Con una propuesta culinaria que fusiona la cocina italiana con sabores del sur de Estados Unidos, Mama’s Boy es la obra de reflejo de Wes Whitsell, con la que rinde homenaje a sus raíces texanas. Ubicado en el icónico Winston House en Venice, Los Ángeles, el restaurante se inspira en los recuerdos de infancia de Whitsell, quien creció en una granja en Texas. Así es como la tendencia farm-to-table está presente en su menú, seleccionando los mejores ingredientes de temporada para cada uno de sus platos.


El menú de Mama’s Boy es un despliegue de creatividad y sabor, destacando platos como los agnolotti de brisket ahumado y las Dad Pies, pizzas ultradelgadas elaboradas con trigo de Tehachapi. Opciones como la Zoie, que combina jamón, mozzarella, albahaca y miel picante, son una muestra de la habilidad de Whitsell para reinventar clásicos con un toque personal. Las entradas incluyen opciones como arancini con queso pimiento y mermelada de tomate picante, crudo de King Fish y sliders de albóndigas con alioli de chile Calabrés. Y, para cerrar con broche de oro, los postres y cócteles complementan la experiencia con una diversa oferta de sabores.

Cuando cae la noche, el restaurante se transforma en un pequeño bar, que se influencia de los conocidos “speakeasy”. De esta manera, Mama’s Boy deja de lado las mesas y el ambiente familiar, para dar la bienvenida a diferentes DJs quienes animan la velada en vivo, mostrándonos otra cara del establecimiento. De día o de noche, el restaurante es una parada obligatoria en Venice para quienes buscan una experiencia gastronómica diferente, experimental e inolvidable.


