Meme del Real: La radiografía de un proyecto personal

Emmanuel del Real comparte el viaje terapéutico que ha emprendido en solitario para su álbum debut, junto a Gustavo Santaolalla

Cortesía de Emmanuel del Real

“Si es del agrado, bien, y si no, pues también. No será para todos. Para mí ha sido como un viaje terapéutico, porque la música es sanadora”.

En una nueva faceta de ambición colosal, Meme Del Real imagina el concepto del nuevo sencillo “Princesa”, lanzado en enero. El mismo forma parte del álbum debut que verá la luz este año. En principio, Meme no visualizaba un proyecto, sino que comenzó con un mosaico disperso de ideas de canciones que surgieron durante la pandemia. Pero fueron estos mismos temas indefinidos los que dieron pie a la nueva etapa que atraviesa, en la que surge una profunda búsqueda por la experimentación sonora y la exploración personal.

Una misteriosa intuición perseguía a Meme con esta nueva constelación de ideas musicales. Pero cuando se las presentó a Gustavo Santaolalla, el proyecto empezó a tomar forma. El productor argentino, con quien Meme ha trabajado de cerca para los discos de Café Tacvba y en quien confía de su perspectiva, le dijo: “Me parece que más allá de unas canciones, hay un proyecto muy claro y que puede sintetizarse muy bien. Si trabajamos y robustecemos lo que le haga falta, yo creo que puede ser un disco que tiene un toque muy, muy personal”.

A pesar de que Meme contemplaba un discurso coherente entre los temas, le preocupaba que estos difirieran tanto por su género o estilo. Aún tenía cierta duda si al unirlos en un disco podrían funcionar en conjunto. Entonces, Santaolalla optó por mostrarle la otra cara de la moneda, ya que insistía que la misma esencia de la amalgama de estilos se integraba al discurso. Es decir, la diversidad de estilos entre los temas funcionaba de forma intencional. “Estoy experimentando, aprendiendo cosas y explorando algo que conozco de alguna manera, pero que desde este punto de vista para mí es muy novedoso”, expresa el artista sobre el proceso creativo del álbum.

Cortesía de Emmanuel del Real

Meme reserva un lugar muy especial para el primer tema que ha lanzado. La decisión de que este fuera el primer fragmento en publicarse, se tomó en acuerdo con la compañía que está distribuyendo el disco, DOCEMIL Music. Percibían que esta pieza, más allá de representar el disco, describía la aventura creativa que el artista mexicano ha atravesado y las posibilidades que pueden surgir de esta. “[Princesa] es especial para mí, tiene una parte muy íntima, que me emociona mucho. Compartirlo así, enmarcado en este desarrollo musical que tiene la canción, resultaba coherente a todo el proyecto. Abrir todo lo que viene con un tema así”.

“Nada es para siempre. Sí, ya lo sé, entonces… ¿todo es para nunca?”. En el tema “Princesa”, Meme confronta dualidades existenciales que se contradicen entre sí, incitando paradojas que encierran una verdad. “Empezar a buscar el opuesto de lo que debería de tener sentido. Al final, es un juego, [es] estar en medio de la paradoja que es la vida. Es intentar comprender que así es: a veces estás en un lado, a veces estás en el otro. Tratar de buscar un balance entre esos dos [extremos]”. Con este cuestionamiento, Meme intenta comprender si la vida que ha construído y las relaciones que tiene a su lado han llegado a él o ha sido una búsqueda intencional. Pero, finalmente, comprende que todo se reduce a encontrar un balance entre las paradojas que lo rodean.

“Podría no pasar, pero, ¿qué pasaría si pasara algo más?” Esta misma sensación se transmite en los variados pasajes musicales de “Princesa”, que fluyen sin encasillarse en un género. En la primera escucha, llama la atención particularmente la transición musical. La canción comienza como una balada suave, con sutiles arreglos de cuerdas dando un toque clásico. Gradualmente, los arreglos mutan a una orquesta magistral, y el tema termina con la incorporación de un ritmo vanguardista. Meme ha descrito este proceso como un ejercicio de divertimento, desafiando las tradicionales reglas de estructura. Pero una transición con tal nivel de ambición corre el riesgo de sonar poco natural. “El fracaso me lleva, también, a poder llegar a algo afortunado, como hasta ahora sentí que es con Princesa. Pero es así, provocar a una canción, invitarla a que entre en otro territorio, donde tal vez naturalmente no estaría. Digamos que así describiría lo que me pasó con esta canción, y con todo el proyecto: ¿qué pasaría si esta canción habla de esto?”

Portada de “Princesa”

Con una canción de este nivel de ambición, ¿qué podemos esperar del primer disco como solista? Meme nos ofrece algunas pistas durante la entrevista:

“El disco es una suma de ideas diversas que tiene que ver con géneros musicales, con temáticas diversas, pero están sintonizadas en un momento. Esperar a darse la oportunidad de escuchar algo que por ahí juega de diferentes formas y poder disfrutarlo si es posible. 

Para mí, este álbum es una oportunidad para compartir algo de lo que me gusta y de lo que, de pronto, salió de una manera en la que se convirtió en este proyecto. Quisiera poder compartirlo con la mayor cantidad de gente posible, y por ahí que fuese aceptado o rechazado. Pero, al final, la música es la que comanda, y yo estoy aquí siendo un servidor de estas canciones y tratando a la vez de explorar nuevos desafíos y disfrutarlos.”

LUCÍA RIVA PALACIO SMITH

Redactora

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