“No cuento con un plan B, porque me distrae del plan A”: Ilia Topuria

La determinación y la calma son los ejes fundamentales para hacer de una vida llena de peleas, una vida tranquila

Cortesía.

La mitad del año 2026 pasará a la historia como una de las épocas en las que coincidieron dos de los eventos deportivos más importantes del mundo: la Copa Mundial de la FIFA y el UFC Freedom 250, donde el vigente campeón invicto, Ilia Topuria, se enfrentará a Justin Gaethje en los jardines de la Casa Blanca.

Aunque Ilia ha creado en su canal de YouTube una serie de videos que muestran y mostrarán su camino y preparación para la tan esperada velada, junto a ROLLING STONE en Español habló de aspectos más humanos que se salen de lo netamente deportivo, pero siempre dejando en claro la determinación que lo ha caracterizado.


“Yo no hago nada con la intención de ser el número dos o el número tres. Soy bastante competitivo y siempre quiero ser el número uno”.


Nacido en Halle, Alemania, de padres georgianos y criado en Georgia durante sus primeros años de infancia, llegó a Alicante, España, donde emprendió su camino en las artes marciales mixtas. “Lo más difícil cuando la carrera apenas está iniciando, te diría que es mantener todo económicamente. Cuando estás comenzando una carrera deportiva no cuentas con mucho apoyo, y menos nosotros en el deporte que practicamos, porque normalmente venimos de familias humildes. Ese, sin lugar a dudas, fue el mayor reto hasta que logras salir a flote y ganar experiencia”, recuerda Topuria sobre sus primeros años dedicado al deporte.

Sus primeros grandes referentes fueron sus familiares, quienes, con diferentes actos e historias, marcaron su vida y lo ayudaron a convertirse en el gran deportista que es hoy en día.

Aunque los primeros años fueron difíciles, por la cabeza de Ilia jamás pasó la opción de rendirse: “No cuento con un plan B, porque me distrae del plan A”, un pensamiento que todavía no sabe si es correcto o incorrecto, pero que jamás le ha permitido siquiera pensar en rendirse. Su sueño siempre fue ser el mejor, algo que para Ilia es intrínseco a su forma de ser: “Yo no hago nada con la intención de ser el número dos o el número tres. Soy bastante competitivo y siempre quiero ser el número uno”, confiesa.

“No contaba con muchas otras opciones y ya estaba navegando sobre aguas muy profundas, y no había vuelta atrás”, reflexiona sobre sus inicios. Sin embargo, también recuerda lo que cada día lo motivaba a seguir persiguiendo su sueño, su plan A. “Cada día me levantaba pensando en ser campeón del mundo y alcanzar la cumbre deportiva. A nivel personal, era poder aportar a mi familia, retribuir todo lo que me habían dado, que al fin y al cabo fue lo que me llevó a este camino deportivo”.

Cortesía.

También piensa sobre los diferentes factores que hacen que un deportista llegue a la cima: “Se necesita más que una virtud para convertirse en campeón del mundo”, dice. Además, se enfoca en la competitividad sana, la cual juega un papel fundamental, donde inspirarse en los demás para crecer poco a poco ha sido gran parte del éxito que lo acompaña.

Sueños, motivación y determinación llevaron a Ilia Topuria al título mundial, uno que hoy defiende de manera profesional, con un récord perfecto, pero sobre todo con calma y tranquilidad. “Este combate por el título en la Casa Blanca es simplemente uno más en mi carrera deportiva. Que sea en uno de los lugares más icónicos del mundo es lo que, siento yo, lo vuelve tan especial. Seguramente será uno de los eventos más importantes en la historia del deporte”, además de agradecerle a la vida por poder formar parte de un combate que pasará a la historia.

Para la mayoría de las personas —deportistas o no—, formar parte de un evento mundial significaría ansiedad y una mezcla de emociones inimaginables. Pero para Ilia, que lleva muchos años en el ruedo bajo un profesionalismo innegable, la ansiedad no existe. Lo que hay es una excelente preparación. “Tras tantos años en el juego, hemos estado en muchas instancias y situaciones, como favoritos y como no favoritos… Estoy bastante acostumbrado y, si te digo la verdad, no siento ninguna presión, sólo agradecimiento. Lo vivo con mucha tranquilidad y no solo yo, todo el equipo está muy calmado y concentrado”.

¿Prefieres llegar como favorito o como no favorito? “Me da igual. No me importan las situaciones externas. La opinión de la gente no ha formado parte de mi vida y esta vez no será diferente”.

Justin Gaethje será el contrincante, uno al que Ilia tiene bien estudiado. “Obviamente hay un gran estudio sobre el contrincante. Cuando nos llegó la confirmación de contra quién iba a ser la pelea, se hizo un gran análisis sobre sus patrones, movimientos y tendencias dentro del octágono. Una vez tenemos ese análisis, se hace el game plan, que es una estrategia para la lucha, y según eso se desarrolla todo el campamento y la preparación”.

Y una vez mencionado el octágono, explica y recalca que, en realidad, el público no influye en una pelea, como sí sucede muchas veces en el fútbol. “El público no influye en mí. Cuando entras al octágono, nada del exterior te puede afectar. Debes tener los sentimientos bajo cero y estar consciente de lo que va a pasar y cuál es tu responsabilidad en ese momento. Yo solo pienso en lo agradecido que estoy por tener tantas oportunidades. Que el día de mañana mire hacia atrás y esté siempre contento con lo que he hecho”.


“La historia de cada uno puede ser mucho más grande si se entrena y se disfruta cada instante. No existe una varita mágica para ser mejores cada día; el único camino es el trabajo duro”.


Cuando se está en medio de una pelea, probablemente la calma sea la cualidad más importante si se quiere salir vencedor. Como muchos saben, en el momento en el que el luchador se deja llevar por la “calentura” de recibir golpes es cuando pierde la cabeza y el combate. “Lo más profesional en la mitad de una pelea es no dejarse llevar por las emociones. Cuando te conectan un golpe y te dejas llevar, eso desemboca en algo mucho más grave. Cuando te golpean es cuando debes estar aún más tranquilo y analítico, porque fue por un error que te golpearon”.

Ahora que el hijo de georgianos se encuentra en el Olimpo del deporte —porque no es solo de la UFC—, sigue creyendo que puede llegar más allá; que aun siendo el campeón vigente y gran favorito para mantener su récord invicto, la meta deportiva radica en ser cada día mejor: “La historia de cada uno puede ser mucho más grande si se entrena y se disfruta cada instante. No existe una varita mágica para ser mejores cada día; el único camino es el trabajo duro”.

“Guapo, hermoso y precioso como ahora [risas]”, así se ve Topuria en unos 30 o 40 años, ya retirado y viviendo junto a las aguas del Mediterráneo. “Orgulloso de lo que he sembrado en mi vida y siempre siendo mi mejor versión, habiendo hecho siempre lo que quise”. Y, como recalca al final: “Siempre vinculado al mundo del deporte, porque eso es lo que soy”.

SANTIAGO SANABRIA URIBE

Redactor / Editor Gráfico Senior

CONTENIDO RELACIONADO

  • 00:00
00:00
  • 00:00