20 clásicos de Bob Dylan que han sido pasados por alto

Algunos temas no tan conocidos que merecen su reconocimiento

Por  ROB SHEFFIELD

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Cortesía

“You’re No Good” (Bob Dylan, 1962)

Una explosión profética del rockabilly, directa de su usualmente ignorado álbum folk debut. Aún en etapa más temprana, cuando se esforzaba por hacerse un nombre en la escena folk, se nota el rock & roll en los huesos de Dylan.

“Going, Going, Gone” (Planet Waves, 1974)

Una de sus últimas grandes actuaciones de estudio con la banda, además de una de sus canciones más pegadizas sobre la muerte.

“Black Diamond Bay” (Desire, 1976)

Una historia de amor prohibido, violencia y traición con un giro inesperado que revela a Dylan sentado en su casa tomando cerveza, mientras ve las noticias en televisión. Ah, la década de los años setenta.

“Where Are You Tonight? (Journey Through Dark Heat)” (Street Legal, 1978)

Unas cuantas cervezas más tarde, aquí está Dylan al final de Street Legal, con sus últimas palabras colapsando en sus años cristianos y su malestar ochentero. Dylan hace la misma pregunta que solía consultarle a Sweet Marie, pero este es en definitiva el sonido de un hombre al borde desplome cósmico.

“Pressing On” (Saved, 1980)

El periodo cristiano de Dylan nos trajo algunas de sus mayores metidas de pata, pero también nos regaló este enternecedor himno góspel sobre el pecado original. Con un tinte de déja vu, el cantante le dice a los paganos de su rebaño que “no miren atrás”.

«I and I» (Infidels, 1983)

“Ha pasado tanto tiempo sin que una extraña duerma en mi cama”, canta Dylan en la línea inicial. Parece que el llamado superior al señor terminó, ¿no? Este ritmo reggae, con todo y sus percusiones enormes, convirtió a Mark Knopfler en uno de sus productores más allegados.

“Sweetheart Like You” (Infidels, 1983)

La mejor de sus baladas sensuales de la mediana edad. Esta canción básicamente se convirtió en la plantilla para los últimos veinticinco años de la carrera de Leonard Cohen, algo por lo que todos deberíamos estar agradecidos.

Dark Eyes (Empire Burlesque, 1985)

Mientras Dylan estaba perdido en percusiones sintetizadas y trajes de ocio, sin mencionar los videos de danza en línea, el cantante regresó a su guitarra acústica para este fúnebre tema folk. Juzgando por la lírica, seguro estuvo escuchando a U2 en secreto.

“The Groom’s Still Waiting At The Altar” (Biograph, 1985)

La canción apocalíptica más escalofriante de Dylan. “Ciudades incendiadas, teléfonos sin servicio, están matando a monjas y soldados, hay peleas en la frontera”, canta Dylan, quien todavía no puede conseguir una cita.

“Tight Connection to My Heart (Has Anybody Seen My Love)” (Empire Burlesque, 1985)

Muy en lo profundo de lo salvaje de la década de los años ochenta, Dylan lanza un poderoso aullido de desesperación con su canción de mayor calidad de esta era. Cuando dice “tranquila, nena, no hay nada que valga la pena robar aquí” es un proverbio sabio originario de la casa de los abatidos. Además de un video en el que intenta bailar en línea. Dylan tenía unas ideas muy locas en esos días.

“Pretty Boy Floyd” (Folkways: A Vision Shared — A Tribute to Woody Guthrie and Leadbelly, 1988)

Dylan otorgó demasiados reconocimientos a Woody Guthrie a lo largo de los años, en especial en este cover directo del álbum tributo Folkways: A Vision Shared, que revivía la historia de forajidos que inspiró a clásicos como “John Wesley Hardin” y “Drifter’s Escape”.

“Tweeter and the Monkey Man” (The Traveling Wilburys, Traveling Wilburys-Vol. 1, 1988)

Esta canción hippie, como un perro pulgoso, contiene todo el humor salvaje del libro Vineland de Thomas Pynchon, burlándose de Bruce Springsteen, Neil Young y sobre todo Bob Dylan.

“Born In Time” (Under the Red Sky, 1990)

Una canción eliminada de Oh Mercy que llegó a entrar en su siguiente álbum Under The Red Sky. La versión final de este tema eventualmente llegó en su álbum compilatorio Tell Tale Signs.

“Blood In My Eyes” (World Gone Wrong, 1993)

El momento más destacado de su proyecto de recuperación al principio de la década de los años noventa, convirtiendo al blues y al folk en el nuevo sonido característico del rugido de Dylan. El cantante captura el ingenio original de Mississippi Sheiks, pero añade su toque malicioso mientras canta “oye nena, tengo sangre en mis ojos por ti”.

“Series of Dreams” (The Bootleg Series, Vol. 1-3, 1991)

El centro conceptual de Oh Mercy. Al igual que “Blind Willie McTell” y “Caribbean Wind”, Dylan dejó la pieza central fuera de su álbum original.

“She’s Your Lover Now” (The Bootleg Series Vol. 1-3, 1991)

“El dolor saca lo mejor de las personas, ¿no es cierto?”. Claro que sí, Bob. El cantante muestra su personalidad con estos seis minutos de ofensas continuas. Seguro incluso los miembros de la banda se sintieron incómodos cuando Dylan cantó, “tú solo te sientas y pides por ceniceros, ¿no te puedes acercar?”.

“Standing in the Doorway” (Time Out of Mind, 1997)

Es fácil de olvidar contando con todas las cosas que Dylan hace, pero si hay algo que el cantante sabe hacer es escribir canciones taciturnas por la pérdida de una mujer. Su voz en este tema suena incluso más despojada que el órgano de Augie Meyers.

“Nettie Moore” (Modern Times, 2006)

Un cambio de ritmo en Modern Times. Un tributo a las baladas de piano del siglo XIX, más Stephen Foster que Muddy Waters, con Dylan afirmando, “soy el hijo mayor de un hombre demente / estoy en una banda vaquera”.

“Dreamin’ of You” (The Bootleg Series, Vol. 8: Tell Tale Signs, 2008)

Otra canción destacada de Tell Tale Signs. Este tema fabricado para Time Out of Mind, reciclando letras de “Standing in the Doorway·, Dylan se presenta como un fugitivo solitario siguiendo el rastro de una mujer que es una mejor fugitiva que él.

“Huck’s Tune” (The Bootleg Series, Vol. 8: Tell Tale Signs, 2008)

Desde la banda Sonora de la casi no tan conocida película de Drew Barrymore, Lucky You, llega a la posteridad en Tell Tale Signs. Es un tema de blues romántico en el que Dylan canta, “cuando beso tus labios la miel se derrama, pero tengo que dejarte por un rato”.