julio 13, 2022

Miembro del Salón de la Fama buscaba vender las letras robadas de ‘Hotel California’ y más

Craig Inciardi, Glenn Horowitz y Edward Kosinski fueron acusados de una conspiración que pretendía vender los manuscritos de Don Henley, cofundador de Eagles, incluyendo las letras de ‘Hotel California’ y ‘Life in the Fast Lane’

Por  CHEYENNE ROUNDTREE

The Eagles y el arte de Hotel California.

Gijsbert Hanekroot; Kosh

Tres hombres, incluyendo un curador del Salón de la Fama del Rock and Roll, fueron acusados este martes de poseer una serie de manuscritos y letras robadas del cofundador de Eagles, Don Henley. La fiscalía de Nueva York estima que el valor de los documentos asciende a más de un millón de dólares.

El curador Craig Inciardi, Glenn Horowitz y Edward Kosinski fueron acusados de estar implicados en una conspiración que pretendía vender alrededor de 100 páginas escritas por el músico, incluyendo la letra de ‘Hotel California’ y ‘Life in the Fast Lane’. La defensa de los acusados sostuvo que sus clientes eran inocentes y “lucharían fervientemente contra de estos cargos injustificados”.

Según los investigadores, por años el cantautor ha intentado recuperar estos manuscritos después de que fuesen robados en los 70 por un biógrafo anónimo, quien los vendió a Horowitz en 2005. Aparentemente, este último involucró a Inciardi y Kosinski para buscar la manera de venderlos a diferentes casas de subastas, incluyendo las renombradas Sotheby’s y Christie’s, y a su vez intentó “coaccionar” a Henley para comprar lo que le pertenece por derecho.

La oficina del fiscal comenzó las investigaciones poco después de la muerte del miembro fundador de Eagles, Glenn Frey, en enero de 2016. Al parecer, Horowitz ingenió un plan para desmoronar la investigación que había en su contra al asegurar que los documentos le habían pertenecido al difunto músico. El hombre habría mencionado en un correo electrónico que “reconocer a [Frey] como la fuente, haría que esto desapareciera de una vez por todas”.

Además de haber sido acusados del delito de conspiración en cuarto grado (castigado con una pena de hasta cuatro años de prisión), Horowitz se enfrenta a un cargo en primer grado por intento de posesión criminal de propiedad robada y a otros dos por obstaculizar la justicia. Inciardi y Kosinski también recibieron cargos por posesión criminal en primer grado.

ROLLING STONE se enteró de que Inciardi ya fue suspendido de su puesto en el Salón de la Fama del Rock and Roll; su presidente y director ejecutivo, Joel Peresman, le informó la decisión a la junta directiva tras conocerse las noticias de la audiencia. “En este momento no sabemos si Craig cometió algún delito”, escribió en una carta obtenida por este medio. “Permanecerá suspendido hasta que concluya la investigación y se conozca el grado de los cargos”.

En una declaración proporcionada a ROLLING STONE, el manager de Eagles, Irving Azoff, dijo que la banda estaba satisfecha con las acusaciones y que Henley esperaba la devolución de sus documentos.

“Esta acción expone la verdad sobre la venta de objetos de interés, muy personales y robados, que se esconde detrás de una fachada de legitimidad”, aseveró. “Nadie tiene derecho de vender propiedad obtenida ilegalmente o beneficiarse del robo descarado de piezas irremplazables de la historia de la música. Estas letras escritas a mano son una parte esencial del legado que Don Henley ha construido a lo largo de más de 50 años de carrera”.

El fiscal Alvin Brag también celebró las noticias con un comunicado de prensa que informaba sobre las acusaciones. “Nueva York es un foco mundial de arte y cultura, y quienes manipulan piezas culturales deben apegarse a la ley”, escribió. “Los acusados pretendían poseer y vender estos manuscritos únicos y valiosos a pesar de saber que no tenían derecho de hacerlo. Inventaron historias sobre el origen de los documentos y su derecho de poseerlos con el fin de obtener ganancias”.