La Semana de la Moda de París transcurre con una energía eléctrica y permanente agitación, y el tercer show de Willy Chavarría no hizo más que intensificarla. ETERNO, presentado el pasado 23 de enero, fue la puesta en escena más ambiciosa de su carrera y uno de los hot tickets indiscutidos de la temporada. Concebido como una película en vivo, el desfile se desplegó entre actos musicales y una maquinaria de producción monumental que mantuvo los ánimos encendidos incluso días después.
Entre desfiles, afterparties y showrooms abarrotados de compradores de las tiendas más influyentes del mundo, el clima confirmaba la centralidad de Chavarría en la conversación parisina. Su propuesta, reivindicativa y profundamente conectada con la estética latina, se articuló a través de una narrativa dramática, consolidando su lugar dentro del calendario más exigente de la moda internacional.
Hablamos con Willy Chavarría en medio del ruido elegante de París, justo cuando la Semana de la Moda volvía a demostrar por qué sigue siendo el epicentro simbólico de la industria.
He tenido ganas de hablar contigo desde hace un tiempo. Y creo que es un verdadero placer hacerlo para ROLLING STONE en Español. ¿Cómo te sentiste al hacer una película en tiempo real frente a una audiencia tan grande?
Willy: Fue, sin duda, un gran reto. Al principio, el tamaño del público no era la prioridad. Yo solo quería hacer una película y permitir que el público pudiera ver cómo eso estaba sucediendo. Porque cuando haces una película hay muchísima emoción en el set, y quería que eso quedara capturado como parte de la forma en que muestro toda la moda. Y conforme fui trabajando en ello y la experiencia fue creciendo, pensé: “quiero invitar a tantas personas como pueda”, “quiero abrir esto a todo París”. Fue entonces cuando llegué al estadio.
Sí, realmente es un lujo poder ver una producción de ese tamaño, porque incluso cuando es cerrada hay muchísimas piezas en movimiento. Pero aquí tenías iluminación, sonido, música, coreografía, actores. ¿Qué crees que fue lo más complicado de coordinar?
Quiero decir, hubo muchísimos retos en el camino. El reto más concreto y definitivo fue el tiempo. El timing de la entrada de cada modelo, el sonido […], porque la banda sonora estaba coordinada con el movimiento. Así que si escuchabas los tacones entrando al espacio […]
Eso te ponía la piel de gallina. Absolutamente, fue increíble. Fue la mejor entrada. Y también porque cada uno de tus shows tiene este tipo de ansiedad anticipatoria. Todo el mundo está tan emocionado por ver qué vas a hacer. Y cuando entraste antes del show, todos estaban como: “¿qué va a pasar aquí?”. Y luego, con esos pasos, parecía que todos se “calmaban”.
Sí, lo noté.
Fue una sensación muy loca. Realmente fue una sensación muy loca.
Sí, noté que el teatro quedó en silencio. Con más de dos mil personas en ese espacio. Sí, fue una locura.
¿Pero decías que la coreografía de cada entrada fue lo más difícil?
Bueno, no solo las entradas, sino todo el movimiento. Trabajé con Damian Jalet, que es el coreógrafo de Madonna. Él hizo la película Suspiria de Gaspar Noé, una de mis películas favoritas. Su precisión con el tiempo en los ensayos… tuvimos muchísimos ensayos, y el timing de todo tenía que ser perfecto para que todos pudieran ver los looks y captar la historia que estaba ocurriendo. Y Mon Laferte, que abrió el show […]
Ella estuvo increíble.
Es una persona hermosa, maravillosa, increíble. La quiero muchísimo, y su presentación fue perfecta.
Creo que fue ella quien hizo callar a todo el mundo.
Sí.
Su manera de caminar, cómo se mueve y, por supuesto, cómo canta.
Sí. Su voz es increíble y su actuación también. Y sabes, ella hace mucho teatro. Pero su rostro en cámara es impresionante. Es una amiga y fue un verdadero placer trabajar con ella en esto. Y canta en vivo en cada ensayo. Lo noté. En el show. En cada ensayo. La mayoría de los artistas, en algún punto, prefieren cuidar la voz y solo ensayan con el playback. Pero ella canta cada vez. Es increíble. No te pierdas eso.
Hay una conexión muy fuerte entre la música y la moda, y hay un cruce con el tour. No siempre coincide del todo.
Sí, creo que tú vives eso más que muchos otros diseñadores o casas de moda, porque toda la musicalización de tus shows parte de ahí. La sensación empieza ahí.
Sí, la forma en que hice este proyecto fue escribir el guion. Y mientras trabajaba en él, estaba escuchando música y pensando en las canciones que contaban la historia del guion. Entonces pensé: “sabía que quería trabajar con Feid”, “sabía que quería trabajar con Lunay”, “sabía que quería trabajar con Mon”. Ellos fueron, en cierto modo, la base. Y después pude sumar un poco de misterio con Who’s Gone Wild?. Me hizo muy feliz poder reunir todas estas distintas partes de la “latinidad”.
Y además son muy diferentes entre sí.
Sí, y Santos Bravo.
Totalmente nuevo.
Sí, totalmente nuevo, muy cool, muy fresco. Estos chicos son increíbles. Todos fueron geniales para trabajar. Se llevaron muy bien entre ellos.
¿Qué tan difícil fue el ensayo con todos ellos?
El ensayo fue muy difícil [ríe]. Fue muy estresante por el timing. Pero trabajé con Guro Bitak y Damian Jalet, quienes me ayudaron con toda la coreografía y lo integraron todo. Y todo el talento fue tan profesional que fue increíble trabajar con ellos. Tenían una actitud excelente, dispuestos a recibir dirección, todos trabajando muy duro para acertar con sus marcas, sus tiempos y su actuación. Fue un proceso apasionado. Muy estresante, pero al final muy gratificante. Todos estaban muy felices. Todo el mundo está feliz.
Creo que se nota. Quiero decir, es un show en vivo. Estás coordinando a toda esta gente en tiempo real. ¿Cuántas personas eran? ¿Cien?
Sí, personas distintas, sí. Unas 115 o 120. Pero tengo muchas ganas de que veas el estreno de la película.
¿Cuándo sale?
Eh, ojalá […] pronto.
Ya le dije a todo el mundo que vaya a verla. Probablemente ya esté en YouTube.
El livestream está en YouTube. Pero estoy haciendo una edición de la película que saldrá en un par de días.
Increíble. Willy, ¿por qué estamos en París? Creo que esa también es una pregunta. Más allá de ser la capital de la moda y todo lo que sabemos, ¿qué significa París para ti? Tal vez para ese niño que creció en California.
Bueno, París es el escenario más grande de la moda. Para mí, estar aquí es la mejor manera de hacer crecer mi negocio, pero también es la plataforma más grande para compartir mi visión y para mostrar a los latinos en un escenario donde nunca antes se nos había visto de esta manera.
Exacto. El equipo que nos acompaña, Patty, nuestra fotógrafa, y Daniela, nuestra productora, también son colombianas. Y créeme, Patty salió del show y dijo: “Nunca había estado tan orgullosa de ser latina, esto es muy emocionante”. Así que sí, eso conecta.
Me encanta eso y realmente quiero que ese orgullo resuene a nivel global, que los latinos en todo el mundo se sientan orgullosos de quiénes somos y vean nuestros talentos: nuestro talento musical, nuestro talento para diseñar, para actuar, todas las virtudes increíbles que tenemos como latinos en un escenario tan grande que todo el mundo quiere ver.
Sí, y tu show tiene este componente de emoción, de expectativa previa y de estar ahí. Te hace muy feliz ser de América Latina. De cualquier país, en realidad. Incluso vi a brasileños muy emocionados con los shows. ¿Qué papel juega la música en toda esta emoción? Tu relación con los artistas se siente distinta a la de muchos otros diseñadores. Muchos diseñadores visten artistas para shows y giras, pero en tu caso se siente diferente. Ver a Mon Laferte abriendo un show tuyo, o a Vivir Quintana la temporada pasada, se siente distinto a simplemente vestirlas o invitarlas.
Sí, creo que vestir celebridades es muy distinto a trabajar con ellas. Trabajar con ellas implica primero desarrollar una amistad, luego ver si funcionamos bien juntos y después crear algo en conjunto. Cuando trabajo con artistas musicales, es algo muy intencional. Es alinearnos en la historia y el mensaje que queremos lanzar al universo.
Una de las razones por las que hago esto es porque quiero amplificar la voz del talento latino. Especialmente en un momento en el que, siendo estadounidense en Estados Unidos, hay una agresión terrible contra los latinos en general. Literalmente hay campos de detención en Estados Unidos donde encierran a latinos arrancados de las calles y separan familias. Hay una pesadilla ocurriendo ahora mismo en Estados Unidos. Y para mí, contrastar esa fealdad mostrando la belleza, la alegría y la luminosidad de nuestra cultura es el mejor contraste que puedo ofrecer.
Creo que eso también es algo en lo que quería profundizar, porque a pesar de esta situación tan dura que vivimos hoy, y quizá del rechazo que pudiste sentir al crecer en Estados Unidos, o que aún sientas, o desde una cultura más chauvinista en un pueblo pequeño donde creciste, tú eliges celebrar las culturas. Eliges celebrar tener herencia mexicana y ser estadounidense, y tienes una relación positiva con ello. Y eso se conecta con el mensaje de este show, sobre el poder del amor.
Porque es elegir amar a pesar de aquello con lo que no estamos de acuerdo. Celebrar la cultura, aun cuando no estamos de acuerdo con lo que sucede en ciertos lugares o comunidades.
Sí. Quería que ese amor estuviera presente a lo largo de todas las emociones que vivimos en la colección y en la película. Aunque la historia habla del amor, de su fuerza y su poder, también experimentamos muerte, asesinato, alegría, amor, deseo, todas estas capas del amor. Pero al final es este amor el que nos conecta a todos.
Un amor que todos tenemos, un amor instintivo. Si ves a alguien caerse en la calle, inmediatamente quieres ayudarlo. Ese es un instinto de amor: cuidarnos y protegernos unos a otros. Y con esta película, este show y esta colección, quise mostrar eso de una manera que nos haga sentir bien con nosotros mismos, no desde la rabia, sino desde la alegría.
Creo que esa es la parte más importante y más valiosa de lo que haces. Estamos muy acostumbrados a ver las cosas desde la rabia y desde la separación, y no creo que esa sea la solución. La gente necesita entenderlo. Así que, en nombre de todos, gracias. Vamos a cerrar con unas preguntas rápidas.
¿Qué es algo que crees que nunca va a cambiar, sin importar qué tan grande sea tu plataforma o qué tan famoso llegues a ser?
Bueno, siempre voy a mantener los pies en la tierra. Siempre voy a estar tranquilo. Tengo a mi esposo para mantenerme centrado, y sé que por mis raíces, por mi familia mexicana y la forma en que fui criado, siempre voy a ser agradecido. Y siempre voy a cuidar un equipo que trabaje desde la bondad y el amor.
¿Cómo te describirían tus amigos?
Probablemente dirían que soy divertido, olvidadizo, un desastre total, pero creo que también piensan que soy muy talentoso.
¿Y cómo te describes tú?
Creo que soy emocional. Creo que soy un completo despistado. Vivo de la pasión. Y creo que soy una buena persona.
Lo eres. Te escuché decir que a veces te cuesta conocer a alguien sin pensar de inmediato cómo se vería mejor. ¿Qué debería cambiar yo?
Oh, hombre. Te pondría una camiseta negra sin mangas.
Ok, perfecto. Pero te ves bastante bien [ríe]. Este show estuvo dedicado al poder del amor, así que me gustaría preguntarte: ¿qué es lo más loco que has hecho por amor?
Wow, esa es muy difícil. Lo más loco que he hecho por amor… es difícil. Creo que romperle el corazón a alguien es de las cosas más duras. No sé si sea lo más loco, pero sí lo más difícil. Y luego, quizá lo más loco fue, junto con mi esposo, levantar todo y mudarnos a Europa solo porque estábamos cansados de Nueva York, simplemente decir: “vámonos, probemos Europa y hagámoslo”.
Es cierto, puedo confirmar eso [menciona su pareja].
Sí. Y eso es todo, Willy, muchísimas gracias. Podemos seguir hablando si quieres. Felicidades, Willy.
Gracias. Un placer. Un verdadero placer.


