diciembre 7, 2022

Se reedita en vinilo el trabajo más ambicioso de Los Speakers

En el maravilloso mundo de Ingesón vuelve a circular para ayudarnos a conmemorar un legado invaluable

Por  MARCELA GUERRERO

Cortesía Los Speakers

A finales de los años 60 el rock colombiano el rock colombiano dejaba atrás la estética yeyé y go-go, y empezaba a sumergirse en la psicodelia en el marco de las revoluciones que 1968 trajo al mundo. La juventud cuestionaba las tradiciones de fuerte sustento religioso y el consumismo, que reducían nuestras vidas a estudiar, trabajar, reproducirnos y sostener una familia.

El mundo llevaba décadas sacudiéndose entre las guerras, Colombia vivía sus propios espasmos, y los manifestaba con elementos tomados del hipismo, de la poesía beat, de los movimientos franceses, y del nadaísmo, entre otros.

En ese contexto, Los Speakers, una de las bandas pioneras del rock & roll nacional, compusieron En el maravilloso mundo de Ingesón, su último disco, el más ambicioso y desafiante de su legendaria carrera. Atrás habían quedado los tiempos de grabar covers de los Beatles, los Stones, Chuck Berry o The Animals.

La exploración sonora que buscaban necesitaba un estudio que ofreciera muchas posibilidades técnicas, y Manuel Drezner, crítico, columnista e ingeniero de sonido, les ofreció las instalaciones de Ingesón en el centro de Bogotá, a cambio de que el título del disco mencionara al estudio.

Buena parte del material se creó durante los tres o cuatro meses que duró grabación, en sesiones que empezaban a las nueve de la noche, y terminaban a la madrugada. Roberto Fiorilli, Humberto Monroy y Rodrigo García, interpretaron toda clase de instrumentos para dar forma a su visión sonora: maracas, tiples, clavecín, marimba y bongós árabes, se sumaron al formato de bajo, guitarra y batería. Varios músicos invitados se encargaron de un grupo de vientos que incluyó oboe, flauta dulce, clarinete, tuba, trompeta, bombardino y saxofón.

Era la primera vez que una banda colombiana trabajaba con una consola multicanal y diversos efectos de sonido, el resultado es un disco que casi medio siglo después sigue sorprendiéndonos por su experimentación, su diversidad y atrevimiento.

Aunque muchos lo consideran un disco conceptual, cada integrante del trío aportó cuatro composiciones, y eso aportó una particular diversidad estética: “Desde la fuerte influencia de la música y la poesía del renacimiento y barroco hasta la crítica social violenta o los manifiestos pacifistas, mezclados con religiosidad y misticismo”, ha escrito el periodista Luis Daniel Vega.

Las disqueras le dieron la espalda al disco, no podía esperarse otra cosa cuando Los Speakers llegaban con grabaciones tan vanguardistas y psicodélicas en un país profundamente conservador. La banda resolvió crear su propio sello, Producciones Kris, y afrontar estoicamente el previsible fracaso comercial. Colombia no estaba preparada para esto.

Pero el tiempo pasó, y la perspectiva histórica permitió que se entendiera la verdadera dimensión de este disco. En 2007 se reeditó en formato de CD a cargo del músico y productor Mario Galeano (Frente Cumbiero, Los Pirañas, Ondatrópica), pero ahora, con el propósito de exaltar el legado de Los Speakers y su trabajo más memorable, En el maravilloso mundo de Ingesón, se reedita en vinilo para que los coleccionistas y las nuevas generaciones disfruten de primera mano con la romántica evocación de ‘Por la mañana’, o la protesta antibelicista de ‘Si la guerra es buen negocio, invierte a tus hijos’, que en 2013 fue escogida por ROLLING STONE entre las más grandes canciones colombianas.

Este es un nuevo aporte del sello madrileño Munster Records, que continúa documentando celosamente la historia del rock colombiano; además de este disco de Los Speakers, ha reeditado trabajo de bandas como Los Yetis, Los Ampex.


En un país que es poco amigo de documentar con seriedad su historia musical, siempre será una buena noticia que estas obras se conserven y puedan terminar en manos del público.


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