Sonequa Martin-Green ha construido una carrera marcada por personajes que cargan mundos sobre los hombros. En The Walking Dead, su Sasha Williams atravesaba el duelo, la violencia y la supervivencia con una mezcla de dureza y fragilidad. Luego, en Star Trek: Discovery, hizo historia como Michael Burnham, una figura central dentro de una franquicia que siempre ha pensado el futuro desde dilemas morales, políticos y humanos.
Ahora, con Boston Blue, Martin-Green cambia las estrellas por las calles de una ciudad atravesada por instituciones, códigos familiares y tensiones públicas. Su personaje, la detective Lena Silver, pertenece a una familia vinculada a la ley y al servicio, lo que le permite a la actriz explorar otra forma de presión: la de actuar correctamente cuando la reputación, el poder y la percepción social complican cada decisión.

En Boston Blue, ¿cómo negocia tu personaje la tensión entre la ética personal y el poder institucional?
Oh, qué gran pregunta. Dios mío. Creo que esa es una lucha particular para este personaje. Al venir de una familia dedicada a la ley, especialmente de una familia prominente dentro de las fuerzas del orden en la ciudad de Boston, esto es algo con lo que todos tienen que lidiar todos los días. Tienen un código moral muy profundo. También tienen su fe en Dios, que los mantiene con los pies en la tierra y conectados con hacer lo correcto. Eso los mantiene comprometidos con el bien común.
Pero tienes razón: los poderes institucionales que existen plantean dificultades. No quiero decir que representen una amenaza, aunque podría decirlo así; más bien, hacen que todo sea más complicado.
Lo abordamos un poco en la serie, al comienzo de la temporada. Hay un episodio sobre un político que es perpetrador, y ahí entran en juego todas esas dinámicas. Creo que para alguien como Lena y para los miembros de su familia es más fácil lidiar con eso porque tienen un código moral muy fuerte. Sin importar lo que pase, siempre pueden volver a esa base: hacer lo correcto.
Podría seguir hablando mucho sobre esto. Fue una muy buena pregunta.

Tu personaje también carga con el peso del legado familiar. ¿Cómo trabajaste esa dimensión sin que se volviera algo rígido o predecible?
Creo que lo más importante era entender que ese legado no es solo una carga, también es un ancla. Es algo que le da dirección, que le da propósito. No es simplemente presión externa. Es identidad. Es algo que ella eligió también, en cierto sentido, porque decidió seguir ese camino.
Pero eso no significa que no haya conflicto. Claro que lo hay. Hay momentos en los que se pregunta si ese camino es el correcto para ella, si realmente quiere cargar con todo lo que implica. Entonces, lo que traté de hacer fue no verlo como algo unidimensional. No es solo obligación. No es solo tradición. Es amor, es orgullo, es duda también.
Y creo que eso es lo que lo hace interesante: que no siempre es cómodo.
La serie también pone a tu personaje bajo presión constante, tanto profesional como pública. ¿Cómo trabajaste esa exposición dentro de la actuación?
Sí, definitivamente esa presión está siempre presente. Creo que lo interesante es que no es solo la presión del trabajo, no es solo ser detective. Es todo lo que viene con eso: la percepción pública, las expectativas, el hecho de que la gente te está mirando todo el tiempo, especialmente cuando vienes de una familia conocida dentro del sistema. Entonces no puedes separar quién eres de lo que haces. Todo está conectado.
Para mí, como actriz, se trataba de sostener eso en cada momento. Incluso en escenas más pequeñas, más íntimas, esa presión sigue ahí, aunque no se diga explícitamente. Porque ella sabe que cualquier decisión que tome puede tener consecuencias más grandes. No solo para ella, sino para su familia, para su nombre, para todo lo que representan.
Eso es lo que hace que cada decisión pese más.
La serie plantea decisiones morales complejas. ¿Cómo te acercaste a esa idea de justicia desde el personaje?
Creo que la justicia no siempre es algo claro, y eso es algo que la serie entiende muy bien. Para Lena, hacer lo correcto no siempre significa seguir las reglas al pie de la letra. Y ahí es donde está el conflicto. Porque ella viene de una estructura donde las reglas importan, donde el sistema importa.
Pero al mismo tiempo, hay situaciones donde tienes que preguntarte: ¿esto realmente es justicia? ¿O simplemente es lo que el sistema dice que es correcto? Entonces, como actriz, traté de mantener esa pregunta viva todo el tiempo. No asumir que hay una respuesta fácil.
Hay momentos donde ella tiene que tomar decisiones difíciles, decisiones que no tienen una solución perfecta. Y creo que eso es lo que hace que el personaje sea humano. No siempre acierta. No siempre tiene claridad. Pero sigue intentando hacer lo correcto, incluso cuando eso es complicado.

Vienes de interpretar personajes muy intensos y con gran carga emocional. ¿Cómo se conecta este papel con lo que has venido explorando en tu carrera?
Creo que siempre me han atraído personajes que están bajo presión. Personajes que tienen que tomar decisiones difíciles, que están en situaciones donde no hay respuestas fáciles. Eso es algo que encuentro muy humano.
Con Lena hay una continuidad en ese sentido, pero también hay algo diferente. Hay una madurez distinta, una forma diferente de sostener esa presión. No es solo reacción. Hay más contención, más conciencia de lo que está en juego. Y eso fue algo que me interesó mucho explorar.
Finalmente, ¿qué te gustaría que el público encontrara en Boston Blue?
Me gustaría que las personas encontraran conexión. Que se vean reflejados en estos personajes, incluso si no comparten su realidad. Que puedan entender lo que significa tratar de hacer lo correcto en un mundo donde eso no siempre es claro. Y también me gustaría que encontraran comunidad.
Creo que eso es algo que todos estamos buscando: sentir que no estamos solos, que hay otros atravesando cosas similares, que hay un espacio donde podemos entendernos. Si la serie logra eso, entonces creo que hemos hecho algo valioso.
Gracias, Sonequa. Y déjame decirte que tu contribución a la televisión, especialmente con personajes como Michael Burnham, ha sido realmente significativa especialmente para todas esas niñas que necesitan de unos modelos de mujer fuertes e independientes como los que tú representas.
(Pausa). Gracias, lo aprecio mucho. De verdad, muchas gracias.


