“Si te subes a una ola, siempre vas a ir detrás de ella.” Natanael Cano no lo dice tal cual, pero lo encarna. Mientras buena parte de la industria sigue surfeando la corriente que él mismo inició con los corridos tumbados, el sonorense decide virar con naturalidad hacia nuevos ritmos. Porque La Demora (sí, está mal escrito) su nuevo disco, es el resultado de una inquietud creativa que lo llevó a dejar atrás lo seguro para entregarse a un nuevo impulso artístico: experimentar con géneros como el reggaetón, el trap y el afrobeat desde la comodidad de su estudio en Hermosillo, Sonora.
Grabado íntegramente en casa y acompañado en la producción de Edgar Barrera, The Equalizer, Trip Music y Wicked Outside, Porque La Demora marca el inicio de una nueva etapa para Cano. A dos años de Nata Montana —el disco que lo llevó a una nominación al Latin GRAMMY y a un nuevo pico comercial—, este nuevo álbum no busca repetir fórmulas, sino abrir caminos. “Me gusta innovar, me gusta crear”, dice. Y lo demuestra: 16 temas que se sienten ligeros y honestos, sin perder su sello.
Lejos de la exigencia instrumental que requieren los corridos que él mismo produce, este nuevo material fue, según sus propias palabras, un proceso más libre y disfrutable. Entre tragos, noches de estudio que se alargaban hasta el amanecer y sesiones espontáneas de freestyle, Cano encontró una nueva forma de hacer música: sin presión, sin cálculo, solo fluyendo. “Me lo viví, es el mejor álbum para mí”, asegura.
En canciones como ‘Perlas Negras’ (junto a Gabito Ballesteros), ‘Blancanieves’, ‘El Juez’ y ‘Mary Poppins’, Cano se permite jugar con nuevas texturas y colaboraciones, expandiendo su universo sin perder el centro emocional que define al disco: el amor. Su relación actual atraviesa el álbum como fuente de inspiración, pero también hay espacio para la introspección más cruda en temas como ‘Primero Muerto’, donde toca la ansiedad y la soledad desde un lugar vulnerable.
Porque La Demora no pretende “salvar los corridos”, como algunos fanáticos exigentes le han querido imponer. Cano no se siente responsable de una escena, sino de su propio presente. Y ese presente tiene más que ver con disfrutar que con cargar con expectativas ajenas. “Yo no voy a hacer algo que no sienta”, afirma con claridad.
En esta conversación exclusiva, Natanael Cano habla sobre lo que lo llevó a este cambio, sobre su proceso creativo actual y sobre por qué, para él, el éxito no está en la estrategia, sino en la autenticidad.

Felicidades, acaba de salir el disco, lleva exactamente seis minutos afuera. ¿Cómo te sientes?
¿Por qué la demora? Justo. Tenía dos años sin lanzar un álbum y este lo disfruté al cien, me lo viví. Gracias a Dios ya salió… hoy mismo.
Creo que eres el ejemplo perfecto de la frase “no te subas a una ola, porque siempre vas a ir detrás de ella”. Muchos están surfeando la de los corridos, pero tú ya estás creando la siguiente. Este disco suena a eso: cambiaste el sonido. ¿Cómo te suena esa idea?
Sí, justo. Dicen que si acostumbras a la gente a hacer o escuchar algo, y luego vienes y lo cambias, los vuelves locos. Pero yo lo hago de corazón. Me gusta innovar, me gusta crear. Y estar frente a un micrófono sin nada escrito siempre va a ser eso: innovación. Eso me inspira. Crear, hacer música.
Y se nota que volviste a innovar. ¿Fue algo que te propusiste o simplemente fluyó?
Me salió del corazón, la neta. Disfruté tanto el proceso. Los beats, los sonidos, los ritmos… todo se dio de manera natural. Y claro, le inyecté la esencia “Nata”: calle, letras reales. Lo más importante es que la gente sienta que yo también siento lo que estoy cantando. Eso es lo que quise transmitir.
Es un disco de amor, de tu relación.
Sí. Hay reggaetón, y mucha inspiración de lo que estoy viviendo como novio. Es algo nuevo para mí, muy bonito. Y quise aprovechar esa inspiración para plasmarla en la música y sacarle algo.
Lo estuve escuchando y se siente justo eso: que lo disfrutaste, que te divertiste. ¿Es así?
Súper real. Después de la fiesta, con unos tragos encima, me metía al estudio bien inspirado, con ganas de cantar, escribir, crear. Y eso es lo que se refleja: es un disco de fiesta. En cada canción yo estaba enfiestado, en el estudio armando el party. Muchas veces nos amaneció grabando este álbum. Hay una rola que se llama ‘Hoy Nos Amaneció’, y pues sí, me lo viví. Para mí, es mi mejor disco.
En ‘Por Qué La Demora’ haces referencias a varias canciones de tu trayectoria, ¿no?
Sí, fue algo que salió natural. Estaba en el estudio y, después de terminar un reggaetoncito, sentí que todavía podía hacer algo más. Me volví a meter y salió esa. Al final se quedó con el nombre del disco. Se hizo en 40 minutos porque es una canción muy personal. No había mucho que pensar. Estaba tirando un freestyle de lo que pienso… y me encantó. Es de mis favoritas, si no la más.
¿Y lo de referenciar otras canciones fue algo planeado?
No, fue muy natural. En el momento lo sentí necesario y creo que lo supimos plasmar. No se siente como relleno. La gente entendió que lo que digo tiene sentido, no es solo nombrar por nombrar.
Parece una reflexión de tu carrera. ¿Sientes que estás mirando hacia atrás, hacia tu camino al éxito?
Sí, 100%. Es una canción muy personal.

Pero también hay contrastes. Está la parte de fiesta, pero también canciones como ‘Primero Muerto’, donde hablas de ansiedad, soledad… ¿Querías mostrar también esos momentos más oscuros?
Sí, tenía que haber algo así en el disco. No podíamos dejar morir ese lado más sad, reflexivo. No es mi género favorito, pero siempre hay un público que conecta con eso. Esa canción fue pensada para ellos. No es mi favorita, pero ojalá le guste a la gente.
La vida también es así, ¿no? Hasta en la fiesta hay momentos de bajón.
Claro. Justo creo que cerramos el disco con ‘Primero Muerto’. Fue un buen cierre.
¿Cómo lidias tú con esos momentos más bajos?
¡A gusto! Mira, si estás bajoneado es porque hiciste algo por ahí. Te lo buscaste, pues aguántate. Si no, no hay por qué andar así.
En este disco te metes más a géneros urbanos, te alejas un poco de los corridos. Y eso implica un proceso más ligero, ¿no? Porque con los corridos tú produces todo, te encargas de los instrumentos, de cómo suenan…
Sí, este fue mucho más divertido, más ligero, más disfrutable. Con un reggaetón haces una canción en una o dos horas, y eso es súper satisfactorio. No estás seis horas con una rola, cansado, metiendo seis instrumentos. Este disco me lo gocé demasiado. Ojalá todos fueran así de relajados. Ya son muchos años agobiado en el estudio, y este disco me dio un respiro.
Mencionaste en ocasiones anteriores que venía un disco de corridos, ¿qué pasó con él?
Cambió todo, al 200%. Iba a sacar corridos, tengo como 40 canciones ahí guardadas. En estos dos años estuve trabajando en ellas, pero no me nació lanzar otro álbum de corridos por ahora. Lo que mi corazón quería era esto, Por Qué La Demora, y gracias a Dios me fui por ese camino. Estoy muy satisfecho.

Cuando compartiste el tracklist, vi que algunos comentarios decían que pensaban que tú ibas a “salvar los corridos”. Obvio no comparto esa idea, pero ¿qué piensas de que te pongan esa responsabilidad? ¿Crees que los corridos necesitan “salvarse”?
Yo creo que lo que distingue a un artista es que haga lo que le nace, lo que le sale del corazón. Nadie está aquí para salvar a nadie. Si a mí me nació hacer este disco, es porque lo sentí. No voy a hacer algo que no me nace. Por Qué La Demora es algo que estoy viviendo y sintiendo.
Ahora que eres considerado pionero de un movimiento que marcó la cultura mexicana, ¿ha cambiado tu percepción del éxito?
Sí. Para mí, el éxito es estar bien contigo mismo, estar a gusto con lo que haces. Puede que para otros signifique otra cosa, pero yo lo veo así: disfrutar cada día, estar cómodo, contento. Eso es éxito para mí.
Háblame de las colaboraciones. ¿Cómo se dieron? ¿Qué te dejaron?
Estoy agradecido con todos los que se montaron. Hubo buena conexión. Los que están en el disco es porque se sintió la vibra, se trabajó rico en el estudio. Son artistas que han estado ahí desde el principio apoyándome.
Grabaste todo en Hermosillo. A pesar del cambio de sonido, hacerlo ahí, ¿te conectó con tus raíces?
Sí, siempre grabo en mi casa. Nata Montana, Nata Kong y ahora Por Qué La Demora los grabé ahí. Ya van tres discos desde casa.
¿Algo más que quieras agregar sobre el disco? ¿Alguna reflexión final?
Si no me nace, no lo hago. Y si no lo disfruto, no tiene sentido. Porque La Demora es eso: mi manera de recordarme a mí mismo que la música es para gozarla, no para encajar


