallas de rap. Curiosamente, Alemán se interesó primero por el estilo de los artistas que por la música misma. “Mi papá me llevó como a los 13 años, iba en primero de secundaria, güey. Ahí empezó, playeras grandes y combinar los tenis con la playera. Empecé con ese pedo del swag, guëy, y por ahí me adentré en la música”.

Fotografía y dirección creativa: Khristio; Producción Ejecutiva: Alejandro Ortiz; Video: Tino Lira ; Styling: Pol Moreno; Grooming: Liz Jardón; Producción: Daniela Garcia; Ropa: Adidas; Asistente de fotografía: Juan Luis Lemus; Asistente de fotografía: Christoper Valle ; Asistente de fotografía: Jeancarlo Delgado

En su mente, ver a dos raperos batallar con rimas era similar a una pelea de hechizos, inmediatamente lo ligó con el intelecto, para él estos personajes eran los más grandes pensadores. “Era como: ‘Wow, qué pedo con este pinche hechizo que está lanzando este cabrón, güey’. Ahí me fui dando cuenta del poder de la rima en el hip hop. Es puro intelecto callejero”.

Después de esa experiencia, que vivió con sus compañeros de la escuela, el interés en común por las rimas era una llama que ya estaba encendida. “Al otro día en la escuela fue: ‘A ver quién escribe los mejores raps’, ‘Mañana a ver quién lleva la mejor letra’. Un compa llegó con una hoja, todos dándole. Ese fue el pedo que me clavó: la escritura, güey, más que la producción del hip hop. Y desde ahí no he parado de escribir”. Desde ese momento, Erick se dio cuenta de que tenía a la mano un superpoder.


“Aprendí que el rap me transportaba, la música que me gusta la hacía porque me transportaba, me hacía sentir millonario. Escribí unas rimas súper poderosas, en ese momento y en esa casita, era el güey más poderoso de todo el puto mundo”.


Lo más accesible en cuanto a influencias que tenía era voltear a ver para el norte y empaparse del hip hop que sonaba en Estados Unidos. Él reflexiona que, a diferencia de países como República Dominicana, Puerto Rico o Argentina, con el dembow o el reggaeton, en México no se crearon géneros urbanos, sino que se volteó a ver para los vecinos del norte, la matriz del hip hop, y adaptar sus rimas y estilos a nuestra personalidad aguerrida. “Lo que hicimos fue adoptarlo de la cultura aquí a un lado. Siempre fue empaparnos de las bases del hip hop desde los 80s. El rap de nosotros, ese sonido nos cae como anillo al dedo. Déjennos a nosotros el rap, nosotros somos buenos para esto”, dice.

Es por esto que entre sus primeras influencias cita a las “más comerciales”. “Era lo que tenía a la mano a esa edad. Estaba Eminem, estaba Dr. Dre, Snoop Dogg, Ice Cube, Tupac… Se veía muy lejos ser rapero, y más siendo mexicano, donde las raíces y la base de la música que representamos están en Estados Unidos”. 

Con interés de grabar sus primeras canciones, sin experiencia, Erick se acercó a Los Raros 13, una “clica” (manera mexicana de decir pandilla) de su zona. “Cuando las clicas empezaban a hacer rap, llegué ahí a grabar mis primeras rolas, me tuve que hacer del barrio”, recuerda en una conversación con Héctor Eli para El flowcast. “Me acerqué a esa clica y al principio no querían grabarme. ‘Tiene voz de niño’, ‘Regresa cuando cantes como hombre’, decían”.  

El mexicano se hizo de un lugar con ellos, y así llegó ‘Tira un aliento’, su segunda canción grabada y la primera que lanzó, con la que empezó a tener relativos roces con el éxito, pues sonaba en los altoparlantes de los coches en la calle de Los Cabos. “Se sentía chido y bien curado que los compas la escuchaban ahí en la calle y no sabían ni quién era. No sabían que yo era ese güey que estaba cantando. Era 2004 o 2005, no había Facebook, traíamos el CD. Entonces sonaba y te creaba confianza”, recuerda. “Cuando vi que mis primeras canciones les gustaron a dos o tres amigos y las escuché en carros, ahí vi que sí estaba pasando algo. Cada vez te va dando más confianza en exponerte, siento que eso es lo que les da mucho miedo a los morros: exponerse como estrellas. Gradualmente se fue dando y me la fui creyendo más y más. Ahorita sí es lo que siempre quise hacer”.

Fotografía y dirección creativa: Khristio; Producción Ejecutiva: Alejandro Ortiz; Video: Tino Lira ; Styling: Pol Moreno; Grooming: Liz Jardón; Producción: Daniela Garcia; Ropa: Adidas; Asistente de fotografía: Juan Luis Lemus; Asistente de fotografía: Christoper Valle ; Asistente de fotografía: Jeancarlo Delgado

Su búsqueda incansable por encontrar su propia identidad, un sonido y una voz característicos siempre fue una prioridad. “Siempre he buscado la autenticidad”, dice. “Recuerdo que me frustraba mucho cuando echaba una rima y me decían, ‘Eh, güey, rapeas como tal’ o, ‘Nah, suenas a este bato’, yo siempre he intentado sonar a mí mismo, tengo que sonar a Alemán, siempre he buscado ser auténtico y tratar de escribir de todo un poco, no encasillarme en un solo estilo o forma de rapear. La raza luego me dice como, ‘Ey, qué chido, gracias, que les metes otros flows, que le intentas, que le estás buscando otras vertientes por ahí’. Eso busco”.

A los 14 años formó el grupo 2 Rimas junto a Mc King, cuando se unió DJ Phat, el nombre del grupo cambió a Doble Rima, en esa época el rapero comenzó a cimentar una carrera que después llevaría a lo más alto. Así pasó años, experimentando, aprendiendo y formándose desde diversas influencias.

“Hasta los 17 o 18 siento que ya sonaba a Alemán”, dice. “La neta sí me dejaba influenciar mucho por los estilos de un montón de raperos, sin querer me salía el flow de la música que estaba escuchando. Todavía no bajaba bien mi flow y mi estilo. Cuando empecé a sonar a mí, de todos los flows y estructuras que aprendí de muchos raperos, hubo un derivado que fue el mío. Toda inspiración viene de una corriente atrás. No puedo decir que yo nací y mi estilo es único, no. Lo desarrollé escuchando. Un artista siempre se inspira de otro”.

La siguiente parte de la historia nos la relata (y resume) el propio Alemán con algunos fragmentos de ‘Línea de tiempo’, de su más reciente álbum, Haciéndolo fino:

“Año 2007 durmiendo en un catre, saliendo pa’l barrio con filero y bate… En esos días soñaba con yates… Cadenas de oro con muchos diamantes… 2008 seguía constante. En ese tiempo nomás sonaba el Cartel. No había dinero, puro amor al arte”.

En esa parte de la canción se refiere al Cartel de Santa, agrupación de suma importancia para el rap mexicano, pero de una generación que tenía límites más establecidos. Esta nueva oleada a la que pertenecía Erick traía esas influencias, pero buscaba ir más allá con otras libertades que los “raperos de antes”, en un ambiente más cerrado, no podían darse en términos de vestimenta y experimentación, entre otras cosas. “Te hablo de que vamos a combinar lo que hizo Justin Bieber con lo que hizo el Ice Cube…todo se puede, podemos ser raperos y modelos… perder el miedo”, dice a Elí. “Vengo de una generación muy cerrada del 90: ‘Tienes que cantar lo que vivas. Si no lo vives, no lo cantes’, ‘Tienes que representar el rap, nada de rock, ni de pop, ni de reggaetón’. Cálmense. En algún momento yo dije: ‘Fuck el reggaetón, fuck acá’, pero no güey, la música es tan hermosa que hay que abrirse a todo”, dijo durante la entrevista con ROLLING STONE.

“En el 2009 no quise bajarle, diario me iba al estudio a grabarle”

En ese año, que recuerda como uno muy productivo, llegó su primer álbum, Click clack punto exacto, y una época de mucho aprendizaje en la que fue encontrando su estilo poco a poco. “Esos fueron mis cimientos, la neta… En esos tiempos de La Doble Rima diario te hacía dos canciones, mínimo”, recuerda en El flowcast. Así, cada vez más, fue dándose un nombre en la escena del rap mexicano.

Fotografía y dirección creativa: Khristio; Producción Ejecutiva: Alejandro Ortiz; Video: Tino Lira ; Styling: Pol Moreno; Grooming: Liz Jardón; Producción: Daniela Garcia; Ropa: Adidas; Asistente de fotografía: Juan Luis Lemus; Asistente de fotografía: Christoper Valle ; Asistente de fotografía: Jeancarlo Delgado

“2011, yo era el que reparte. Mamá, de pobre yo voy a sacarte, vas a ver que de mí vas a acordarte. Lo mejor del mundo siempre quiero darte. El rap todavía no me da dinero, pero el barrio dice que sigo en avance”

Un año más tarde, Erick se encontró con un enemigo de esos que no puedes derrotar con rimas o con los puños: el cáncer de un ser querido. Obviamente, cuando te enfrentas a eso, las cadenas de oro con muchos diamantes, los yates o los beefs con otros raperos dejan de cobrar importancia.

“2012, y mi jefa con cáncer, ahí es cuando se te quita lo gángster”

Al siguiente año dejó Los Cabos y se aventuró a la Ciudad de México con el objetivo de hacer crecer su carrera en la capital.

“Me fui pa’l DF a buscar mi sueño y mi madre padece. Quiero la luz y nomás oscurece”.

A pesar de que fueron tiempos difíciles, Alemán ya se hacía un nombre en la capital, maduraba como rapero y se relacionaba con personas que serían importantes en su carrera. Así llega a Homegrown, disquera que ahora considera su casa.

“2014, mamá fortalece. Varias disqueras tienen intereses porque les firme, pero no se hace. De abordar ya tengo mi pase”. 

En ese año lanza su álbum debut como Alemán, Pase de abordar, que tiene colaboraciones de artistas como Muelas de Gallo, Gera MX, Elote El Bárbaro, Hispana, Brooklyn Uno, Emy Soul, Hispana y Simpson Ahuevo, entre otros.

“2015, una estrella nace. Llega la fama, me piden fotos. Quemando flores y no son de loto”.

Fotografía y dirección creativa: Khristio; Producción Ejecutiva: Alejandro Ortiz; Video: Tino Lira ; Styling: Pol Moreno; Grooming: Liz Jardón; Producción: Daniela Garcia; Ropa: Adidas; Asistente de fotografía: Juan Luis Lemus; Asistente de fotografía: Christoper Valle ; Asistente de fotografía: Jeancarlo Delgado

“Un marcador del éxito en mi carrera era el que me pidieran una foto”, confiesa a ROLLING STONE. “Ahorita negarme a una puta foto es como, ‘¿Qué le estoy diciendo a ese güey que se moría porque le pidieran una foto?’ No tiene sentido. El universo hasta me va a dar un zape por hacer eso”. En 2016 llega su segundo material, Rolemos otro, en el quecada canción fue un viaje nuevo, y me metí más de lleno a los videos y el pedo creativo. Ahí llevé mi jale más profesional”. 

“Me prometí que iba a hacer el álbum más chingón del hip-hop en 2017”

Y lo cumplió, pues en 2018 llegó Eclipse, uno de los álbumes de rap en español más importantes en los últimos años, el que trabajó con C. Tangana, Akapellah y Kidd Keo, entre muchos otros. “Eclipse es totalmente sobre el rockstareo. Es sobre encontrar un balance entre lo bueno y lo malo, la oscuridad y la luz, el día y la noche”, explica. ·Entonces por eso quise hacer un disco doble”.  El álbum cuenta con ‘Rucón’, una canción que fue un punto de inflexión en su carrera.

Tristemente, ese enemigo con el que luchó su madre le quitó a su mejor amigo, a quien siempre aprovecha para recordar con cariño. “Estaba en mi plenitud porque tenía a mi carnal conmigo y tenía todo el equipo que quería. Mi carnal Pachón, que en paz descanse, fue parte importante de ese álbum”, relata Alemán.

“Para el 18 llega el Eclipse. Y no sé por qué mi hermano tenía que irse. Así de duro, pero no hay que rendirse, y en el 19 tuve que seguirle”.

En 2021, Alemán derribó todo con Huracán, un material ambicioso en el que trabajó con artistas de talla mundial, entre ellos Snoop Dogg, Cypress Hill, Cartel de Santa, Rels B y muchos otros. “Huracán fue el disco que siempre quise hacer, con las colaboraciones que siempre quise hacer. El disco de mis sueños”, asegura.

“Todos decían: Nuevo disco, sácalo. Nadie esperaba colabo con Snoop Dogg, Cypress Hill y unas rolas con Scott Storch”.

Alemán se encontró de pronto en una etapa en su carrera en la que ya tenía las oportunidades para materializar toda su visión. A diferencia de sus anteriores materiales, el artista tuvo en Huracán el privilegio de dictar el camino sin preocuparse por sus recursos. “Ahora sí tengo con qué para llevarlo a donde quiero. Pude buscar a Snoop Dogg, pude buscar a Scott Storch. Si hay que volar a Los Ángeles, vamos, lo pago. Qué bonito tener esto, tener con qué llevar mi arte al 100 %”.

Así llegamos al presente, con un Alemán establecido. Como canta en ‘Blessed’, nada lo venció: “Tiraron sus balas, pero a mí ninguna jamás me tocó. Y el Diablo falló, gracias a Dios, no me venció”.

PRESENTE

Alemán ya demostró lo que tenía que demostrar. Se convirtió en el huracán del rap mexicano, y generó éxito y dinero. Sin embargo, para él es importante que esto no cambie su manera de desenvolverse con los demás. “Siempre digo que mi actitud es la misma, lo único que cambia es el paisaje. Me siento igual cuando estaba en mi casita en Los Cabos a estar en un penthouse en Las Vegas. Es lo mismo. Yo sigo con la misma idea de crear para mí, para mí existencia, para lo que va a seguir, para mi alma”, reflexiona. “Cambió el paisaje, pero yo no, nunca cambié”, canta en ‘Blessed’. “Ahorita estoy aquí, el paisaje es contigo, en esta entrevista, en esta oficina y estoy con la misma vibra que cuando no tenía ni un peso. Estoy feliz”, dice.


“Cambió el paisaje, pero yo no, nunca cambié”.


Su nuevo álbum, Haciéndolo fino, es el mejor documento del momento actual de un rapero que ya pasó por distintas etapas de su desarrollo como artista. Hoy, después de una década de trayectoria en solitario, demuestra una mayor madurez. “El disco nuevo es más introspectivo. Habla de estar bien establecido en mi hip hop, mentalmente, espiritualmente. Está bien perro conseguir la cadena y tener la moto, pero lo chido es mantenerlo. No que lo tengas y luego ya estás bien jodido. Hay que llevarlo al siguiente nivel”.

A sus 33 años Erick está llegando a una etapa de mayor reflexión en la que la experiencia lo hace ver las cosas de una manera distinta a las épocas en las que empezaba a hacer dinero y se lo gastaba en la fiesta. “No puedo ser el mismo morro cagándola siempre, no, hay una evolución mental, es inevitable el paso de los años y aprender de tantas experiencias tan chingonas, unas bonitas, otras feas”, reflexionaba en La heladera, el podcast de Diego Madrigal. 

En el cuello tiene tatuada la palabra “Patrón”, que se hizo el día en el que se convirtió en jefe, que empezó a dar empleo. “Me lo hice el día que yo ya tenía mi equipo y me tocaba pagarles”, dijo recientemente a GQ. Al platicar con él no solo se conversa con un rapero que busca dinero, sino con un hombre de negocios que provee para otras personas, con el patrón.

Fotografía y dirección creativa: Khristio; Producción Ejecutiva: Alejandro Ortiz; Video: Tino Lira ; Styling: Pol Moreno; Grooming: Liz Jardón; Producción: Daniela Garcia; Ropa: Adidas; Asistente de fotografía: Juan Luis Lemus; Asistente de fotografía: Christoper Valle ; Asistente de fotografía: Jeancarlo Delgado

Actualmente también deja atrás rencores del pasado. Las rivalidades que son comunes en un género tan contestatario o competitivo como el rap ya no le interesan; hoy le llama la unión y comunidad, para que así el rap mexicano crezca como un todo.

“Creo que eso de rivalidades y esas cosas ya pasaron”, asegura. “Estamos en el momento de llevarlo todos más arriba en conjunto. Es lo que siempre nos ha faltado porque la comunidad se creaba con tus verdaderos amigos. Éramos nosotros y ustedes son aquellos: ‘Ustedes valen madre porque nosotros somos los más chingones’. Sí fue difícil, muchos nos hablábamos y muchos no. Es lo que pasó en Argentina, ellos crecieron mucho en conjunto desde un principio. Nadie se odiaba con nadie y todos para arriba. Siento que fue lo que nos faltó aquí un poquito”.

Un ejemplo muy sonado es su reciente reconciliación con otro de los grandes raperos mexicanos actuales, Gera MX, con quién creció y luego se distanció. La competencia se convirtió en coraje, y el coraje en una rivalidad visible. Sin embargo, eso quedó atrás: “Ahora, que ya estamos arreglando el pedo y así, digo, ‘Chale, güey, me va a faltar ese motivante’ [Risas]. La neta sí nos llevó a otro nivel. Platicando con él, decía: ‘Güey, no mames. Luego yo veía que sacabas unas cosas y ahora, ¿cómo le hago? Este puto ya se pasó de lanza’. Yo también veía cosas que hacía él y decía: ‘Ay, hijo de la chingada’. Era eso, no había mucho mercado. Él quería sacar a su gente adelante y yo quería sacar a los míos adelante. Hay otros raperos ahí que les he tirado alguna vez, pero si me los llego a topar, todo bien. Ya estamos más grandes, ya pasó el tiempo”, dice.

Hoy, usando su experiencia y aprendizaje, Alemán se encuentra en una época de transformación, en la que de un rapero, pasará a ser un OG.

Fotografía y dirección creativa: Khristio; Producción Ejecutiva: Alejandro Ortiz; Video: Tino Lira ; Styling: Pol Moreno; Grooming: Liz Jardón; Producción: Daniela Garcia; Ropa: Adidas; Asistente de fotografía: Juan Luis Lemus; Asistente de fotografía: Christoper Valle ; Asistente de fotografía: Jeancarlo Delgado

FUTURO

“El objetivo es seguir haciendo cosas de esta calidad, de este nivel y llevar al equipo mexicano a ese lugar donde se merece. El rap es de nosotros”, dice Erick.

Como ejemplo de lo que le gustaría lograr en el futuro cercano, aprovechando la nueva madurez de la que habla, pone a Nipsey Hussle, quien más que ser un personaje que solo sabe rimar, se constituyó como alguien que sabe generar y proveer. Hussle fue más allá de las rimas, y se convirtió en empresario y en activista.

El artista de Los Cabos pretende también ser un impulsor de nuevos artistas mexicanos. Asegura que quiere encontrar al nuevo Alemán, Santa Fe Klan, Gera Mx… y ayudar a desarrollar esas carreras. “Vamos a llevar este pedo para arriba, güey, juntos y vámonos”, asegura.

Algo importante para su permanencia en lo más alto es que no se muestra cerrado al aprendizaje. “Todavía puedo más, güey. Cada rato estoy pensando en estudiar esto, un instrumento, tomar clases de canto. Nunca me he metido en la producción musical, nunca he querido hacer beats. Sé capturarme, pero nunca me he querido grabar y editar mis canciones. Mi poder es escribir rolas. Entonces me he mantenido así, pero siempre se puede aprender más para que tengas más aptitudes y te vuelvas más útil”.


“La historia no acaba, sigue el escrito, con este elixir y hasta el infinito”


De la mano de adidas, de la cual es embajador, Alemán seguirá desenvolviéndose con esa originalidad que le caracteriza y que es un emblema de la marca. “Para mí ser original es tener tu propio flow”, dice en un video de la nueva campaña de adidas originals. Cuando reflexiona sobre la importancia de adidas a lo largo de su carrera durante la entrevista, se muestra agradecido. “A adidas le doy las gracias porque me han apoyado, me han hecho caso. Han estado pendientes de lo que yo quiero y no hay tabúes. Saben quién soy, lo que apoyo, que me gusta fumar, que apoyo la música, lo que hago y ellos están tan abiertos para llevar eso al siguiente nivel”. 

Asegura que el hecho de portar las tres rayas de adidas y contar con un equipo que le respalda y le tiene en cuenta para las campañas, le hace sentirse “arropado”.Confiesa que le tiene mucho cariño a la marca, “y se vienen cosas bien chidas con adidas, ellos están bien presentes y bien involucrados conmigo”.

Alemán no pretende parar, pues ese superpoder -que le ayuda a llegar a un estado mental en el que se siente invencible- es vital para su día a día. “Me voy a morir con la música, que es lo que me hace sentir vivo”, asegura. “A descansar en la tumba, cabrón”.