Nadya Tolokonnikova de Pussy Riot es incluida en la lista de más buscados en Rusia

“Ups”, escribió la artista y activista en su Instagram debajo de una fotografía de ella enseñando el dedo de en medio

Por  KORY GROW

marzo 30, 2023

Nadya Tolokonnikova de Pussy Riot en la inauguración de la exhibición Putin’s Ashes en Los Ángeles, California. 27 de enero de 2023.

MICHAEL TULLBERG

Nadya Tolokonnikova, la miembro más reconocida de la colectiva artística Pussy Riot, ahora está dentro de la lista de los criminales más buscados de Rusia. La agencia Associated Press informó que el medio independiente ruso Mediazona encontró el nombre de la artista y activista en la base de datos del Ministerio del Interior, en donde se le acusa de delitos que no son especificados.

“Ups, acabo de ser añadida a la lista federal de los más buscados en Rusia”, escribió en su cuenta de Instagram junto con una fotografía de sí misma levantando el dedo del medio. De acuerdo con ella, los delitos de los que se le acusa estarían relacionados con su arte.En 2012, Tolokonnikova y demás miembros de la colectiva organizaron un performance en la catedral de Moscú a la que llamaron Punk Prayer (súplica punk). Allí le rogaban a la Virgen María que “se llevara” al presidente Vladimir Putin. Tanto ella como otras dos personas fueron procesadas por “vandalismo fundamentado en el odio a la religión”, hecho por el que tuvo que pasar dos años en prisión. Después del suceso, ha continuado utilizando el nombre de Pussy Riot para criticar a Putin y para defender los derechos de las mujeres y la comunidad LGBTIQ+. En 2021, las autoridades de ese país la catalogaron como un “agente externo”. Según AP, la artista reside en Estados Unidos, pero a principios de este año le dijo a Rolling Stone que aún era una ciudadana rusa y que no buscaría asilo en otro país.

También en 2023, su abogado, Pavel Chikov, aseguró que el gobierno ruso había abierto un caso en su contra por ofender creencias religiosas. Irónicamente, la ley en cuestión es conocida coloquialmente como “ley Pussy Riot”, aprobada después del performance del grupo.

Tolokonnikova permanece activa en el ámbito artístico y musical, creando obras que reflejan su posición de activista. En enero, el galerista Jeffrey Deitch abrió una exhibición para una instalación que hizo ella misma llamada Putin’s Ashes (las cenizas de Putin), en donde quemó una efigie del mandatario con ayuda de otras dos mujeres. A inicios de marzo, curó una subasta de Sotheby’s de nombre, My Body, My Business (mi cuerpo, asunto mío), que contó con obras de artistas femeninas como Cindy Sherman, Jenny Holzer y Marina Abramovic. Las ganancias de las ventas se donaron a Planned Parenthood y otras organizaciones que velan por la salud y derechos reproductivos, así como la educación sexual.

La artista rusa cree que las acusaciones provienen de la atención que obtuvo por su pieza artística en medios como The New Yorker y Los Angeles Times. “Casualmente mi Instagram desapareció y estos cargos se anunciaron a una semana del show”, dijo en un comunicado. “La Policía detuvo amistades y familia, y mis abogados me enviaron los documentos que encontraron”.

“Cualquier artista político arriesga su seguridad personal por amor al arte”, continuó. “No es ninguna novedad para mí. Nos amenazan pero no podemos demostrar miedo. Voy a usar las herramientas que tengo como artista para seguir luchando. No soy una guerrera, soy una artista y el arte es mi arma. Me complace verles asustados”.

Los documentos del gobierno ruso sobre la “ley Pussy Riot” también hacen referencia a un NFT que Tolokonnikova puso en venta en septiembre de 2021, el cual contenía un retrato de la Virgen en forma de vagina. “Una publicación contenía símbolos insultantes. Una expresión de irrespeto hacia la imagen de María, que estaba representada de forma tan obscena que era percibida como los genitales externos femeninos”, dice en los papeles (traducción proporcionada por la activista). “Visualmente los replica, por ende, expresa irrespeto y falta de sensibilidad por la imagen venerada en el cristianismo”.

En los últimos años, Tolokonnikova ha criticado fuertemente a Putin y sus políticas. En un concierto ofrecido en la ciudad de Nueva York en 2022, le dijo al público, “Amo la paz y apoyo a Ucrania. A la mierda Putin, espero que se muera pronto”.

Este año, cuando Rolling Stone le preguntó por los cargos relacionados con la “ley Pussy Riot”, respondió que las acusaciones la validaban. “Mi trabajo es joder a Putin tanto como me sea posible, y estas amenazas [legales] quieren decir que él y la gente que lo rodea están ofendidos por Putin’s Ashes, así que son buenas noticias”, sostuvo. “Voy a seguir haciendo mi trabajo”.

Cuando se le preguntó por un posible escenario en el que dejara de protestar contra Putin, contestó que solo existe uno. “Bueno, si es procesado como un criminal de guerra en la Corte Penal Internacional en La Haya, entonces con gusto me enfocaré en algo más”, aseguró. “Pero hasta entonces, continuaré presionando”.

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