El paraíso que es Dorado Beach, A Ritz-Carlton Reserve se encuentra en una propiedad impresionante de 20 hectáreas de la legendaria hacienda Rockefeller, en Puerto Rico, desarrollada originalmente por Laurance S. Rockefeller, filántropo, conservacionista y miembro de la icónica familia Rockefeller.
El alojamiento en Dorado Beach redefine el lujo. Cada habitación está diseñada para ofrecer la mayor privacidad, con vistas al mar que dejan sin aliento. Además, el resort cuenta con uno de los mejores spas de la región, que combina ingredientes locales de Puerto Rico con tradiciones relajantes autóctonas y tratamientos personalizados que revitalizan cuerpo y mente. Y como si fuera poco, la atención al detalle del personal es insuperable; cada huésped tiene acceso a asistencia personal disponible las 24 horas del día para atender cualquier necesidad.
Durante una reciente visita a Dorado Beach, A Ritz-Carlton Reserve, Rolling Stone en Español tuvo la oportunidad de ser testigo de este gran ejemplo de hospitalidad. Sin embargo, lo que realmente destacó durante el viaje fue la oferta gastronómica, que transforma cualquier comida en una experiencia inolvidable.
El restaurante COA, el corazón gastronómico del resort, tiene una historia que refleja la evolución de la cocina en Dorado Beach. Originalmente inaugurado en 2010 como Mi Casa por el renombrado chef José Andrés, este espacio celebra la riqueza culinaria de Puerto Rico, combinando sabores caribeños, españoles y estadounidenses. En 2018, el restaurante evolucionó hacia COA, ofreciendo una experiencia culinaria moderna y refinada que preserva la esencia nativa.


La misión de COA es clara: superar las expectativas de los comensales a través de una cocina innovadora que respete sus raíces culturales. El objetivo a largo plazo es alcanzar una calificación de cinco estrellas Forbes, ofreciendo un servicio impecable y platos elegantemente elaborados con influencias locales.
Un menú que celebra la esencia de Puerto Rico
El menú de COA es un tributo a los ingredientes locales. Cada plato está diseñado para contar una historia que honra las influencias españolas, africanas y taínas. Además, el chef Juan Peña colabora con agricultores y proveedores locales para garantizar ingredientes frescos y exclusivos que elevan la experiencia culinaria.
Peña, líder del equipo culinario de COA, trae consigo casi dos décadas de experiencia en la alta cocina. Influenciado desde joven por las comidas familiares, su pasión por la gastronomía lo llevó a estudiar en el Culinary Institute of Puerto Rico y a perfeccionar sus habilidades en The Ritz-Carlton, San Juan.
Durante nuestra visita, el chef Peña y su equipo compartieron su pasión por la cocina con nosotros. Incluso tuvimos el privilegio de aprender a preparar cabrito tradicional, un plato emblemático de la isla del encanto. Esta atención al detalle y compromiso con la autenticidad hacen de COA un lugar único.
Uno de los pilares de la cocina en COA es su colaboración con Frutos del Guacabo, una finca familiar que promueve la agricultura culinaria y la sostenibilidad. Fundada en 2010 por Efrén David Robles y Angelie Martínez, esta finca produce flores comestibles, microbrotes y quesos artesanales.
Además, se dedica a la cría de animales, en especial cabras, para la producción de lácteos.
La filosofía “farm to table [de la granja a la mesa]” es clave en Frutos del Guacabo, y su alianza con COA asegura que los ingredientes sean frescos, sostenibles y de la más alta calidad. Además, la finca ofrece experiencias agroturísticas, lo que permite a los visitantes explorar su impacto educativo y ambiental.
Dorado Beach también destaca por ofrecer experiencias culinarias exclusivas. Entre ellas, las cenas privadas son un lujo que permite a los huéspedes disfrutar de menús personalizados en ubicaciones íntimas y espectaculares dentro del resort. Además, los desayunos tienen un encanto especial con opciones como el Desayuno de la abuela, que evoca los sabores caseros tradicionales, y el Desayuno del campo, una celebración de ingredientes frescos y auténticos de Puerto Rico.
La impresionante cava del resort merece una mención aparte. Con la colección de vinos y champañas más grande del Caribe, esta cava no solo es un deleite para los amantes del vino, también ofrece una experiencia única de catas guiadas por expertos.


No podía faltar la celebración del ron, uno de los tesoros de Puerto Rico. En Dorado Beach, los huéspedes pueden disfrutar de una cata exclusiva de los mejores rones de la isla. Durante nuestra estancia, también visitamos la fábrica de Ron del Barrilito, uno de los más tradicionales y renombrados de Puerto Rico. Este recorrido nos permitió conocer el proceso de elaboración y la historia detrás de este emblemático destilado. Como parte de su compromiso con la excelencia, el hotel cuenta con su propia botella exclusiva de Ron del Barrilito, un detalle que subraya su dedicación a ofrecer lo mejor de la isla a sus huéspedes.
La experiencia en Dorado Beach no estaría completa sin una visita al Viejo San Juan, donde se puede sentir la esencia de Puerto Rico en cada rincón. Entre los lugares que nos cautivaron está La Factoría, un bar reconocido mundialmente por su mixología y ambiente vibrante. Este viaje complementó nuestra estadía en el resort, permitiéndonos disfrutar de lo mejor de la isla del encanto.
Dorado Beach, A Ritz-Carlton Reserve es un destino que combina lujo, historia y cultura. Su gastronomía, liderada por el restaurante COA y el chef Juan Peña, es una celebración de los sabores de Puerto Rico, con un enfoque en la sostenibilidad y la excelencia culinaria. Las experiencias exclusivas, como la cata de ron y las cenas privadas, sumadas a la impresionante cava y los desayunos únicos, hacen de este lugar un paraíso gastronómico. Visitar este santuario es más que una escapada: es un viaje sensorial que conecta al comensal con la riqueza de la isla. Sin duda, un paraíso que no te puedes perder.


